Internacional

Por qué Ucrania no puede ser miembro de la Unión Europea

La incorporación de nuevos miembros a la UE comporta años de negociación y Ucrania tan siquiera tiene el estatus oficial de candidato a diferencia de Albania, Macedonia del Norte, Montenegro, Serbia y Turquía,

Brussels (Bélgica), 28/02/2022.Banderas ucranianas se izan a lo largo de Flag of Europe para mostrar solidaridad con Ucrania por la agresión rusa, frente al Parlamento Europeo en Bruselas. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ
Brussels (Bélgica), 28/02/2022.Banderas ucranianas se izan a lo largo de Flag of Europe para mostrar solidaridad con Ucrania por la agresión rusa, frente al Parlamento Europeo en Bruselas. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ FOTO: STEPHANIE LECOCQ EFE

La Unión Europea ha experimentado sucesivas ampliaciones desde su fundación. Croacia fue el último país en ingresar en la Unión el año 2013 mientras que, ahora, Ucrania, inmersa en una guerra con Rusia, ha solicitado a través de su presidente, Volodimir Zelenski, la entrada inmediata en el club europeo. Pero es completamente improbable que esto suceda, puesto que la incorporación a la UE conlleva dificultosas negociaciones y Ucrania tan siquiera tiene el estatus oficial de candidato a miembro de la Unión.

Hay cinco países que han obtenido desde hace varios años este primer aval, pero las negociaciones todavía no han concluido. Turquía lo logró en 2004; Macedonia del Norte en 2005; Montenegro en 2010; Serbia en 2012; y Albania en 2014.

Además son candidatos potenciales Bosnia y Herzegovina, así como Kosovo (aunque está bajo administración interina de la ONU). También Georgia, Moldavia y Ucrania firmaron un Acuerdo de Asociación en 2014 y se espera que presenten una solicitud para unirse a la UE.

Ucrania tan siquiera ha alcanzado este primer trámite para activar las negociaciones, aunque sabe de sobras cuál es la hoja de ruta establecida por la Unión Europea para dar cabida a nuevos miembros.

Cumplir con los criterios de Copenhague

La UE pide, en primer lugar, que el país solicitante cumpla los criterios de adhesión, que se definieron en el Consejo Europeo de Copenhague en 1993 y se conocen como los «criterios de Copenhague». Consisten, básicamente, en garantizar la democracia, el estado de Derecho, los derechos humanos y el respeto y la protección de las minorías mediante instituciones estables; en demostrar una una economía de mercado en funcionamiento, así como la capacidad de hacer frente a la presión competitiva y a las fuerzas del mercado en la UE; y en tener la capacidad de asumir y cumplir efectivamente las obligaciones que impone la pertenencia a la UE (objetivos de la unión política, económica y monetaria).

El pasado 24 de marzo de 2020, los ministros de Asuntos Europeos dieron su plácet al inicio de las negociaciones de adhesión con Albania y la República de Macedonia del Norte, que son los dos países que más avanzados tienen sus trabajos de incorporación a la UE.

La relación entre la UE y Ucrania, y el horizonte 2030

Las relaciones entre Ucrania y la Unión Europea (UE) están en fase de desarrollo, pero no de maduración. Se enmarcan dentro de la Política Europea de Vecindad (PEV), un instrumento diseñado para los países con los que comparte fronteras.

La UE está más que abierta establecer una relación cercana con Ucrania que vaya más allá de la cooperación y se dirija hacia la integración económica y la profundización de la cooperación política e incluso se ha puesto por escrito que que Ucrania es un socio prioritario al interior de la Política de Vecindad Europea. De hecho, en 2012 la UE firmó un ofrecimiento de libre comercio y asociación política con Ucrania.

El 21 de febrero de 2019, Ucrania modificó su Constitución estableciendo las normas sobre el rumbo estratégico de Ucrania y consagrando en su preámbulo la voluntad de ser ser miembro de la Unión Europea y la OTAN.

Pero no existe ninguna previsión realista respecto a una incorporación inmediata. Antes de la invasión militar de Rusia, Ucrania se preparaba para solicitar formalmente su adhesión a la UE en 2024. Su calendario más optimista era culminar la integración con la Unión Europea en la década de 2030.