Así es una cuarentena de 14 días en la habitación de un hotel: “Un día corrí una 5K”

Adam Dawson, un joven de Irlanda del Norte, explica cómo ha sido su “interesante” experiencia tras quedarse atrapado en Australia

Adam Dawson voló hasta Australia con el fin de trabajar en el torneo de tenis del Abierto de Australia
Adam Dawson voló hasta Australia con el fin de trabajar en el torneo de tenis del Abierto de AustraliaFacebookLa Razón

Reino Unido ha decidido seguir los mismos pasos que otros países al imponer el aislamiento obligatorio de 10 días en hoteles a todos los pasajeros procedentes de un total de 22 países. Con este reforzamiento en el control fronterizo, las autoridades británicas esperan impedir la llegada de nuevas cepas de coronavirus detectadas en otros rincones del planeta.

Australia es una de los naciones que lleva ya tiempo poniendo en cuarentena en alojamientos a personas llegadas del extranjero, como es el caso de un joven de Irlanda del Norte que ha explicado a un medio británico cómo está siendo su experiencia día a día tras quedarse “atrapado” durante 14 días en una habitación de hotel en el país oceánico.

Todo comenzó cuando Adam Dawson voló hasta Australia con el fin de trabajar en el famoso torneo de tenis de allí (Open de Australia) y, como parte de las medidas covid, se vio obligado a permanecer en cuarentena en un hotel durante 14 días. Cuando el joven llevaba de estancia algo más de una semana se propuso realizar una serie de retos todos los días para mantenerse ocupado. Entre las “hazañas” que hizo estuvo la de correr 5 kilómetros dentro de la habitación. También optó por grabar cada uno de sus desafíos y publicarlos en las redes sociales después.

“He estado documentando lo que he estado haciendo todos los días para mantener a todos informados en casa y mostrarles cómo está siendo. Para mí es algo muy especial estar confinado a una pequeña habitación de hotel durante dos semanas y no poder salir”, explica Dawson.

El norirlandés también afirmó que tanto él como el resto de sus compañeros de trabajo fueron ubicados en un hotel especial solo para personas extranjeras que han aterrizado en Australia, y en suyo ya está “completamente lleno”. A pesar de no poder salir a la calle y divertirse, confiesa que no le ha costado mucho quedarse “encerrado” en la habitación, ya que ha logrado estar entretenido.

“Para ser honesto es una experiencia muy interesante. En realidad la estoy disfrutando de una manera algo extraña, pero es bastante refrescante”, aseguró. “He estado realizando el desafío de los 10.000 pasos y un día corrí una 5K en la habitación. Fue muy gracioso porque solo podía dar cuatro pasos antes de tener que girar de nuevo”, comentó entre risas, añadiendo que lo hizo en unos 31 minutos: “No es la mejor marca que he hecho, pero fue lo mejor que pude hacer viendo las dimensiones del dormitorio. Obviamente me retrasé al tener que girar cada cuatro pasos. Desafortunadamente uno no puede mantener el ritmo deseado”.

Adam también describió cómo es su día a día bajo cuarentena en un hotel. Todo comienza por las mañanas cuando le traen el desayuno directamente a su habitación para evitar el contacto con la gente. “Normalmente me despierto entre las 7 y 8 de la mañana y todos los días recibimos las comidas en la puerta. “Cuando llegaba, tenía que esperar unos 10 segundos antes de ir y abrir la puerta para que la persona que trae la comida no entre en contacto contigo, pues aquí son muy responsables para cumplir las normas covid”, indica el joven.

“Después me dedicaba a hacer algo de trabajo para la empresa y un poco de organización personal. Aquí tenemos un grupo en el hotel donde contamos con un horario todos los días en el que hacemos entrenamiento colectivo alrededor de las 12 del mediodía porque es algo bueno para comenzar el dia”, relata el norirlandés.

Más tarde seguía trabajando un poco más y después ya me relajaba un poco hasta las 14.00-15.00 horas, momento en el que realizamos otra actividad en grupo donde hacemos pruebas y juegos colectivos. Y ya por último, sobre las 20.00 horas, uno ya recibía la cena”, comenta Adam, haciendo hincapié en que la comida estaba “increíblemente” rica: “Era algo bastante extraño, pues todo estaba en tupperware. Era comida recién hecha, no para llevar. Después de cenar me pongo a editar mis videos y a publicarlos por la noche para la gente en Reino Unido”, indicó Dawson al final de su experiencia.