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Un oligarca ruso amigo de Putin hizo que su hijo naciera en Estados Unidos

La Fiscalía de Nueva York y el FBI imputaron a Oleg Deripaska por violar las sanciones que tiene impuestas desde 2018

El oligarca ruso Oleg Deripaska, considerado cercano al Kremlin, en una imagen de archivo
El oligarca ruso Oleg Deripaska, considerado cercano al Kremlin, en una imagen de archivo FOTO: Alexander Zemlianichenko AP

La Fiscalía de Nueva York y el FBI imputaron este jueves al oligarca ruso Oleg Deripaska, considerado cercano al Kremlin, así como a dos de sus asociadas, por violar las sanciones impuestas y confabularse para hacer que su hijo naciera en Estados Unidos valiéndose de mentiras. Una de sus socias en el emporio Basic Element, residente en Nueva Jersey, fue arrestada.

El Ministerio de Justicia precisó que las empresas de Deripaska son objeto de sanciones desde abril de 2018, fecha de la anexión rusa de Crimea, pero desde entonces “se alió con otros para evadir estas sanciones durante años y utilizó el sistema financiero estadounidense para mantener y conservar tres propiedades de lujo en el país”.

El millonario empleó además a sus compatriotas Olga Shriki y Natalia Bardakova “para proveer servicios valorados en cientos de miles de dólares en su beneficio en Estados Unidos”. Relata por ejemplo cómo Shriki vendió un estudio de música en California por tres millones de dólares que luego evadió a Rusia a través de empresas pantalla.

El documento detalla que en 2020 las socias de Deripaska ayudaron a su novia, Voronina, a conseguir un visado y entrar en el país para dar a luz y conseguir así la nacionalidad estadounidense para el bebé. Las tres mujeres manipularon el apellido del bebé para camuflar su parentesco con el oligarca.

Voronina había solicitado solo un visado de turismo de diez días y ocultó su propósito de quedarse seis meses, hasta el nacimiento de su hijo, todo ello tras ser instruida por Deripaska de que “tuviera cuidado” en las entrevistas con las autoridades migratorias y ocultase su verdadero propósito.

“Pese al continuo apoyo de Deripaska al régimen ruso, financió transacciones de cientos de miles de dólares para que su hijo pudiera aprovecharse del sistema estadounidense de salud y de los derechos de ciudadanía”, señala el documento. Deripaska trató de repetir la operación en 2022 y envió a su novia, nuevamente embarazada, a Estados Unidos, pero fue detectada (presumiblemente en el aeropuerto) y expulsada hacia Estambul, de donde procedía.

Por todos estos hechos, las socias de Deripaska también están acusadas de obstrucción a la justicia y de proporcionar falsos testimonios a los agentes de inmigración. Los cargos contra Deripaska y sus socias les pueden acarrear hasta 20 años de cárcel. Shriki puede ser además condenada a otros 20 años por destrucción de pruebas y Bardakova a otros cinco por falso testimonio.

Deripaska es uno de los oligarcas rusos que no esconden su cercanía con el poder y hace solo tres meses se permitía bromear con el efecto de las sanciones en una conferencia en Moscú. Según el empresario ruso, las sanciones contra Rusia, que calificó de “insensatas”, tienen una fecha de caducidad cercana, por lo que bromeó con que dentro de varios años los rusos “vivirán bien, después de sufrir un poco”.