El príncipe Guillermo preparado para sustituir a su abuela mientras Harry calienta en el banquillo

Los duques de Cambridge van a ser la cara visible de la monarquía británica mientras la Reina Isabel II y el príncipe Carlos se ponen en cuarentena por el coronavirus

Imagen del príncipe Guillermo

Aunque hasta este momento la crisis del coronavirus se ha vivido en el Palacio de Buckingham con calma, la situación ha cambiado dentro del seno de la Familia Real y a partir de esta semana los duques de Cambridge serán la cara visible de la Corona, quizá en un primer paso de convertirse en los herederos naturales de la reina Isabel II.

Pese a la reticencia del gobierno británico de afrontar la pandemia como se está haciendo en otros países europeos, el secretario de Salud Matt Hancock ha ordenado el auto-aislamiento de los mayores de setenta años durante doce semanas, incluso si no tienen síntomas, en un intento de proteger a los más vulnerables de la sociedad, y esta medida incluye a la Reina Isabel II que en los próximos días cumplirá los 94 años y a su hijo Carlos de 71.

El pueblo inglés está muy acostumbrado a ver a su monarquía dirigirse a la nación ya sea a través de sus redes sociales, ya a través de mensajes de vídeo de apoyo. En este momento crucial para Inglaterra, será labor del príncipe Guillermo el ofrecerles consuelo y tranquilidad.

De esta forma, los duques de Cambridge no han esperado mucho para mostrar su apoyo y han protagonizado una vista sorpresa a un centro donde se gestiona la crisis sanitaria en el sur de Londres. Es muy significativo que la primera persona en dirigirse a los británicos haya sido el príncipe a través del NET (National Emergencies Trust) donde ha pedido colaboración ciudadana. “Ante la crisis del coronavirus, tenemos que asegurarnos de que los recursos llegan de una manera rápida y efectiva. Cuando creamos el NET, con la idea de canalizar el deseo de la gente ayudar en situaciones de emergencia, deseábamos en el fondo que este momento no tuviera nunca que llegar. Pero el momento ha llegado y todos podemos contribuir”.

La situación de la Familia Real

La Reina Isabel II ya ha abandonado el palacio de Buckingham y se ha refugiado junto a su marido Felipe de Edimburgo (99 años en junio) en el castillo de Windsor. Momentos antes de abandonar la residencia real, la monarca anunció en un breve mensaje que “todos tenemos un papel vitalmente importante que desempeñar y podéis estar seguros de que nuestra familia y yo cumpliremos con nuestra parte”.

Por su parte, el príncipe Carlos y su esposa Camilla han cancelado su viaje oficial a Jordania, Chipre y Bosnia y Herzegovina para aislarse en Clarence House.

En cuanto al resto de los hijos de la reina, la princesa Ana con 69 años ha sido incluida en el grupo de mayor riesgo de coronavirus y puesta en cuarentena, mientras que el príncipe Andrés (60 años) ya no se considera miembro trabajador de la familia real y se retiró de sus funciones tras su participación en el escándalo de Jeffrey Epstein.

Última foto juntos de los príncipes William y Harry junto a sus esposas a principios de marzoPhil Harris/Daily Mirror via PA / DPA Phil Harris/Daily Mirror via PA

William y la participación de Harry

Esta delegación de funciones de Isabel II en su nieto lleva tiempo gestándose ya que la semana pasada el duque de Cambridge (segundo en la línea de sucesión al trono) se reunió con su abuela para revisar su agenda y la monarca anunció que se limitaría a celebrar audiencias privadas en Palacio. El gobierno ha dejado claro que las personas deben evitar el contacto social innecesario, y aunque los duques de Cambridge han despejado su agenda y cancelado sus actos públicos, lo más probable es que trabajen a puerta cerrada y den apoyo a los servicios de emergencia.

El príncipe William es joven y goza de salud, pero en el caso de que hubiese algún contratiempo o si su mujer se quedase embarazada, Palacio tendría que pedirle a su hermano Harry que actuase en su lugar.

Los expertos reales tiemblan ante esta opción que generaría gran controversia, ya que no debemos olvidar que la consumación del Megxit está prevista para el uno de abril.

Harry, que se encuentra en Canadá con su mujer y su hijo, es quizá la persona más preocupada por la salud de su abuela ahora mismo, y es que mantuvo contacto (y un abrazo) con el corredor de Fórmula 1 Lewis Hamilton, quien dos días antes coincidió en un evento con el actor Idris Elba y su mujer, positivos por coronavirus y contagiados a su vez por la esposa del primer ministro canadiense Justin Trudeau. El palacio de Buckingham no ha comunicado si Harry se ha sometido al test del Covid-19, aunque él mismo ha reconocido que tuvo contacto con su padre y su abuela tras ver a Hamilton.

Los consejeros de Estado

En Inglaterra, los consejeros de Estado están compuesto por el consorte de la Reina y las primeras cuatro personas en la línea de sucesión que cumplen todos los requisitos. El primero de ellos es haber cumplido los 21 años, lo que excluye a los hijos de William y Harry.

Las tareas enmendadas a los consejeros incluyen otorgar el asentimiento real, nombrar jueces, emitir proclamaciones reales y actuar con el Consejo de la Reina.

Si se requiriesen dos consejeros, el Parlamento va a tener que enmendar la Ley de Regencia de 1937 para permitir que el próximo miembro real que cumpla con los deberes del soberano sea la hija de los duques de York, la princesa Beatriz.

La hija del príncipe Andrés es novena en la línea de sucesión del trono en caso de emergencia y de momento ha tenido que cancelar su boda con Edoardo Mapelli Mozzi, prevista inicialmente para el mes de mayo.