Referéndum

Nueva Caledonia repite que no quiere independizarse de Francia

El resultado de este domingo difiere considerablemente de las dos consultas anteriores

Papeletas de voto en un centro electoral de Nueva Caledonia/AP
Papeletas de voto en un centro electoral de Nueva Caledonia/APlarazon

Por tercera vez Nueva Caledonia ha dicho que quiere seguir siendo parte de Francia, y esta vez de forma rotunda. Un 96 % de los electores se pronunció en contra de la independencia en el tercer referéndum de este tipo que se ha celebrado en los últimos tres años tras tal y como se estableció en los acuerdos de Numea firmados en 1998. Sin embargo, la caída en la participación en más de 30 puntos fruto del boicot de grupos independentistas, que rechazan reconocer el resultado de la votación y han amenazado con apelar a Naciones Unidas para que lo cancelen, han hecho que desde ciertos sectores se ponga en tela de juicio su legitimidad.

El resultado de este domingo difiere considerablemente de las dos consultas anteriores. En 2018 los “lealistas” obtuvieron un 56,67 % de los sufragios. Dos años más tarde, la ventaja se redujo al 53,26%. La administración de Macron señaló que la caída en la participación este 12 de diciembre no debe cuestionar el pronunciamiento, pero apeló a tener en cuenta todas las consultas y constatar si la población está fuertemente dividida o no. “Los caledonios han optado por seguir siendo franceses. Lo decidieron libremente”. Así se ha pronunciado el presidente Emmanuel Macron, tras conocer los resultados, en un mensaje televisado a mediodía de este domingo desde el Elíseo, cuando ya se conocían en Francia metropolitana los resultados del referéndum.

Según establecieron los acuerdos de Numea en 1998, “si la respuesta sigue siendo negativa (después de tres referendos), los socios políticos se reunirán para examinar la situación así creada”. Los referendos tenían como objetivo resolver las tensiones entre los nativos canacos, que buscan la independencia, y aquellos que quieren que el territorio siga siendo parte de Francia. Pero el proceso no termina con la última consulta. Ahora separatistas y no separatistas tienen 18 meses para negociar un nuevo estatus para el territorio y sus instituciones dentro de Francia. Mientras los “lealistas” piden que el proceso se abra de forma inmediata, los independentistas prefieren esperar a las elecciones presidenciales del próximo abril en Francia.

Nueva Caledonia es un archipiélago que incluye docenas de islas en el Pacífico Sur. París sólo controla en el territorio la seguridad y la justicia. No obstante, en la votación estaba en juego uno de los territorios de ultramar más grandes de Francia, que alberga alrededor del 10 por ciento de las reservas mundiales de níquel, utilizadas para fabricar acero inoxidable, baterías y teléfonos móviles. Los expertos sugieren que una Nueva Caledonia independiente se acercaría al gobierno chino, que ha construido estrechos vínculos económicos e influencia política en otras islas del Pacífico.

Francia tiene 13 territorios de ultramar, donde viven actualmente 2,7 millones de personas, que generalmente son más pobres y tienen una tasa de desempleo más alta que la de Francia continental, lo que ha generado acusaciones de negligencia hacia París desde hace tiempo y brotes de descontento que suelen aparecer de forma irregular.