Europa

Biden presume en Madrid de una Alianza «más fuerte y unida que nunca»

El presidente de Estados Unidos anuncia un nuevo paquete de ayudas a Ucrania de más de 800 millones de dólares

Biden en la cumbre de la OTAN en Madrid
Biden en la cumbre de la OTAN en Madrid FOTO: David Jar La Razon

La última Cumbre de la OTAN en la que participó el ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tuvo lugar en Londres y fue en 2019. El entonces mandatario se enfadó con los aliados y se largó antes de que acabara. Ni siquiera dio la rueda de prensa final. No le importó que la Alianza Atlántica estuviera de cumpleaños (70 aniversario). Justificaron su abrupta marcha por un corrillo en el palacio de Buckingham, donde varios líderes criticaron su comportamiento. El presidente estadounidense había llegado a cuestionar si la OTAN debía defender a los países que no pagaban su parte justa en Defensa, en una cumbre marcada por la desunión.

Durante su presidencia, Trump había acostumbrado ya a sus socios europeos a desplantes y declaraciones salidas de tono. Algo que, tras la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca, ha dado un giro de 180º. Si bien ambos presidentes coinciden en que los países de la Alianza deben comprometerse en gastar el famoso 2% del PIB en Defensa, las formas en las que lo demanda Biden son bien distintas.

El presidente de EE UU ha sido uno de los protagonistas de esta Cumbre en Madrid. El demócrata ha insistido en su lema de campaña: «América está de vuelta» y nada más inaugurarse el cónclave, lo puso en práctica. Biden anunció refuerzos militares en varios países europeos, entre ellos España, y prometió una y otra vez «defender cada centímetro del territorio de la OTAN», pues el «artículo 5 es sagrado».

Biden saca pecho

Por eso, ayer, al ser preguntado de manera negativa sobre el liderazgo de Washington en la rueda de prensa posterior a la reunión, Biden se mostró rotundo: «Ninguno piensa eso. No he encontrado a una sola persona, a ni un solo líder mundial que diga que EE UU esté retrocediendo», confesó.

En su opinión, su país «está mejor posicionado para liderar el mundo de lo que nunca hemos estado». Y se defendió de las críticas domésticas: «Tenemos la economía más fuerte del mundo. Nuestras tasas de inflación son más bajas que las de otras naciones del mundo. Lo único que ha sido desestabilizador es el escandaloso comportamiento del Tribunal Supremo al anular no sólo el caso Roe v. Wade, sino al cuestionar esencialmente el derecho a la privacidad».

Ceremonia de bienvenida y foto de familia de los aliados de la OTAN
Ceremonia de bienvenida y foto de familia de los aliados de la OTAN FOTO: David Jar La Razon

Es más, Biden fue más allá al afirmar que «no he visto a nadie acercarse a mí y hacer otra cosa que no sea decirme: ‘Gracias por el liderazgo de EE UU. Has cambiado la dinámica de la OTAN y del G-7′». Las palabras del mandatario sobre ese 2% que no llegan fueron mucho más constructivas que en ocasiones anteriores. «Todos los aliados están aumentando el gasto en Defensa. La mayoría de ellos están en camino de superar por primera vez el compromiso del 2% del PIB que asumieron».

Biden puso como ejemplo a Alemania, que ha anunciado un fondo especial para sus Fuerzas Armadas de más de 100.000 millones de dólares; el compromiso de Eslovaquia, República Checa y Países Bajos; y el esfuerzo de Polonia, Rumanía, Estonia, Letonia y Lituania que ya superan el 2,5%. «Juntos, estamos desplegando más activos y capacidades para reforzar nuestras alianzas en todos los ámbitos: terrestre, aéreo, marítimo, cibernético y espacial».

Más material para Ucrania

El presidente también sacó pecho en el liderazgo de Washington respecto al conflicto en Ucrania. «Estados Unidos está reuniendo al mundo para apoyar a Kyiv», aseveró el inquilino de la Casa Blanca, quien después pasó a detallar los compromisos logrados por más de 50 países gracias a su jefe del Pentágono, Lloyd Austin: casi 140.000 sistemas antitanque, más de 600 blindados, casi 500 sistemas de artillería, más de 600.000 rondas de munición de artillería, así como sistemas avanzados de cohetes de lanzamiento múltiple, sistemas antibuque y sistemas de defensa aérea. «De nuevo, Estados Unidos está liderando el camino», señaló orgulloso. Biden aprovechó la Cumbre de Madrid para recordar que la guerra en Ucrania podría terminar mañana mismo si Moscú «detiene su comportamiento irracional».

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha advertido que la guerra debería llegar a su fin antes del invierno. A este respecto, Biden reconoció que no sabe cuándo acabará el conflicto bélico, pero sí que «no terminará con Rusia derrotando a Ucrania». Así que ayer, antes de embarcar en el Air Force One, el mandatario anunció que pronto lanzará otro paquete de ayudas, esta vez de 800 millones de dólares «para armamento adicional, incluidos sistemas de defensa aérea, así como armas ofensivas». El mandatario estadounidense prometió que pronto desclasificará la lista entera de armas proporcionadas.

“Un nuevo sistema avanzado de Defensa aérea occidental para Ucrania, más artillería y munición, radares de contrabatería, munición adicional para el sistema de cohetes de lanzamiento múltiple HIMARS que ya hemos dado a Ucrania y más HIMARS que también vienen de otros países”, apuntó.

Conclusiones de la Cumbre de Madrid

La principal conclusión de Biden de esta cumbre «histórica» es que «los aliados están más unidos y fuertes que nunca». Recordó cómo antes de que comenzara la guerra, le explicó al presidente ruso, Vladimir Putin, que si invadía Ucrania, la OTAN no sólo se fortalecería, sino que estaría más unida. «Le dije que veríamos a las democracias del mundo levantarse y oponerse a su agresión y defender el orden basado en normas. Eso es exactamente lo que estamos viendo», recalcó. Biden celebró que se amplíe la familia y dio la bienvenida a Suecia y Finlandia, dos países con larga tradición de neutralidad. Putin «esperaba la finlandización de la OTAN y lo que ha ocurrido es la otanización de Finlandia».

Biden aprovechó para ligar la inflación y el elevado precio de la gasolina con la guerra. «En última instancia, la razón por la que el precio del gas ha subido es por culpa de Rusia». «Rusia, Rusia, Rusia», repitió. Biden culpó directamente a Putin por la crisis alimentaria y por no permitir que el grano salga de Ucrania.