Así es la ‘filomena’ que ahora asombra a Países Bajos

Se trata de una impresionante ola de frío que ha sorprendido a locales y visitantes tras más de 10 años sin nieve

Unos niños se deslizan en trineo cerca de un molino de viento mientras nieva en Nijmegen, Países Bajos
Unos niños se deslizan en trineo cerca de un molino de viento mientras nieva en Nijmegen, Países Bajos FOTO: PIROSCHKA VAN DE WOUW REUTERS

La nieve caída durante el fin de semana ha provocado el bloqueo de carreteras y la cancelación de vuelos en los Países Bajos, a la vez que ha despertado la esperanza de que los holandeses puedan patinar sobre hielo en sus famosos canales por primera vez en varios años.

El Real Instituto Meteorológico de los Países Bajos extendió el aviso de nieve y condiciones resbaladizas a gran parte del país después de que cayeran más de 30 centímetros en 24 horas en algunas zonas.

El operador ferroviario holandés NS dijo que se esperaba un “servicio muy limitado” en las principales ciudades. El servicio de trenes se interrumpió el domingo y ha estado siendo irregular este lunes, mientras que los autobuses y tranvías siguieron teniendo dificultades en muchas ciudades.

La oficina de correos dijo que no podía entregar el correo en algunas zonas porque las carreteras eran inaccesibles debido al hielo y la nieve.

Sin embargo, la interrupción fue un respiro para los niños, que han estado encerrados y sin clases durante casi dos meses.

Las escuelas primarias habían sido autorizadas a reabrir hoy después de haber sido cerradas debido a la covid-19, pero no han podido hacerlo debido a las severas condiciones meteorológicas. Las temperaturas se mantuvieron muy por debajo de cero durante el día, con un índice de frío de -18 grados centígrados. En lugar de ello, para muchos fue otro día en casa, ya que la tormenta de nieve que azotó a los Países Bajos el domingo interrumpió los desplazamientos en todo el país.

En todo el país, se han vivido escenas invernales de trineos con mas nieve de la que muchos niños holandeses han visto nunca.

En la capital, Ámsterdam, donde hace tres años el frío fue suficiente para patinar, las autoridades municipales cerraron los canales al tráfico de barcos para permitir la formación de hielo y los residentes sacaron de la caja los patines de hielo para afilarlos.

Los Países Bajos, con su larga tradición de patinaje sobre hielo, albergan la centenaria “Elfstedentoch”, una carrera de 200 kilómetros (124 millas) sobre hielo natural que pasa por once pueblos y ciudades. Se celebró por última vez en 1997.