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Esteban González-Pons: "Podemos es un partido tan peligroso como Vox"

Candidato del PP al Parlamento Europeo

  • Foto: Rubén Mondelo
    Foto: Rubén Mondelo

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26 de mayo de 2019. 18:24h

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Esther S. Sieteiglesias Madrid. 24/5/2019

Con doble ración de café y en plena campaña, Esteban González Pons recibe a LA RAZÓN en la sede del Partido Popular. El portavoz del partido en el Parlamento Europeo y número dos en la lista del 26M analiza la pasada legislatura y los futuros retos a los que se enfrenta la UE. El eurodiputado advierte que para él, “Podemos es tan peligroso como Vox”.

Asimismo, González Pons es muy duro con la "hipocresía" del presidente del Gobierno Pedro Sánchez, sobre todo con la cuestión migratoria. “Nuestra generación va a ser juzgada por la historia por la solución que sea capaz de darle a la presión migratoria que viene del sur”. Por lo que aboga por una defensa firme de nuestras fronteras, pero recuerda que “quienes están muriendo en el mar son los seres humanos más indefensos” y pide “humanidad” en el tratamiento de estas personas.

¿Por qué son tan importantes estas elecciones al Parlamento Europeo?

Son muy importantes para la UE porque por primera vez desde su fundación hay una fuerte presión contra ella. Por primera vez van a enfrentarse fuerzas europeístas contra fuerzas antieuropeístas, más o menos, en un estado de equilibrio. Por primera vez, estas elecciones son como un referéndum: “Europa sí” o “Europa no”. El populismo que está triunfando en todo el planeta, aquí es antieuropeísmo. En estas elecciones, los que creemos que una Europa unida siempre es mejor que volver a los antiguos estados tenemos que justificar frente a los ciudadanos porque pensamos que sin Europa todo nos iría mucho peor.

El PPE es la fuerza más votada en todos los sondeos, pero los euroescépticos, aunque separados, van a tener mucha fuerza en el nuevo hemiciclo. ¿Cómo harán frente a estos enemigos dentro de la UE?

Los euroescépticos de extrema derecha y de extrema izquierda, sumados, pueden llegar a representar un tercio del PE. Pueden acabar conformando una minoría de bloqueo. Por eso aquellos que creemos en la UE, que somos las grandes fuerzas del centro político (centro derecha y centro izquierda) vamos a tener que sumarnos y afianzarnos en la defensa de los valores europeos. Solo defendiendo los valores europeos: la democracia representativa, la economía de mercado, el estado social, los derechos fundamentales... Solo defendiendo esos valores podemos responder al ataque contra la UE que viene de los populistas. Porque el populismo no pone en riesgo solo a la UE también pone en riesgo la democracia representativa.

¿Le preocupa que no haya una postura común europea respecto a la cuestión migratoria, el asilo y el refugio?

Es una desgracia que la UE no tenga una postura común sobre inmigración. Es malo que no tengamos una política común sobre casi nada. Ni siquiera sobre la arquitectura del euro, ni sobre cómo luchar por el desempleo, que para nosotros es una prioridad, Europa tiene una posición común. En el caso de la inmigración es aún más grave porque quiebra el principio básico por el cual los europeos estamos unidos: la solidaridad. No tener una posición común sobre inmigración es una demostración clara de lo insolidarios somos capaces de llegar a ser los europeos. También de lo poco que nos comprendemos porque los países del sur deberíamos ser capaces de entender que Alemania o Suecia, por ejemplo, cuando llegan los inmigrantes, son unos grandes consumidores de servicios sociales y los países del norte deberían entender que nosotros, España, Italia o Grecia, no podemos frenar la presión migratoria si no es con su ayuda económica y humana. El norte debería entender mejor al sur y viceversa. Deberíamos tener una posición común en defensa de nuestras fronteras, pero también en defensa de las vidas humanas de los inmigrantes.

¿Y la propia política cambiante del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez?

El PSOE ha dejado de ser un partido socialista y se ha convertido en el Partido Sanchista Obrero Español. Es una forma de estar en política y hacer solo publicidad y nada más. La inmigración es una de las víctimas del sanchismo en la España de los últimos tiempos. Cuando a Pedro Sánchez le sirve para publicitarse lo lleva a cabo con independencia de si es cruel o no lo es. Y cuando no lo conviene, lo olvida. En el caso del ”Aquarius” recibió a menos de mil inmigrantes con bombo y platillo y presencia de la vicepresidenta del Gobierno, con todo tipo de publicidad, el mismo fin de semana que en Almería 1.100 migrantes eran salvados de las aguas por la Guardia Civil. Ni a los guardias civiles, ni a los salvados, ni les esperó una banda de música ni les recibió la vicepresidenta. Esa es la hipocresía de la que es capaz Sánchez. Solo unos meses más tarde, el barco de Santa Pola, “Nuestra Señora de Loreto”, encontró una patera perseguida por una patrullera y rescató a los hombres que se estaban ahogando como obliga la ley del mar. Ese barco de pescadores se vio abandonado por el Gobierno de Sánchez durante dos semanas. No fueron capaces de enviarles ni ayuda ni alimento, cuando estaban en riesgo la vida de los marineros y la propia supervivencia de Nuestra Señora de Loreto. Tuvo que ser el patrón el que pusiera rumbo a España para forzar al Gobierno a que interviniera y que se les abriera un puerto en Malta. La manera en la que se hizo la foto con el “Aquarius” y como abandonó a los pescadores españoles de “Nuestra Señora Loreto” es una demostración clara de lo hipócrita, que es Pedro Sánchez con todo, pero lo cruelmente hipócrita que es Pedro Sánchez con la inmigración.

