Revuelo internacional
La prensa rusa defiende que Putin proteja al niño británico desaparecido en Marbella: esto es lo que se sabe por el momento
La Policía investiga un posible secuestro parental mientras voces cercanas al Kremlin exigen “proteger el derecho de la madre” a quedarse con el menor
Un caso de presunto secuestro parental ha desatado tensión internacional después de la desaparición de un niño británico de tres años en Marbella. El pequeño, identificado como Oliver Pugh, fue reportado como desaparecido el pasado 4 de julio y la principal hipótesis de la Policía Nacional española es que habría sido llevado a Rusia por su madre, de nacionalidad rusa y separada del padre británico. Un juez había dictado una orden que prohibía expresamente sacar al menor de España.
El caso ha despertado la atención de los medios estatales rusos. Un conocido columnista, Vladimir Kornilov, afirmó en su canal de Telegram que el menor debería considerarse “ruso” y pidió que el régimen de Vladímir Putin “haga todo lo posible para proteger el derecho de la madre” a estar con su hijo. Kornilov incluso cuestionó la nacionalidad de Oliver, señalando: “Si Londres puede llamarlo británico, ¿por qué no puedo llamarlo ruso con la misma lógica?”.
Por ahora, las autoridades rusas no han confirmado si Oliver y su madre se encuentran en el país. Sin embargo, tanto en el Reino Unido como en España temen que, de ser así, no existan mecanismos legales para garantizar su regreso. Rusia no mantiene tratados de extradición ni con Londres ni con Madrid, lo que limita cualquier posible acción judicial internacional.
La desaparición de Oliver ha generado gran preocupación en La Costa del Sol, donde vivía con sus padres hasta la separación de la pareja. A pesar de la preocupación de las autoridades, el Centro Nacional de Desaparecidos ha retirado la alerta de búsqueda de su página web, dejando a la familia y a la opinión pública a la espera de nuevos avances en el caso. El Ministerio de Asuntos Exteriores británico, por su parte, ha confirmado que está prestando apoyo consular a la familia y en contacto directo con las autoridades españolas.
Aunque aún no se sabe si Oliver cuenta con doble nacionalidad, los investigadores insisten en que se trata de un posible secuestro parental. Mientras tanto, la incertidumbre aumenta ante la posibilidad de que el niño se encuentre ya en Rusia, un país que históricamente se ha negado a devolver a sus ciudadanos reclamados por otros Estados.