Olaf Scholz sopesa un plan de choque en Alemania contra la covid

El canciller alemán intenta convencer al 30% de los alemanes que recelan de la vacuna

El canciller Olaf Scholz
El canciller Olaf Scholz FOTO: DPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

Los alemanes y alemanas asistieron en nochevieja al que fue el primer discurso a la nación del nuevo canciller socialdemócrata Olaf Scholz, que se centró en los planes de su gobierno para el país, así como en la complicada situación en que se encuentra la nación en relación a la pandemia. Scholz aseguró que, a diferencia de lo que se asegura, Alemania no estaría dividida. En el país, por el contrario, «se vive hoy una gran solidaridad, una abrumadora ayuda mutua, un remangarse de camisas y un acercamiento» en la sociedad.

El diario «Die Welt» comentaba al respecto que «Scholz vive en una Alemania paralela», si pretende hacer como si la sociedad no estuviera dividida en estos momentos en relación a la vacunación obligatoria que se pretende introducir a partir del mes de marzo, ya que buena parte de la población está en contra. Una de las últimas consultas elaboradas por el instituto YouGov para la agencia de noticias dpa asegura que el 62% quiere que se imponga y el 29% está en contra, números muy parecidos al de vacunados y no vacunados en el país.

Scholz aseguró que «por desgracia, la pandemia no se ha terminado» y volvió a apelar a los no vacunados a reflexionar sobre su decisión. El canciller explicó que comprende que haya personas escépticas que se preocupen de los posibles efectos secundarios de la vacuna: «Ya se han vacunado casi 4.000 millones de personas en todo el planeta, sin grandes efectos secundarios. E incontables vacunados han sido padres de bebés sanos», aseguró. «Concierte una cita para vacunarse» o «haga uso de las posibilidades para vacunarse de forma espontánea sin cita», pedía Scholz.

Hasta el 31 de diciembre se habían vacunado con todas las dosis 59,2 millones de personas en el país, un 71,2% de la población, de los cuales el 38% han recibido tres dosis. En el país hay 21,5 millones de personas no vacunadas, incluyendo menores de 5 años, para los cuales aún no hay ninguna vacuna.

«Tenemos demasiadas personas que no se han vacunado, sobre todo de más de 60 años, por lo que están en grave peligro en este momento», aseguraba el virólogo jefe del hospital Charité, Christian Drosten, en la radio pública Deutschlandfunk el viernes. «La consecuencia de ello será que podamos entrar en una fase endémica en nuestro país, lo que traerá consigo una desventaja extrema en el sentido social y también económico para con otros países, si no conseguimos revertirlo».

La cuarta dosis de la vacuna llegará, aseguró Drosten. «Creo que todo el mundo va a necesitar una vacuna de refuerzo adaptada», aseguró en referencia a la variante ómicron del virus. Asimismo, los grupos de riesgo volverían a necesitar otro refuerzo el invierno que viene.

Después de varias semanas de bajada en la incidencia de nuevos contagios, el nuevo año trae consigo noticias que ya se esperaban: El número de nuevos contagios el viernes fue de 4.100 más que el mismo día de la semana anterior. 26.392 casos fueron comunicados por las Oficinas de Sanidad, si bien el propio Instituto Robert Koch advierte de que durante las vacaciones y en los días de fiesta éstos datos no son fiables y el número de contagios, así como la incidencia, son mayores de lo que reflejan las cifras. Esta última se sitúa en los 220 casos por cada 100.000 habitantes en la última semana, por lo que sube dos puntos. En regiones como Turingia, dicha incidencia traspasa la cifra de 400.

El canciller se reunirá el próximo viernes con los Ministros-Presidente de los estados federados para decidir qué nuevas medidas se toman para parar la ola de ómicron. Durante las fiestas navideñas el gobierno no quiso imponer un confinamiento estricto, pero sí una reducción de contactos a diez personas en el caso de los vacunados y de dos en el caso de personas no inmunizadas, así como la aplicación del pasaporte covid para la mayor parte de la vida pública. Las nuevas medidas podrían contemplar un nuevo cierre de escuelas, comercios no esenciales, gastronomía o el deporte.

El gobierno alemán parece haber querido dar un respiro a la población, cansada de la pandemia y las restricciones, durante las vacaciones navideñas incluso en contra del consejo del propio Instituto Robert Koch, que había emitido un comunicado pidiendo un confinamiento estricto para frenar la expansión de la variante ómicron.