Amenaza

La Eurocámara mueve ficha contra Bruselas: demandará a la Comisión si desbloquea más fondos para Hungría

El Parlamento Europeo pide no ceder al “chantaje”, ante el veto del primer ministro húngaro, Viktor Orban, al plan de ayuda a Ucrania

El primer ministro de Hungría, Viktor Orban
El primer ministro de Hungría, Viktor Orban, en una imagen de archivoSzilard KoszticsakAgencia AP

La Eurocámara ha amenazado este jueves a la Comisión Europea con emprender acciones legales si el Ejecutivo comunitario desbloquea más fondos para Hungría. La Comisión Europea decidió desembolsar el pasado 13 de diciembre 10.200 millones de euros al país magiar, al considerar que éste había llegado a cabo ciertos avances en el respeto a la independencia judicial Tras esta decisión, tomada un día antes de la celebración de la cumbre europea de diciembre, el primer ministro húngaro Viktor Orban decidió levantar su veto a la apertura de negociaciones de adhesión con Hungría, si bien siguió negándose a apoyar un plan de inversión de cuatro años de 50.000 millones de euros para el país invadido por Vladimir Putin.

Aunque la Comisión Europea ha retenido 20.000 millones de euros hasta que Budapest no complete las reformas requeridas sobre libertad académica y corrupción, los eurodiputados temen que la relaciones entre los Veintisiete y Orban se conviertan en un constante “chantaje”.

Por eso, en una dura resolución aprobada este jueves por 345 votos a favor, 104 en contra y dos abstenciones, el hemiciclo europeo asegura que “utilizará cualquiera de las medidas jurídicas y políticas a su disposición si la Comisión libera fondos sin que se cumplan los criterios o no si garantiza la plena aplicación de la legislación pertinente, teniendo en cuenta su responsabilidad de actuar como guardian de los Tratados y proteger los intereses financieros de la UE”.

La Eurocámara considera que la Comisión Europea está siendo demasiado blanda con Orban, si bien en un debate este miércoles, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió de que no habrá más desembolsos a Budapest hasta que no haya progresos en el resto de ámbitos. La política alemana también defendió la decisión tomada en diciembre, ya que Hungría puso en marcha en el mes de mayo una nueva normativa que “refuerza la independencia judicial y limita la posibilidad de interferencias políticas en la judicatura”. Un análisis que el Parlamento Europeo no comparte.

La próxima prueba de fuego llegará el próximo 1 de febrero, ya que el presidente del Consejo Charles Michel ha convocado un cumbre extraordinaria para intentar desatascar la aprobación de los 50.000 millones de euros. Aunque en las reuniones preparatorias Hungría está aflojando su postura, quiere poder aprobar este paquete de ayuda cada año para reservarse capacidad de veto cada 12 meses. Un enfoque contrario al defendido por von der Leyen en el foro económico de Davos, quien abogó por financiación “predecible”. Si Hungría sigue bloqueando la iniciativa, el resto de los socios podrían poner en marcha un mecanismo por su cuenta fuera del presupuesto comunitario, lo que dejaría a Hungría completamente aislada dentro del club comunitario.“Mi prioridad personal es que los Veintisiete lleguen a un acuerdo. Y si esto no es posible, estamos preparados para un acuerdo a Veintiséis”, ha advertido Von der Leyen.

Mientras tanto, Orban sigue exigiendo el desembolso total de las ayudas retenidas e intenta encontrar aliados. En un encuentro entre Orban y el primer ministro eslovaco, Robert Fico, en Budapest esta semana, el segundo apoyó las tesis de Orban. Aunque Fico es conocido por sus posiciones prorrusas, en la anterior cumbre de diciembre no secundó el veto de Orban a al ayuda a Ucrania. Quizás cambie de opinión en la próxima reunión. “Mientras sea el jefe del gobierno eslovaco, nunca aceptaré que un país pueda ser castigado por luchar por su soberanía. Nunca aceptaré ese ataque a Hungría”, declaró antes los medios de comunicación.

En la resolución aprobada este miércoles los eurodiputados insisten en que el resto de los fondos congelados “deben tratarse como un paquete único e integral y que no debe efectuarse ningún pago aunque se realicen progresos en uno o varios ámbitos, pero persistan las deficiencias en otro”. Además, el hemiciclo europeo ha afeado que las capitales europeas hayan sido incapaces de avanzar en el expediente abierto a Hungría desde 2018, el artículo 7, un procedimiento que en última instancia puede llevar a la pérdida del derecho de voto en el Consejo.

A todo esto, se una la preocupación por el anuncio del presidente del Consejo, Charles Michel, de que abandonará su puesto antes de lo previsto, para presentarse a las elecciones europeas. En caso de que no sea posible encontrarle un sustituto en el mes de julio, la presidencia rotatoria que recae en Hungría podría asumir sus funciones. Aunque estaba previsto que Michel diera explicaciones sobre su decisión, un lumbago ha hecho que no pudiera comparecer en el hemiciclo de Estrasburgo esta semana. En los pasillos comunitarios muchos consideran que ha puesto por encima sus intereses personales antes que el cumplimento de su deber.