Así se preparó la represión en Cuba: luchas entre cubanos caldeadas entre las fuerzas castristas

No solo las propias fuerzas castristas, sino los mismos ciudadanos batallaron entre ellos en la crisis más grave de Cuba desde el Maleconazo

Personas se manifiestan frente al capitolio de Cuba hoy, en La Habana (Cuba). EFE
Personas se manifiestan frente al capitolio de Cuba hoy, en La Habana (Cuba). EFEErnesto MastrascusaEFE

“Han interpretado como les ha dado la gana la llamada que hice a los revolucionarios para tomar las calles”, así se excusa Miguel Diaz-Canel, tras la represión producida en Cuba. Sea como sea, el caso es que en la isla se han vivido jornadas de tensión que no se recordaban desde el famoso “Maleconazo” de 1994.

Imágenes que fueron publicadas en Facebook muestran cómo se iniciaron estas protestas. Lo que empezó siendo unas pequeñas protestas de manifestantes, acabó por sacar a la calle al pueblo cubano. Una gran cantidad de autobuses recogieron personas dispuestas a luchar por su pueblo. Todos ellos armados con bates y diferentes herramientas.

Por otro lado, las fuerzas castristas persiguieron a transeúntes, aparentemente indefensos, que huían de ellos. En las imágenes, vemos como el dispositivo desplegado apalea a un hombre, que queda tendido en el suelo. Al rato, se vuelven a acercar a él, lo cogen con autoridad y lo levantan y le hacen andar a patadas y puñetazos.

En estos días, se está produciendo en el territorio una violencia injustificada y varias detenciones arbitrarias por parte del gobierno cubano. La comunidad internacional, a excepción de unos pocos, apoyan al pueblo cubano y piden al líder Díaz-Canel que recapacite y escuche a su pueblo. Y todas estas protestas con la pandemia en un nuevo auge, pues Cuba ha registrado en las últimas 24 horas más de 6.000 casos positivos y 65 fallecidos, aunque se prevé que esos datos aumenten después de estas jornadas.

Por el día o por la noche, las fuerzas castristas cargan contra los ciudadanos. “A mí no me vas a tocar, a mí no me toques”, decía una mujer que estaba en una reunión de gente y que, finalmente, fue impulsada por estos pese a su deprecación.

Pero no solo eran estas fuerzas, sino otros ciudadanos luchaban contra sus iguales, contra esas familias cubanas con las que convivían “pacíficamente” en el país antes de la represión. Pedradas o palos junto a los mismos policías, agresiones entre personas, en lo más parecido a una guerra civil que ha vivido Cuba en los últimos 25 años. Una profunda crisis que parece no cesar.