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Seis buques de guerra de Rusia navegan más allá de Reino Unido: ¿inminente invasión a gran escala de Ucrania?

Kiev asegura que el presidente ruso Vladimir Putin “casi ha completado” el despliegue de tropas a lo largo de la frontera

Buques de la Armada rusa durante ejercicios navales en el Mar Negro
Buques de la Armada rusa durante ejercicios navales en el Mar Negro AP

Un total de seis barcos de desembarco de Rusia han pasado este miércoles por Reino Unido, lo que ha provocado especulaciones de que se dirigen a una inminente “invasión a gran escala” de Ucrania, mientras Kiev asegura que el presidente ruso Putin “casi ha completado” el despliegue de tropas a lo largo de la frontera, según recoge ‘Mirror’.

Los buques de la flota rusa en el Báltico -Korolev, Minsk y Kaliningrado-, navegaron hoy hacia el sur pasando por Gran Bretaña, seguidos por los barcos de guerra de la Flota del Norte -Olenegorsky Gornyak, Pyotr Morgunov y Georgii Pobedonosets-, que pasaron este lunes por el puente colgante Gran Belt en Dinamarca.

Los navíos, que pueden transportar cada uno hasta 25 vehículos blindados de transporte de tropas, fueron desplegados hace tres días, pero aún no está claro si se dirigen a Ucrania. La frontera entre ambos países se encuentra en el filo de la navaja desde finales del año pasado, cuando Moscú desplazó allí hasta 100.000 soldados, así como también tanques y misiles.

La última evaluación de inteligencia del Ministerio de Defensa ucraniano advirtió ayer que Rusia había concentrado más de 127.000 soldados a lo largo de la frontera. La situación que se está viviendo, según la CNN, es “difícil” y advirtió que el presidente ruso Vladimir Putin está “tratando de dividir y debilitar a la Unión Europea y a la OTAN”, al tiempo que “limita las capacidades de Estados Unidos para garantizar la seguridad en el continente europeo”.

Estos hechos se producen después de que dos rondas de conversaciones entre Occidente y Rusia no consiguieran desescalar el conflicto que amenaza con desbordarse desde finales del año pasado.

En los nuevos ejercicios de entrenamiento realizados ayer, tres docenas de aviones de guerra rusos, entre ellos cazabombarderos Su-34, aviones de ataque Su-25 y cazas interceptores MiG-31, volaron desde los aeródromos de las regiones de Perm, Krasnoyarsk, Cheliábinsk y Sverdlovsk.

Atacaron objetivos de un “enemigo simulado” en ejercicios “a gran escala” en los que participaron 500 militares. Mientras tanto, en el Mar Negro, el buque antisubmarino Kasimov “destruyó con éxito” objetivos aéreos y marítimos con fuego de artillería en condiciones de tormenta, en una maniobra naval.

Por otro lado, el Kremlin ha anunciado la finalización “con éxito” de las pruebas de sus misiles hipersónicos Kinzhal -o Daga-, que pueden transportar armas nucleares o convencionales con un alcance de 1.250 millas, en el Ártico, aunque las armas habían sido desplegadas con las fuerzas rusas antes de las pruebas.

Moscú también ha desplegado soldados en Bielorrusia esta semana, generando el temor en la vecina Lituania. El Ministro de Defensa lituano, Arvydas Anusauskas, ha declarado hoy: “En la situación actual, consideramos que la llegada de las fuerzas armadas rusas a Bielorrusia no sólo es un factor desestabilizador de la situación de seguridad, sino que supone una amenaza directa aún mayor para nuestro país”.

La Casa Blanca advirtió ayer que la actual situación es “extremadamente peligrosa” y que Moscú podría lanzar un ataque “en cualquier momento”. Putin es consciente de que, al no pertenecer Ucrania a la OTAN, no habrá respuesta militar por parte de los países occidentales.

El Secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, se reunirá el miércoles con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, antes de mantener el viernes conversaciones con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, en Ginebra, en el último intento por apaciguar la crisis.