Internacional

Járkov, el comienzo de una guerra “inminente” a gran escala entre Rusia y Ucrania

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha alertado de un intento de ocupación en la ciudad, situada en el noroeste del país

En 2014, manifestante prorrusos gritan consignas y se enfrentan a manifestantes ucranianos en Járkov
En 2014, manifestante prorrusos gritan consignas y se enfrentan a manifestantes ucranianos en Járkov

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha dado de plazo a EEUU hasta la próxima semana y quiere garantías de que la OTAN no aceptará nunca a Ucrania como miembro de la Alianza Atlántica. Estados Unidos y Rusia mantuvieron esta mañana un diálogo en torno a la amenaza que pesa sobre Ucrania, del que no salieron resultados concretos más que la voluntad de Moscú de mantener abierto un canal diplomático de interlocución para intentar resolver una crisis acelerada por el masivo despliegue de tropas rusas en su frontera con Ucrania.

Mientras, en una entrevista concedida al diario estadounidense “The Washington Post”, Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania, ha alertado este viernes de que Rusia podría llevar a cabo un intento de ocupación en la ciudad de Járkov, en el noreste del país, y ha señalado que este podría ser “el comienzo de una guerra a gran escala”. “Lo diré de manera realista: si Rusia decide aumentar su escalada, por supuesto, lo van a hacer en territorios donde históricamente hay personas que tienen lazos familiares con Rusia”.

Sin embargo, ha lamentado que “esto no sería solo una ocupación sino el comienzo de una guerra a gran escala”. Sus palabras llegan ante un aumento de la tensión entre los países ante el despliegue de tropas rusas cerca de las fronteras con Ucrania. Zelenski ha pedido mantener la calma y la confianza en el Ejército ucraniano: “hay que reaccionar sabiamente, no emocionalmente, no con el corazón”. Por su parte, el Gobierno estadounidense ha advertido a Rusia de las graves consecuencias que podría acarrear una invasión de Ucrania.

En 2014, el alcalde de Járkov, Guennadi Kernesh, resultó herido tras sufrir un atentado en una oleada de manifestantes prorrusos en la ciudad ucraniana, lo que llevó a un nivel de peligro “extremo” el conflicto que acabó con la anexión de Crimea a Rusia. Los disparos le atravesaron el hígado y un pulmón. Operado de urgencia, Kernesh estaba inconsciente y su estado era muy grave.

Los continuos disturbios en Donetsk se extendieron a varias ciudades ucranianas, siendo Járkov una de ellas. Decenas de personas resultaron heridas en las protestas del este ucraniano aquella primavera de hace casi ocho años. Y en el mes de abril, grupos prorrusos declararon la independencia de Donestsk en favor de Rusia. Aunque esta ciudad, a día de hoy, pertenece a Ucrania, se comenzó a usar el Rublo ruso y llegó a autoproclamarse como República Popular de Donetsk. Járkov podría tener un futuro “similar”. “Járkov está bajo control del Gobierno ucraniano, pero puede ser ocupado por Rusia, que necesita una razón”. “Dirán que están protegiendo a la población rusoparlante”, ha dicho Zelenski antes de afirmar que “tras la ocupación y anexión de Crimea, entendemos que esto es factible y puede suceder”.

Conversaciones sin llegar a acuerdo

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, subrayó hoy tras reunirse con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, que Rusia sigue teniendo la posibilidad de elegir el camino de la diplomacia, pero que si elige el conflicto en relación con Ucrania “habrá graves consecuencias y condena internacional”. Así, ha comunicado a Rusia que si no tiene la intención de agredir bajo ninguna forma a Ucrania, como asegura, debería retirar las tropas que tiene emplazadas en la frontera para demostrarlo.

El pasado mes de diciembre, Moscú presentó un borrador sobre garantías de seguridad en el que pedía la OTAN dejar fuera la anexión de Ucrania y otros países y evitar cualquier actividades militar en el territorio ucraniano. Por otra parte, el Gobierno ruso denunció hoy la “histeria” de Occidente sobre los supuestos planes de desplegar infraestructuras militares en Cuba y Venezuela, y sostuvo que ello muestra la “mentalidad arrogante” de Occidente, que piensa que puede hacer todo y Rusia nada. “Toda una histeria se desató entre los expertos occidentales y el entorno político tras la simple negativa del viceministro ruso de Exteriores Serguéi Riabkov a responder de manera unívoca a una pregunta sobre ‘posibles planes político-militares’ de nuestro país en relación a Cuba y Venezuela”, señaló hoy el Ministerio de Exteriores en un comentario.

No obstante, Rusia está reclutando mercenarios y suministrando armamento pesado para las milicias prorrusas del Donbás, según denunció hoy la inteligencia militar ucraniana (GUR). “Rusia está reclutando activamente mercenarios, que están siendo enviados a los territorios provisionalmente ocupados de las regiones de Donetsk y Lugansk tras completar cursos intensivos en los centros de instrucción” rusos, señala el comunicado del GUR en su página de Facebook.

Además, desde principios de año Moscú ha introducido “secretamente” por tren y carretera en el Donbás prorruso “más de 7.000 toneladas de combustible, varios tanques y unidades de artillería autopropulsada”. También han enviado munición para piezas de artillería y otros sistemas de armamento “letales” con el fin de “ampliar el potencial militar” ruso en las repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk.