Asia

Taiwán ya tiene listo el primero de sus ocho submarinos de ataque para frenar a China en el Pacífico

La armada taiwanesa quiere desplegar una flota en 2027 para impedir que Pekín pueda rodear la isla en una hipotética invasión

Cuatro submarinos de la armada australiana de la clase Collins
Cuatro submarinos de la armada australiana de la clase CollinsRoyal Australian Navy

La fuerza naval de Taiwán se prepara para recibir el primer submarino de ataque diésel-eléctrico de fabricación nacional. Las primera pruebas en el agua comenzarán en los próximos días antes de ser entregado a la Armada en 2024. El sumergible, que tendrá un coste de 1.540 millones de dólares, recibirá el nombre de Hai Kun y es el primero de los ocho previstos para reforzar las defensas de la isla contra la imparable Armada china, la más numerosa del mundo, con casi 300 buques, entre los que se cuentan unos cincuenta submarinos.

El almirante Huang Shu-kuang, jefe del Estado Mayor de Taiwán que supervisa el proyecto de submarinos, explicó esta semana a un grupo de periodistas en Taipei que el objetivo de este ambicioso proyecto es disuadir la proyección de la fuerza china hacia el Pacífico. "Si podemos desarrollar esta capacidad de combate, no creo que perdamos una guerra", afirmó.

El sumergible taiwanés tendrá incorporado un sistema de combate del contratista estadounidense Lockheed Martin y estará equipado con torpedos pesados ​​MK-48 desarrollados en Estados Unidos. China ejerce fuertes presiones a terceros países para que no suministren armas ni tecnología militar a Taiwán, considerada por Pekín como un territorio soberano, si bien la isla se gobierna con un sistema independiente desde 1949.

Tanto en la presidencia de Donald Trump como en la de Joe Biden, Estados Unidos ha aprobado transferencias de tecnología naval de vital importancia para que Taiwán pueda haber desarrollado su primer submarino de producción local. Eurasian Times asegura que ingenieros de Corea del Sur, India, Canadá y otros países están ayudando a China Shipbuilding Corporation, el constructor naval nacional de Taiwán, en la construcción de los ocho submarinos. Los tres siguientes serán construidos para 2025 y los cuatro restantes llegarán en 2027.

Los detalles técnicos del sumergible no han sido revelados aún por el Ministerio de Defensa de Taiwán, que ha guardado de cerca los detalles sobre el diseño, las especificaciones y el suministro de componentes hasta su presentación, prevista para este jueves.

La Armada de Taiwán no puede competir actualmente con la fuerza naval del Ejército Popular de Liberación chino. Actualmente solo tiene dos submarinos de la clase Chien Lung comprados en Países Bajos en los años ochenta. El plan taiwanés consiste en la proyección de la flota naval para contener a China en la primera cadena de islas, que se extiende por toda la costa china desde Japón hasta Taiwán, pasando por Filipinas y Borneo. "Este era también el concepto estratégico del ejército estadounidense: contenerlos dentro de la primera cadena de islas y negarles el acceso", dijo Huang. "Si se toma Taiwán, Japón no estará a salvo, y Corea del Sur no estará a salvo".

El alto mando taiwanés admitió que China podría estar lista para invadir la isla en el año 2027 si finalmente logra completar su tercer grupo de batalla liderado por portaaviones. China tiene en la actualidad tres portaaviones; el más moderno es el Fujian.

La respuesta de China

La reacción desde China no se hizo esperar. Desde el periódico afín al régimen Global Times aseguran el plan naval de Taiwán es una "ilusión" y descarta que la isla esté en condiciones en un futuro de taponar la salida al Pacífico a la Armada del gigante asiático.

Un experto anónimo consultado por el citado diario asegura que el Ejército chino ya ha construido una red antisubmarina multidimensional alrededor de la isla que incluye aviones de patrulla antisubmarina de ala fija Y-8 y helicópteros antisubmarinos Z-9 así como corbetas, fragatas y destructores además de decenas de submarinos. Si estallara una guerra en torno a Taiwán, los submarinos de la isla serían fácilmente detectados por el EPL, añade el experto, para quien los verdaderos objetivos potenciales de China son los submarinos de Estados Unidos y Japón.

Las críticas desde China también resaltan que la isla no tiene experiencia en la construcción de submarinos y se destaca que un sumergible ensamblado utilizando tecnologías importadas puede enfrentar incompatibilidades.