España

La ruptura del pacto de izquierdas abre la puerta a elecciones anticipadas en Portugal: ¿Puede pasar lo mismo en España?

Los numerosos desencuentros y cada vez más tensos entre el Partido Socialista con los comunistas lusos han provocado una situación que hasta el último momento se ha intentado evitar

Portugal puede ser el vivo reflejo de lo que puede ocurrir en España por la coincidencia de los desencuentros entre el gobierno de coalición
Portugal puede ser el vivo reflejo de lo que puede ocurrir en España por la coincidencia de los desencuentros entre el gobierno de coalición FOTO: La Razón (Custom Credit)

El pacto de izquierdas de Portugal, referente en la coalición de gobierno de España, se ha roto totalmente después de que los Presupuestos de 2022 no fueran aprobados por el Parlamento. Este rechazo es una derrota para el Gobierno del socialista António Costa, que está en minoría en la Cámara, lo que ha abierto la puerta a la celebración de elecciones anticipadas. Con el rechazo del Presupuesto, los pasos a seguir dependen ahora del presidente del país, el conservador Marcelo Rebelo de Sousa, que ya había avisado de que si las cuentas no prosperaban disolvería el Parlamento y convocaría comicios anticipados.

En un momento en el que Portugal parece estar venciendo la pandemia del nuevo coronavirus, con más del 85% de la población vacunada contra la enfermedad y siendo el país más avanzado en cuanto a vacunación, el gobierno del socialista Antonio Costa se ha tenido que enfrentar de cara con otra crisis de vital importancia: los presupuestos de 2022. Su principal socio, el Partido Comunista, le daba la espalda por “no responder a lo fundamental”. Así, el Ejecutivo se quedaba sin aliados y buscaba a la desesperada sacar adelante las cuentas que le permitieran continuar su legislatura.

El primer ministro portugués volvió a salir elegido como el más votado en las parlamentarias de 2019 y consiguió formar gobierno en el que sería su segundo mandato, aunque en minoría, después de que sus anteriores socios, los comunistas lusos, el PAN y Livre, indicaran que no estaban dispuestos a llegar a acuerdos formales. La famosa “geringonça” (utilizada en Portugal para definir la coalición”, con la que tumbaron en 2015 al gobierno conservador de Pedro Passos Coelho, no se volvería a repetir y Costa andaría solo en una legislatura en la que, durante estos dos años, ha tenido que ir con pies de plomo para salir adelante.

Los numerosos desencuentros entre el gobierno de coalición, que cada vez han sido más tensos, han provocado una situación que hasta el último momento se intentaba evitar. Cuestiones relacionadas con sanidad, trabajo o pensiones han ido separando a los partidos de la izquierda hasta que, finalmente, han dicho “basta”. Con el rechazo comunista, el gabinete de Costa sumaba 117 votos en contra, 108 votos a favor y cinco abstenciones en una cámara compuesta por 230 escaños. “Nadie pide un cheque en blanco. El Gobierno cumplió su parte”, afirmó hoy el primer ministro socialista luso, que afiró tener la conciencia tranquila porque hizo todo lo que estaba a “a su alcance” para sacar adelante el Presupuesto para 2022 y evitar que Portugal se aboque a unas elecciones anticipadas.

Sin duda, Portugal puede ser el vivo reflejo de lo que puede ocurrir en España. Durante cuatro años, se celebraron hasta cuatro elecciones generales por la incapacidad de las fuerzas políticas de conseguir pactos y una moción de censura (exitosa, que luego acabó provocando elecciones anticipadas). Este 2021 ha sido en el que las cuestiones entre el actual gobierno de coalición, entre el Partido Socialista y sus socios de Unidas Podemos, han ido subiendo de tonos e incluso han tenido lugar amenazas de los socios de Pedro Sánchez de romper la coalición. Nunca se han cumplido esas advertencias.

Pero a finales de este año, la coalición se someterá a prueba en la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2022. No solo los desacuerdos entre un grupo y otro son los que están en el foco para saber si saldrán adelante. Otros grupos que apoyaron la investidura del líder socialista, como Más País o PNV, no han asegurado si apoyaran lo PGE, mientras ERC o Bildu, que se abstuvieron aquel 7 de enero de 2020, podrían votar en contra. Desde luego, si no salieran adelante los presupuestos, con el consiguiente adelanto electoral, sería una grieta electoral más a la política española. Hasta ahora, las previsiones auguran que serán en 2023 las próximas legislativas españolas.