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Putin recrudece su caza a los homosexuales: prohibirá cualquier muestra de afecto entre personas LGTBI

La represión de la comunidad LGTBI alcanzará una nueva escala en Rusia a partir de otoño cuando se aprueben nuevas normas para invisibilizar al colectivo

El presidente ruso Vladimir Putin volvió a cargar contra el colectivo homosexual
El presidente ruso Vladimir Putin volvió a cargar contra el colectivo homosexualLa RazónLa Razón

El presidente Vladimir Putin continúa su implacable persecución contra las personas LGBT+ en Rusia. Una comisión de la Cámara Baja del Parlamento de Rusia, la Duma, tiene previsto ampliar la prohibición de la “propaganda” que haga apología de las “relaciones sexuales no tradicionales” a todas las franjas de edad, estando ahora vetada en exclusiva a los menores de edad.

Y es que Rusia califica las relaciones no tradicionales como “perversiones” y se han propuesto acabar con ellas porque, dicen, que es una tarea “extremadamente importante”.

Estas nuevas normas, que entrarían en vigor a partir de otoño, suponen una vuelta de tuerca más a una legislación que ya era antes muy estricta, buscando prohibir la difusión de demostraciones públicas de afecto entre homosexuales y las manifestaciones por cualquier medio de apoyo a sus derechos. Así lo ha adelantado Alexander Jinshtein, jefe del Comité de Política de Información, Tecnología de la Información y Comunicaciones de la Duma, según informa la agencia Interfax haciéndose eco de unas declaraciones en su canal de Telegram.

Los congresistas rusos consideran que la legislación, tal y como está planteada hasta ahora, es insuficiente. El antecedente es la llamada Ley contra la propaganda homosexual, que fueaprobada en 2013 para prohibir que se hablase del colectivo delante de menores, ya sea desde escenas de películas a meras conversaciones. “Solo se aplicaba a niños. Por supuesto, esto no es suficiente”, subrayó Jinshtein.

Hasta ahora solo estaba prohibido difundir este tipo de material entre los menores, con penas por incumplimiento de hasta quince días de reclusión y multas que podían alcanzar el millón de rublos (unos 15.900 euros).

La persecución de este colectivo en Rusia alcanza incluso al estamento religioso. El líder de la Iglesia ortodoxa rusa afirmó hace tan solo unos meses con ocasión de la invasión a Ucrania que la lucha es contra el “lobby gay”. La máxima figura de la Iglesia Ortodoxa Rusa, el patriarca Kirill, justificaba así la invasión de Rusia a Ucrania porque, según dijo, es “correcto” hacer frente´.

La censura ha alcanzado incluso a Eurovisión, el popular festival de la canción europeo, un fenómeno que moviliza a centenares de millones personas delante de la pantalla, no fue emitido este año por ningún canal ruso. Los comentarios allí han ido desde “Politizado”, “pasarela de homosexuales” o “propaganda occidental”.