Rihanna, «reina» de la República de Barbados

La isla caribeña se convirtió ayer en la república más joven del mundo y la famosa cantante sustituyó a Isabel II

A sus 95 años, se puede decir que Isabel II ha visto de todo en su vida. Ha sido testigo de guerras mundiales, pandemias, imperios. Lo que quizá nunca llegó a imaginar la monarca es que algún día llegaría a ser sustituida por Rihanna. Barbados se convirtió ayer en la república más joven del mundo. Y la ceremonia dio para mucho. La que fuera colonia británica cortaba los últimos lazos que le quedaban con el Palacio de Buckingham después de casi 400 años. El 30 de noviembre de 1966, este rincón paradisiaco del Caribe ya conquistó su independencia aunque eligió a Isabel II como jefe de estado de una monarquía parlamentaria. Sin embargo, tras una votación en parlamento se ha querido dejar ahora atrás por completo su pasado, cambiando de modelo constitucional. Eso sí, la transición ha sido amistosa y el príncipe Carlos, heredero al trono, acudió a la ceremonia como invitado de honor. Pero tan pronto como el estandarte real fue cuidadosamente doblado y retirado ante sus ojos, el royal vio cómo toda la atención se dirigió a la nueva figura nacional recién proclamada. No, no era la nueva presidenta de la república, la jurista Dame Sandra Mason. La persona que acaparó todo el protagonismo fue Rihanna. La cantante ha sido declarada «héroe nacional», recibiendo el título de «justa excelente». La reina de Buckingham pasaba así el testigo a la reina del pop.

Tras el nuevo marco constitucional de la isla de apenas 280.000 habitantes, Isabel II continúa siendo jefa de Estado de 15 países -contando con el Reino Unido-, de los cuales los más importantes son Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Su papel es puramente ceremonial.

En cualquier caso, cada vez existen más dudas sobre el futuro de la monarquía en la Commonwealth, una organización intergubernamental de 53 países que en su día formaron parte del imperio británico y de la que Barbados planea seguir siendo parte.

Durante la ceremonia, el príncipe Carlos dijo que estaba «profundamente conmovido» por haber sido invitado a participar en las conmemoraciones antes de reconocer la «espantosa atrocidad de la esclavitud». «La creación de esta república ofrece un nuevo comienzo, pero también marca un punto en un continuo, un hito en el largo camino que no solo ha recorrido, sino que ha construido», matizó. «Desde los días más oscuros de nuestro pasado, y la espantosa atrocidad de la esclavitud, que mancha para siempre nuestra historia, la gente de esta isla forjó su camino con extraordinaria fortaleza. La emancipación, el autogobierno y la independencia fueron sus puntos de referencia», añadió.

Los comentarios del príncipe fueron lo más lejos a lo que ha llegado el Reino Unido sobre este tema y algunas voces en Bridgetown cuestionaron la presencia del hijo de la reina, señalando que la relación histórica de la isla con la corona tenía sus raíces en la esclavitud.