Misiles Ucrania
Las bases militares de Rusia están en peligro: estos misiles ucranianos pueden alcanzarlas
El presidente de Estados Unidos ha autorizado la venta de 3.350 misiles ERAM a Ucrania. Estas nuevas armas, con un alcance de hasta 400 kilómetros, amenazan ahora depósitos y líneas de suministro de las tropas rusas
Ucrania se prepara para una sustancial ampliación de su arsenal militar con la inminente llegada de miles de misiles ERAM de largo alcance desde Estados Unidos. Este despliegue estratégico busca intensificar ataques sobre depósitos, centros de suministro y vías de comunicación del aparato bélico ruso. Las Fuerzas Armadas ucranianas han intensificado sus operaciones en las líneas ferroviarias, principal cordón umbilical para el transporte de material militar.
Asimismo, el presidente estadounidense Donald Trump ha formalizado la venta de 3.350 misiles ERAM (Extended Range Active Missiles). Este nuevo armamento de precisión, concebido para 2024, fue diseñado para competir con las bombas aéreas guiadas KAB rusas, ofreciendo mayor alcance y un coste inferior. El precio unitario exacto no se ha desglosado del paquete de ayuda de 850 millones de dólares.
Además, el ERAM es un híbrido entre un misil de crucero y una bomba, con capacidad de ataque entre 240 y 400 kilómetros. Su autonomía máxima es de 463 kilómetros y su velocidad de al menos 763 kilómetros por hora. Con precisión de diez metros y 227 kilogramos de peso, fue diseñado para ser lanzado desde las aeronaves ya operativas de Ucrania. Fue ideado en 2024 como respuesta al conflicto, priorizando bajo coste y producción rápida.
Los misiles ERAM y su impacto estratégico en el conflicto
Con un alcance de hasta 400 kilómetros, los ERAM amplían notablemente los objetivos militares de la aviación ucraniana, tanto en sus fronteras como en territorio ruso, si se concede permiso. Vulnerables son los territorios ocupados y Crimea, permitiendo ataques contra concentraciones militares, depósitos, infraestructuras ferroviarias, rutas de suministro, defensas aéreas y radares. Aeródromos y bases de drones Shahed también serían alcanzados, según apuntan desde United24media.
Por otro lado, la cantidad de estos misiles es de importancia de calado. Ucrania posee sistemas de ataque de largo alcance limitados, como misiles Storm Shadow/SCALP y drones nacionales. La recepción de una gran partida de ERAM supondrá un refuerzo considerable para sus capacidades defensivas. Estados Unidos busca una producción de mil unidades al año, aunque la primera remesa no se ha especificado.
De hecho, un suministro copioso de ERAM permitiría a la aviación ucraniana ejecutar ataques masivos, capaces de saturar y desbordar las defensas aéreas rusas. El resultado esperado sería una ralentización de las ofensivas del Kremlin y la imposición de pérdidas considerables a las fuerzas rusas. La simplicidad de diseño del arma fue clave para asegurar una producción rápida y de bajo coste.