Bruselas responde a la política homófoba de Hungría y Polonia

La Comisión Europea propone el reconocimiento mutuo de las adopciones de las parejas LGTBI en los Veintisiete

La Comisión Europea presentó ayer, por primera vez en su historia, una estrategia en defensa de los derechos del colectivo LGTBI. El documento hecho público todavía no contiene detalles, sino que se limita a señalar un calendario de iniciativas que la Comisión Europea adoptará en los próximos cinco años. Entre ellas: la inclusión de la homofobia dentro de los delitos de odio de la UE y el reconocimiento mutuo de paternidad para las denominadas “familiar arcoíris”.

Ante la diversidad de legislaciones, hay parejas homosexuales con hijos que ven mermados sus derechos cuándo se trasladan a otro país europeo con una legislación más restrictiva y Bruselas quiere terminar con esta doble vara de medir. “Si alguien es padre o madre en un país, lo es en todos los países de la UE”, declaró ayer la comisaria europea de Igualdad, Helena Dalli.

Este anuncio de la Comisión presidida por Ursula von der Leyen se produce justo cuándo el Ejecutivo de Viktor Orban en Hungría está intentado sacar adelante una ley para prohibir la adopción por partes de parejas homosexuales y en Polonia varios municipios gobernado por el partido ultraconservador Ley y Justicia se han declarado “zonas libres de ideología LGTBI”.

Esta propuesta de Bruselas amenaza con tensar aún más las relaciones con estos dos países que ya se encuentran expedientados por su deriva autoritaria debido a sus ataques a la libertad de prensa y la independencia de la Justicia. De hecho, tras la aprobación hace una semana de un mecanismo para supeditar el desembolso de los fondos europeos al cumplimiento del Estado de Derecho, Orban ha amenazado con vetar el paquete de recuperación económica para hacer frente a los estragos ocasionados por el coronavirus valorado en 750.000 millones de euros y Polonia podría seguir el mismo camino.

Un guiño a la izquierda

Esta propuesta también supone un guiño de Von der Leyen -perteneciente al Partido Popular Europeo (PPE)- a socialistas, verdes e izquierda unitaria europea. Estas fuerzas del hemiciclo cuestionaron su nombramiento al no haber tenido en cuenta el resultado de los comicios europeos.

En su discurso del Estado de la Unión en el mes de septiembre ante la Eurocámara, von de Leyen calificó como “zonas libres de humanidad” estas autoproclamadas “zonas libres de LGTBI” y dijo que no tenían cabida en los Veintisiete. Bruselas carece apenas de competencias en políticas como familia o educación y, por eso, la potestad de reconocer las uniones entre parejas del mismo sexo o la adopción siguen perteneciendo a cada Estado miembro. Hasta el momento, 21 países europeos han reconocido legalmente a las parejas del mismo sexo y otros cuatro reconocen el género sin ningún requisito médico.

Según una encuesta realizada por la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, la discriminación de este colectivo o al menos la percepción de ésta, ha aumentado en los últimos años. En 2019, el 43 de las personas LGTBI dijeron haberse sentido discriminadas frente al 37% de 2012.