Un relación complicada

La decisión de Gorbachov que Putin nunca le perdonó

El actual inquilino del Kremlin culpó a Gorbachov de la caída de la URSS, pero después facilitó su regreso a Rusia, donde no gozó de gran popularidad

El presidente de Rusia Vladimir Putin tiene algunas frases célebres. Una de ellas es aquella en la que expresó su disgusto por la desaparición de la Unión Soviética, cuando dijo que el derrumbe de la URSS fue la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX. Putin creía que Mijail Gorbachov fue uno de los responsables del fin del imperio soviético, pero no el único.

Su relación estuvo colmada de altibajos. Hubo un tiempo en el que Mijail Gorbachov no podía caminar tranquilamente por las calles de su país y tuvo que vivir exiliado fuera de Rusia. Muchos rusos veían en él a una figura poco popular, la persona que deshizo el sistema y dio pie a la llegada de una serie de años tremendamente duros para los rusos, la época de las privatizaciones de empresas públicas, un momento durante el cual millones de rusos se empobrecieron aún más. El propio Putin lo expresó de esta manera: la situación en la Rusia de finales de los años 90 del siglo pasado “era mucho más dramática que en los últimos años de la URSS”.

Para los nostálgicos del imperio, incluido Putin, la gestión de Gorbachov acabó de un plumazo con el sentimiento imperial del pueblo ruso. No importó que las decisiones del fallecido mandatario supusieran el final de la confrontación nuclear con Occidente y acabara influyendo en la reunificación de Alemania y la liberación de otros pueblos que nunca quisieron vivir bajo el sistema comunista.

Putin creía que cambiar con éxito un sistema tan averiado como el soviético era muy difícil y que no solo fue responsabilidad de Gorbachov. El actual inquilino del Kremlin consideraba que “había que haber lanzado a tiempo la reforma económica de la Unión Soviética y fortalecer la reestructuración democrática en el país”. “Había que luchar por la integridad territorial de nuestro Estado de manera más insistente, consecuente y osada, y no esconder la cabeza bajo la arena, dejando el culo al aire”, comentó Putin en el pasado

Putin habló el año pasado en una entrevista concedida a la NBC en la que respondió a preguntas del periodista que los líderes occidentales le prometieron a Gorbachov no expandir la OTAN tras la caída de la URSS. Putin añadió: “Como dice un refrán de nuestra gente, engañaron al tonto con cuatro puños. Todo tiene que quedar por escrito en el papel”.

La guerra de Ucrania se ha montado desde el Kremlin precisamente bajo la amenaza que Moscú siente por lo que considera como el yugo de la potencia militar de la OTAN, que ha ido creciendo en los últimos veinte años y acercándose cada vez más a las fronteras de Rusia. Ucrania debía ser la próxima ficha en integrarse en la estructura de la Alianza Atlántica, según afirmaron algunos líderes de países occidentales en el pasado.

La relación entre ambos tuvo claroscuros. Fue precisamente Vladimir Putin quien facilitó la vuelta de Gorbachov a su Rusia, donde ayer murió a los 91 años víctima de una larga y grave enfermedad. De hecho, sus hijos, nietos y bisnietos tienen su residencia fuera de Rusia.

Públicamente, el líder del Kremlin elogió a Gorbachov en cada uno de sus cumpleaños. En 2021 le envió este telegrama: “Usted, con razón, pertenece a la pléyade de personas extraordinarias y brillantes, de destacados estadistas de la era moderna que ejercieron una influencia significativa en la historia patria y mundial”.

¿Y qué pensaba Gorbachov de Putin?

El fallecido ex mandatario creía que el actual presidente había “arrastrado” a Rusia hacia el pasado. Gorbachov pensó que Putin, que asumió la presidencia de Rusia en 1999 como heredero de Boris Yeltsin, suponía un retroceso en la evolución de Rusia “justo cuando lo que el país necesita con urgencia es modernizarse”, según dijo al semanario alemán Der Spiegel.

Pero no siempre fue así. Al principio, Gorbachov alabó a Putin “por restaurar la estabilidad, incluso a costa del autoritarismo”. Pero poco poco la relación se fue volviendo más tensa. Gorbachov nunca reveló en público una crítica hacia el Kremlin por la invasión de Crimea. De hecho, mostró su conformidad con la anexión de Crimea. “Si antes Crimea fue incorporada a Ucrania conforme a las leyes soviéticas, es decir, según las leyes del Partido (Comunista de la URSS), sin preguntar a la gente, esta vez el pueblo corrigió aquel error”, dijo Gorbachov a la agencia Interfax tras el referéndum de anexión en 2014. En consecuencia, el Gobierno ucraniano prohibió la entrada en el país al antiguo dirigente soviético por un periodo de cinco años.

Alexei Venidiktov, cercano a Gorbachov, dijo a Forbes en Rusia que aún tenía contacto con el último mandatario soviético, y aseguró éste estaba molesto, ya que Putin había arruinado el “trabajo de su vida”.