Atentados contra políticos que cambiaron la historia de América Latina

Figuras prominentes como Colosio, Galán, Gaitán y Perón fueron atacados con el objetivo de propiciar cambios de régimen

El cuadro de Luis Donaldo Colosio (izda), candidato del PRI a la presidencia de México asesinado en 1994, y de su esposa Diana Laura Riojas de Colosio (dcha), muerta meses después del crimen, son exhibidos en el Polyforum Cultural Siqueiros, de la capital mexicana
El cuadro de Luis Donaldo Colosio (izda), candidato del PRI a la presidencia de México asesinado en 1994, y de su esposa Diana Laura Riojas de Colosio (dcha), muerta meses después del crimen, son exhibidos en el Polyforum Cultural Siqueiros, de la capital mexicanaEFEEFE

El intento de asesinato del presidente colombiano Iván Duque cuando el helicóptero en el que viajaba fue disparado recuerda otros episodios de la historia de violencia política en América Latina. Recordamos aquí cuatro casos en los que prominentes figuras políticas de diversos países murieron asesinados justo cuando se disponía a tomar el poder mediante las urnas.

Luis Donaldo Colosio (1994)

Luis Donaldo Colosio, candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) tras su designación por Salinas de Gortari, se postuló como candidato a la Presidencia en las elecciones de 1994. Sn embargo, su suerte se vio truncado al ser asesinado el 23 de marzo de 1994 durante un mitin en cerca de Tijuana. Un hombre armado con una pistola le disparó en la cabeza cuando el político bajaba del estrado. Si bien la policía arrestó al joven Mario Aburto, se cree que Colosio fue víctima de una conspiración dentro de su propio partido, el todopoderoso PRI. 1994 fue un año especialmente complicado en la historia de México, con el levantamiento del Ejército Zapatista y la firma del Tratado de Libre Comercio con EEUU, y Canadá, al que se oponían los campesinos mexicanos. “Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada”, llegó a decir Colosio. Ernesto Zedillo fue el sustituto de Colosio como candidato a la presidencia.

Colosio, candidato del PRI tras ser disparado en Tijuana en 1994 FOTO: Archivo Archivo

Jorge Eliécer Gaitán (1948)

Tres disparos a quemarropa acabaron con la vida de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948. El hombre que estaba llamado a cambiar la historia de Colombia cayó abatido en el centro de Bogotá dando pie a revuelta que culminó con el linchamiento del asesino y más de 550 muertos en un escenario de guerra que supuso el saqueo de la ciudad. Este magnicidio se conoce con el nombre del “bogotazo” y constituye une de las páginas más siniestras de la historia de Colombia del siglo XX. Gaitán se consideraba un hombre del pueblo y era el favorito para ganar la presidencia colombiana después de la derrota sufrida por el Partido Liberal en las elecciones de 1946 a las cuales acudió dividido entre él y el candidato oficialista, Gabriel Turbay.

El asesino fue Juan Roa Sierra pero siempre se pensó que detrás del asesinato había interesados para eliminar a Gaitán ya que era considerado un candidato incómodo para muchos, alejado de las élites, y cercano al socialismo. Algunas teorías apuntan a la participación de agentes de la CIA, otros señalan a sectores de la oligarquía colombiana y hay quien hasta sostiene que fue la propia izquierda la que quiso propiciar un levantamiento aprovechando la muerte del político.

El cuerpo de Jorge Eliécer Gaitán en 1948 tras ser asesinado en Bogotá FOTO: Archivo Archivo

Juan Domingo Perón (1955)

La Armada Argentina dirigió un ataque el 16 de junio de 1955 con el objetivo último de acabar con la vida del presidente Juan Domingo Perón y propiciar un golpe de Estado que colocara en el poder un triunvirato civil integrado por Miguel Ángel Zavala Ortiz, Américo Ghioldi y Adolfo Vicchi. Los aviones que sobrevolaron el centro de Buenos Aires lanzaron más de cien bombas que cayeron en su mayoría en las plazas de Mayo y Colón en un escenario de guerra que dejó 308 muertos.

El ataque no acabó con la vida de Perón, quien alertado por las fuerzas leales se había refugiado en el ministerio de Guerra, pero sembró el pánico entre la población y fue un antecedente directo del golpe de Estado de septiembre de 1955, que abrió un periodo de violencia y autoritarismo que culminó en 1976 con el desalojo del poder de Eva Perón y el inicio de una dictadura de corte cívico-militar. Los autores del bombardeo huyeron a Uruguay regresaron tres meses después una vez hubo triunfado el nuevo régimen.

Bombardeo sobre la Casa Rosa en Buenos Aires en 1955 FOTO: Archivo Archivo

Luis Carlos Galán (1989)

Luis Carlos Galán lideraba las encuestas para las elecciones presidenciales de Colombia cuando fue disparado en una plaza en el municipio de Soacha, en Cundinamarca, el 18 de agosto de 1989. Estaba en el punto de mira de los narcotraficantes desde hacía tiempo. Él lo sabía, por eso unos días antes del magnicidio dejó dicho: “A los hombres se les puede eliminar, pero a las ideas no. Y al contrario, cuando se elimina a veces a los hombres, se robustecen las ideas”.

Eran los años en los que el narco mandaba en el país. Galán se había significado por su lucha contra los capos del tráfico de droga y éstos le tenían entre ceja y ceja. Galán fue disparado por Jaime Eduardo Rueda Rocha, Henry de Jesús Pérez y Carlos Castaño Gil, quienes murieron ese día abatidos por la policía, pero siempre corrió la versión que había un complot político detrás. De hecho, el entonces senador Alberto Santofimio fue condenado en 2007 por el magnicidio del líder político. Las últimas investigaciones apuntan a que el Cartel de Medellín estuvo detrás del crimen en colusión con poderosos dirigentes estatales.

El candidato liberal colombiano Luis Carlos Galán fue asesinado en 1989 FOTO: Archivo Archivo