El Brexit ha marcado buena parte de esta legislatura, ¿qué va a pasar?

Es completamente imposible saber cómo va a terminar el lío del Brexit. Las instituciones políticas británicas “han petado”, se han quemado. Hoy hay una generación de políticos británicos que no tienen credibilidad y lo que es peor, tampoco tienen soluciones. Estamos seguros de que lo mejor sería que aprobaran el acuerdo que tienen con la UE y fuéramos a un Brexit ordenado, pero también estamos seguros de que eso no va a suceder porque el crédito de la primera ministra Theresa May es mínimo. Es muy posible que en junio el Parlamento británico vuelva a rechazar el acuerdo con la UE y que, por tanto, en septiembre en el Congreso Conservador, los propios conservadores fuercen a May a dimitir y elijan a un nuevo primer ministro que sea más duro y más antieuropeo. Probablemente utilizará su derecho de veto en el Consejo para coaccionar a la UE en una nueva negociación. Cada día es más probable que el Brexit acabe en un drama, cada día es más probable que el Brexit no acabe bien. No obstante, los europeístas vamos a luchar a brazo partido para evitar que Reino Unido se marche, para tratar de evitar que se produzca un Brexit blando o duro, porque la UE sin Reino Unido, no es la UE. Reino Unido no solo es la nación que puso más muertos para librarnos del nazismo y ni que puso más recursos para librar a los países del Este del comunismo, es la nación que inventó el parlamentarismo, es la nación en la que se hizo la primera declaración de los derechos de los ciudadanos. Simbólicamente Gran Bretaña es mucho más que económicamente para la UE.

¿Cree que España debería tener más relevancia, sobre todo si finalmente se va Reino Unido?

España, en los últimos años, ya es contribuyente neto a la UE. Ya pone más dinero del que recibe en la UE. Eso debería llevarnos a exigir más poder y más capacidad de decisión. Alemania que siempre ha puesto más de lo que ha recogido, dice: “Yo pago la fiesta, yo decido qué música suena”. Ahora que los españoles también estamos en los países que pagan la fiesta deberíamos también poder elegir la música. Esa posición se verá más agrandada después del Brexit porque nos convertiremos en la cuarta economía. Tendremos que tener un peso mayor del que tenemos ahora mismo. Sin embargo, los españoles contamos con dos límites: uno, que vemos Bruselas demasiado lejos, los Pirineos no nos dejan ver Bruselas. El segundo, que hay varias generaciones de políticos que no hablan inglés y eso nos dificulta mucho el participar en política internacional. El Parlamento español es el parlamento europeo en el que menos se debate sobre política internacional. Y los medios de comunicación españoles dedican muy poco espacio a la política internacional. Las secciones de Internacional de los periódicos son tan importantes que merecerían más espacio.

Las elecciones anteriores, las de 2014, marcaron el ascenso y auge de Podemos a la primera línea política. ¿Cómo valora estos cinco años en el PE?

Para aquellos que creen que las elecciones europeas son irrelevantes o pasan sin consecuencias, convendría recordar que las últimas, hace cinco años, produjeron la abdicación de un rey, la dimisión del líder de la oposición -Alfredo Pérez Rubalcaba-, la aparición de partidos como Podemos y Ciudadanos, y la desaparición de UPyD. Estas europeas pueden tener tantas o más consecuencias que tuvieron aquellas. Es verdad que Podemos arrancó hace cinco años en unas europeas, de entonces aquí han pasado de ser un partido revolucionario a convertirse en un partido más de la extrema izquierda europea, que carga con las contradicciones y los falsos planteamientos de la extrema izquierda. Ya no viajan en “low cost” y transporte público, se han convertido en aquello que denunciaban. Forman parte del sistema que ellos creían tan injusto, pero con un discurso de los viejos comunistas europeos. Para mí, Podemos es tan peligroso como Vox. Y de las últimas elecciones generales españolas me preocupa que por huir de Vox hemos dejado el país en manos de Podemos.

¿Qué papel jugarán los eurodiputados de Vox en el PE? Aún no han explicado ni con quién se van a sentar...

