“La ola de violencia en Irlanda del Norte es una consecuencia clara del Brexit”

Preguntamos al profesor Philip Catney de la Universidad de Keele sobre las claves de la semana de disturbios en Belfast que han encendido las alarmas en Londres y Dublín

Manifestantes unionistas protestan ayer frente al Parlamento de Belfast
Manifestantes unionistas protestan ayer frente al Parlamento de BelfastJASON CAIRNDUFF

Irlanda del Norte sufre una semana de disturbios y anoche alcanzaron una escala que no se había visto en años. ¿Cuánto más tarde, más difícil será sofocar la violencia?

La violencia todavía no es una característica inusual de la vida en Irlanda del Norte. Durante muchos veranos, sobre todo en las polémicas celebraciones protestantes-unionistas de la victoria de Guillermo de Orange en la Batalla del Boyne el 12 de julio, hay focos violentos. La violencia todavía está relativamente contenida y aislada en partes particulares de Belfast y Derry.

¿Qué hay detrás de esta ola de violencia?

El Brexit es sin duda la característica clave de las tensiones actuales. La decisión de deshacerse del Protocolo irlandés de May, donde el Reino Unido en general permanecería en la Unión Aduanera si no se pudiera llegar a un acuerdo viable para Irlanda del Norte, y el establecimiento del Protocolo de Boris Johnson ha causado tensiones significativas en las comunidades unionistas. La frontera efectiva en el Mar de Irlanda ha puesto nerviosa a esta comunidad de Irlanda del Norte por su estatus futuro dentro del Reino Unido. Se prevé, además, que el censo que se está llevando a cabo este año revelará una mayoría católica en Irlanda del Norte, lo que hará que los protestantes se sientan amenazados. El controvertido funeral del Sinn Fein y la falta de distanciamiento social ha agravado claramente a la comunidad unionista, pero son las consecuencias del Brexit y un cambio social las que tienen un mayor peso.

Hay una gran preocupación en Londres y Dublín. ¿Puede el diálogo resolver la disputa?

Podría ser una situación que se esfuma por sí sola, pero las preocupaciones de los unionistas de Irlanda del Norte no se resolverán fácilmente. Johnson ha hecho una serie de declaraciones contradictorias sobre el Protocolo irlandés y hay mucha desconfianza en el Gobierno del Reino Unido, así como en el Gobierno de la República de Irlanda. La situación podría aliviarse si los problemas con el Protocolo se resuelven rápidamente. Sin embargo, debe reconocerse que fue la falta de preparación del Gobierno del Reino Unido para el Protocolo lo que ha contribuido a estas disfunciones.

¿Es una consecuencia inevitable del Brexit?

Sí. Boris Johnson hizo promesas a la comunidad unionista de Irlanda del Norte de que Brexit no afectaría su posición dentro del Reino Unido en el período previo al referéndum del Brexit y luego se les aseguró, después de la votación, que no se impondría ninguna frontera en el Mar de Irlanda. Johnson les dijo a los unionistas que “tirarán” cualquier papeleo que se les requiriera en lugar de entablar un diálogo sincero sobre los problemas creados por el Brexit. La negación de un problema que ha creado no es una política sostenible a largo plazo para un tema tan delicado como el de Irlanda del Norte.