Borrell reconoce que la UE no fue informada de la alianza entre EE UU, Reino Unido y Australia

“Un acuerdo de este tipo no se ha cocinado anteayer, lleva su tiempo, y no se nos ha consultado”, reconoció el jefe de la diplomacia comunitaria

El Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, en Estrasburgo
El Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, en Estrasburgo FOTO: POOL REUTERS

La mala noticia coincidió curiosamente con la presentación por parte del máximo representante de la diplomacia comunitaria, Josep Borell, de la iniciativa europea para estrechar lazos con los países de la región del Indo-Pacífico y contrarrestar así el poder creciente de China. Entre las medidas propuestas, se encuentra precisamente el incremento la presencia naval europea en la región para garantizar la navegación libre y la seguridad.

El político español no tuvo más remedio que reconocer su solidaridad con la decepción francesa y admitir que el club comunitario no ha sido en ningún momento puesto al corriente de esta iniciativa. “Lamentamos no haber sido informados. Un acuerdo de este tipo no se ha cocinado anteayer y no se nos ha consultado”, explicó el alto representante. A pesar de que este movimiento puede empañar aún más la relación con EEUU tras la controvertida retirada de Afganistán, Borrell pidió “no dramatizar” ya que la relación con Washington ha mejorado desde la era Trump. Sobre el vínculo con Reino Unido tras el Brexit, el alto representante recordó que los Veintisiete no cierran las puertas a mantener la mejor cooperación con Londres en política Exterior y Defensa si bien “para bailar un tango hacen falta dos”.

Con la intención de poner al mal tiempo buena cara, Borrell defendió que la iniciativa presentada ayer resulta más oportuna que nunca ya que invita a reflexionar sobre la importancia de esta región y la necesidad de que la UE avance en su autonomía estratégica. “Es una prueba de que nosotros debemos existir por nosotros mismos, ya que los demás existen por ellos mismos”, declaró. El debate de una mayor independencia europea respecto a EEUU, sobre todo en el ámbito de la Defensa, ha vuelto a resurgir con fuerza después de que las tropas europeas no fueran capaces de garantizar por sí mismas la seguridad en las evacuaciones en el aeropuerto de Kabul y quedaran al albur de los designios de Washington.

La iniciativa presentada ayer intenta aumentar la influencia de la UE en la región ante el protagonismo chino, si bien el club comunitario repite una y otra vez que se trata “cooperar y no de confrontar” y que Bruselas está abierta a encontrar puntos en común con Pekín en ámbitos como el cambio climático, si bien prefiere estrechar lazos con aquellos países que compartan los valores democráticos europeos.

La nueva estrategia europea pretende avanzar en todos los ámbitos posibles: desde el comercio, a la gobernanza de los océanos para luchar contra la pesca ilegal, la lucha contra el cambio climático, conectividad, digitalización, Investigación &Desarrollo o las emergencias sanitarias. Bruselas subraya que el centro de gravedad mundial se está desplazando hacía esta región ya que su crecimiento económico supone dos tercios del total mundial y el 40% de la inversión extranjera europea pasa a través del Mar del Sur de China, por lo que asegurar la estabilidad de la región resulta primordial para los intereses europeos. Además, la Comisión Europea calcula que en 2030 estos países vivirán una explosión de la clase media con 2.400 millones de personas que aumentarán su nivel adquisitivo.