Van a ser irrelevantes en el PE. Primero porque van a ser muy pocos, segundo porque su discurso es rechazado casi por la unanimidad de los parlamentarios que importan. Se van a convertir en compañeros incómodos de ascensor. En tercer lugar, tienen un problema de ubicación que no quieren comentar en campaña, pero lo tienen. Solo pueden adscribirse a uno de los tres partidos de extrema derecha que hay en la Cámara: el del Partido del Brexit -tendrían de líder a Nigel Farage-; otro es de la extrema derecha racista, los de Marine Le Pen; el tercero, el que alguna vez les ha invitado a Estrasburgo, es el PiS polaco. Tendrán que compartir grupo con Puigdemont o, al menos, con los nacionalistas flamencos que apoyan a Puigdemont. Y la opción de ser diputados no adscritos conllevaría a que no tuvieran derecho a presentar prácticamente iniciativas parlamentarias, un diputado no adscrito es un cero a la izquierda. Ellos tendrían que aclararlo antes de las elecciones. Aparte de que su discurso es inaceptable, aparte de que nadie entiende ese posicionamiento más allá de los Pirineos, es que se van a tener que juntar con lo peorcito de cada casa.

Todo apunta a que Puigdemont logrará su escaño de eurodiputado. ¿Cómo lidiará con él?

No creo que Puigdemont llegue a ser eurodiputado. Es más, estoy convencido de que no llegará a ser eurodiputado. Los letrados del PE han emitido un informe que dice tres cosas: Que la inmunidad y la inviolabilidad de los eurodiputados solo empieza con la nueva legislatura, es decir nunca antes del 1 de julio. Segundo, que para acceder a la condición de eurodiputado hay que cumplir con la legislación nacional. Es decir, Puigdemont tiene que venir a Madrid a recoger su acta de eurodiputado a Madrid antes del 1 de julio. Por lo tanto, en tercer lugar, cuando venga a recoger su acta a Madrid todavía no estará amparado por su condición de eurodiputado y puede perfectamente ser detenido por la Policía o la Guardia Civil. No obstante, estoy convencido de que los independentistas y las fuerzas de extrema derecha y de extrema izquierda que les apoyan intentarán que esta legislatura arranque con un fuerte debate sobre el juicio que se está celebrando en el Tribunal Supremo. Ahí, los partidos españoles de centro, los que anteponemos el interés de España al nuestro, vamos a tener que dar lo mejor de nosotros mismos para volver a ganarles la batalla en el PE. Quiero recordar que durante los últimos cinco años todas las batallas que han planteado los independentistas ante el PE y la UE las han perdido, todas las hemos ganado.

Ya que estamos en la sede del PP, ¿qué significan las europeas para el partido?

El PP es el partido más grande de Europa.Es el más importante de Europa, el que más influye en Europa. Nuestro candidato es probablemente el próximo presidente de la Comisión Europea. El PP en estas elecciones tiene un servicio que prestar a España. El de servir de puente para que España influya en las decisiones que Bruselas tiene que tomar, por ejemplo, sobre política agraria, pesca, industria, consumo... Si España está representada por un grupo fuerte, que pertenece al partido más fuerte, España será fuerte. Si España está representada por partidos políticos pequeños que se insertan en grupos políticos europeos pequeños, España será débil. Si el PP es el ganador de las elecciones, la posición de España será de mucha fuerza, si no, su posición será débil. El PP en estas elecciones debe esforzarse por tener un buen resultado; es que, además, debe exigirse un buen resultado, porque un buen resultado para el PP es un buen servicio para nuestro país.

Hablando de política internacional, ¿qué se puede esperar del Grupo de Contacto? ¿Qué se puede hacer desde el PE para ayudar a que Venezuela salga de la crisis?

Mi implicación con Venezuela, mi complicidad con el dolor del pueblo venezolano es más que política. He hecho de ella una causa de mi vida. He estado en Venezuela no solo para visitar a Juan Guaidó sino muchas veces durante mi legislatura. Recuerdo cuando la oposición ganó las elecciones y yo estaba allí. El Grupo de Contacto no sirve para nada, es un invento de Borrell y Sánchez para evitar que Maduro sea derrotado. Los socialistas españoles quieren que haya una transición democrática en Venezuela sin que Maduro sea derrotado. Pero la democracia jamás llegará a Venezuela mientras Maduro no sea sometido a la Corte Penal Internacional. Los chavistas tienen que tener un lugar en la nueva Venezuela -porque representan el 20-30% de la población- pero los narcogenerales, los torturadores, Nicolás Maduro y todos los que se han enriquecido a su costa y a costa del sufrimiento de los venezolanos deben ser puestos a disposición de la Justicia. El Grupo de Contacto no va a servir para nada. Maduro debe ser derrotado. Yo confío que en el próximo PE sigamos siendo más los que queremos que la presión internacional acabe llevando la democracia a Venezuela y venzamos a estos grupos que quieren que Venezuela siga estando en manos de Maduro o que Maduro se salve aunque Venezuela cambie. La libertad en Venezuela es hoy una causa de Europa. En el pasado, la libertad y la democracia de todo el mundo se ventiló en los campos de batalla de Europa. Hoy la libertad y la democracia europea en buena medida se está jugando la vida en las calles de Venezuela.

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