Errores y negligencias en la gestión del foco de coronavirus del Tirol austriaco

Una comisión de expertos confirma que las autoridades locales y el Gobierno federal retrasaron el cierre de la estación de esquí de Ischgl y no evitaron que regresaran a sus respectivos países a los turistas contagiados

Una comisión de expertos ha denunciado este lunes una serie de errores cometidos en la gestión del brote de coronavirus en el resort de esquí de Ischgl por parte de las autoridades de Austria, desde el canciller del país, Sebastian Kurz, hasta el alcalde de la localidad.

Tras el abrupto cierre de la instalación a mediados de marzo, se descubrió que el complejo de esquí fue el origen de los casos de coronavirus en varios puntos de Europa porque los turistas contagiados regresaron a sus países de origen.

Entre los problemas detectados por la comisión de expertos establecida en la provincia del Tirol figuran el retraso en el cierre del complejo turístico, la desinformación y la mala gestión del proceso de evacuación.

Aunque Islandia informó a las autoridades de Austria de que varias personas contagiadas regresaron el 5 de marzo, las autoridades tardaron una semana en decretar la cuarentena para la localidad de Ischgl y el valle del Tirol, según el informe de la comisión.

Cuando el canciller Kurz anunció finalmente el confinamiento el 13 de marzo, adoptó la decisión sin hacer preparativos sobre el terreno, lo que llevó a los turistas a huir de Ischgl en lugar de esperar para el proceso de evacuación.

Ese proceso, según los expertos, se convirtió en una “catástrofe” por la gestión que hicieron las autoridades en diferentes niveles. “Las personas que eran sospechosas de estar contagiadas se concentraron en coches y autobuses”, señala el informe de la comisión. Esta situación vino provocada por el anuncio de Kurz y por la falta de un plan de evacuación en caso de emergencias para las zonas de esquí del Tirol.

Además, la oficina de prensa de turismo local publicó varios comunicados en los que aseguró que los turistas islandeses se contagiaron durante el vuelo y que era improbable que se contagiaran en un bar del complejo hotelero. “Eso era falso y era una mala información”, ha asegurado el presidente de la comisión de expertos, Ronald Rohrer, que anteriormente fue juez del Tribunal Supremo.

La comisión ha concluido que el alcalde de Ischgl retrasó el cierre de las estaciones de esquí y los complejos hoteleros a pesar del brote. Rohrer ha dicho en rueda de prensa que la localidad de Ischgl es en parte propiedad de las estaciones de esquí y que, por ese motivo, “tenía un fuerte interés” en mantener las instalaciones funcionando durante más tiempo.

Además de la comisión de Tirol, integrada por expertos en derecho, medicina, gestión de crisis y turismo, se han iniciado varios procesos legales contra las autoridades de Austria por su gestión en el brote de Ischgl. Más de un millar de personas de varios países que aseguran que se infectaron en la localidad tirolesa han autorizado al abogado austriaco Peter Kolba a denunciar lo sucedido en su representación.

Kolba ha recalcado este lunes que Kurz debe admitir su responsabilidad en la gestión del brote y ofrecer disculpas e indemnizaciones a las personas que se contagiaron y a las familias de los que terminaron muriendo por el brote. “Hasta ahora, Kurz ha permanecido en silencio”, ha dicho el abogado, en un comunicado.