Internacional

Miles de ciudadanos se dan un “baño sagrado” en el río Ganges mientras India notifica cifras récords de coronavirus

El país esta inmerso en una nueva ola de covid-19, propiciada en mayor parte por la variante ómicron

Los hindúes creen que un baño en el río sagrado en el festival Makarsankranti del 14 de enero limpia los pecados
Los hindúes creen que un baño en el río sagrado en el festival Makarsankranti del 14 de enero limpia los pecados FOTO: Rajesh Kumar Singh AP

En un momento en el que India 264.202 casos de coronavirus, en una tercera ola que ha provocado un rápido aumento de las infecciones y números récord en Nueva Delhi, cientos de miles de fieles hindúes se reunieron en las orillas del río Ganges para darse un baño sagrado.

Los hindúes creen que un baño en el río sagrado en el festival Makarsankranti del 14 de enero limpia los pecados. El año pasado, en un momento peor de la pandemia, fue un éxito entre los ciudadanos pero un foco de contagios, además de que es posible, según los estudios, de que la variante Delta de coronavirus apareciera tras la celebración de esta costumbre.

Entre el alza de casos, ha suscitado polémica el permiso de las autoridades para celebrar hoy Makar Sankranti, un baño religioso en el río Ganges que los devotos hindúes consideran de buen auspicio en un festival que marca el final del invierno y la llegada de días más largos.
Entre el alza de casos, ha suscitado polémica el permiso de las autoridades para celebrar hoy Makar Sankranti, un baño religioso en el río Ganges que los devotos hindúes consideran de buen auspicio en un festival que marca el final del invierno y la llegada de días más largos. FOTO: ANUSHREE FADNAVIS REUTERS

El país asiático superó la barrera de los 250.000 casos diarios por primera vez en más de siete meses, informó el Ministerio de Salud indio, elevando las infecciones registradas desde el inicio de la pandemia a unas 36,4 millones. La tasa de positividad se situó hoy en el 14,78 %, mientras que hace apenas dos semanas se encontraba en el 1,1 %, marcando el rápido aumento de casos. Los médicos habían apelado sin éxito al tribunal superior del estado de Bengala Occidental para que revocara la decisión de permitir el festival este año, por temor a que se convirtiera en un evento “superdifusor” del virus.

Un gran número de devotos se bañaban en el río sagrado a su paso por el estado oriental de Bengala Occidental, que registra el mayor número de casos del país después del estado de Maharashtra, en el oeste. En el estado norteño de Uttar Pradesh, miles de devotos, algunos con máscaras, se agolparon en las orillas del río en la ciudad sagrada de Prayagraj. “No puedo respirar con una máscara”, dijo Ram Phal Tripathi, que vino con su familia desde un pueblo del estado de Uttar Pradesh, después de salir del río. “Todos los años vengo a darme un chapuzón sagrado. ¿Cómo he podido perdérmelo este año?”, dicen en declaraciones recogidas por Reuters.

Entre los fieles están los que desafiaron las bajas temperaturas de enero con un baño sagrado en la isla de Ganga Sagar, en la desembocadura del Ganges, en el este de la India, uniéndose a cientos de miles en todo el país para celebrar la festividad.
Entre los fieles están los que desafiaron las bajas temperaturas de enero con un baño sagrado en la isla de Ganga Sagar, en la desembocadura del Ganges, en el este de la India, uniéndose a cientos de miles en todo el país para celebrar la festividad. FOTO: Rajesh Kumar Singh AP
La India se convirtió en el epicentro mundial de la pandemia en abril y mayo de 2021, durante una devastadora segunda ola que llevó a esta nación de 1.350 millones de habitantes a un pico de más de 400.000 contagios y más de 4.500 muertes diarios, saturando la infraestructura sanitaria del país y provocando una escasez de oxígeno y camas de hospital.
La India se convirtió en el epicentro mundial de la pandemia en abril y mayo de 2021, durante una devastadora segunda ola que llevó a esta nación de 1.350 millones de habitantes a un pico de más de 400.000 contagios y más de 4.500 muertes diarios, saturando la infraestructura sanitaria del país y provocando una escasez de oxígeno y camas de hospital. FOTO: PIYAL ADHIKARY EFE

La fiesta del Makar Sankranti se refiere a un festival muy importante para los agricultores indios. Marca el primer día del tránsito del Sol al Makara, señalando el final del mes con el solsticio de invierno y el inicio de los días más largos. No se celebra únicamente en India, sino también en varias regiones del sureste asiático. Tradicionalmente se ha considerado como uno de los días dedicados a la recolección, y normalmente tiene lugar a mediados de enero, aunque este festival se celebra dependiendo del clima, cultivos, antecedentes culturales o la situación en el país.

El año pasado, el vento religioso hindú en el norteño estado de Uttarakhand fue acusado de contribuir al rápido aumento de casos al inicio de la segunda ola del coronavirus.
El año pasado, el vento religioso hindú en el norteño estado de Uttarakhand fue acusado de contribuir al rápido aumento de casos al inicio de la segunda ola del coronavirus. FOTO: RUPAK DE CHOWDHURI REUTERS

El país asiático ha detectado 5.753 casos de la variante ómicron desde principios de diciembre, un número oficial que según expertos no representa la realidad. Las muertes por COVID-19 aumentaron en 315, con un total de 485.350, dijo el ministerio, mientras el país se enfrenta de nuevo a un aumento de los casos de coronavirus, alimentado sobre todo por la variante Omicron, altamente transmisible, pero las hospitalizaciones son escasas, y la mayoría de las personas se recuperan en casa.

En algunas ciudades como Nueva Delhi, las cifras de infecciones han superado ya récords alcanzados durante la segunda ola. La capital de India registró ayer 28.867 casos de la covid-19, frente al máximo de unos 25.000 que alcanzó durante el pasado mayo. Sin embargo, las autoridades sanitarias han señalado que el alza de casos impulsada por ómicron requiere de menos hospitalizaciones que la variante delta, predominante durante la segunda ola en el país. Así el ministro de Delhi de Salud, Satyendar Jain, afirmó ayer que la ocupación hospitalaria en la capital está aún en el 15 %.