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¿Hay que dar agua al bebé alimentado con leche materna?

Consulta Lactancia Materna - Cintia Borja /Enfermera, consultora lactancia materna certificada IBCLC

  • ¿Cuándo empezar a ofrecerle agua? Cuando inicies la alimentación complementaria y comiences con las papillas y/o los alimentos sólidos.
    ¿Cuándo empezar a ofrecerle agua? Cuando inicies la alimentación complementaria y comiences con las papillas y/o los alimentos sólidos.
Valencia.

Tiempo de lectura 4 min.

26 de julio de 2019. 19:06h

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Cintia Borja Valencia. 27/7/2019

Aunque parezca sorprendente con el calor, los lactantes alimentados al pecho no necesitan tomar agua de forma adicional. Y efectivamente así es, en los lactantes que están tomando leche materna «a demanda» y son menores de seis meses. ¿Por qué?, porque la leche materna ya tiene en su composición un 88 por ciento de agua, para mantener al bebé hidratado incluso en aquellas épocas del año en que las temperaturas son más altas.

Cuando un bebé es alimentado a libre demanda, es decir, cada vez que desee mamar, lo hará en el caso de que tenga sed. Además, como la leche materna tiene la peculiaridad de cambiar de composición dentro de la misma toma, puede que incluso el bebé succione uno de los pechos y cuando empiece a salir la leche más grasa , que se concentra de la mitad al final de la toma, el bebé desee cambiarse de pecho, para continuar tomando del otro pecho la leche que le aporta más agua y satisface su sed.

Las razones por las que un menor de 6 meses no debe tomar agua son varias. Primero, porque con el agua solo calmaremos su sed, no le estamos aportando ningún nutriente de los que son indispensables a esta edad en la que la velocidad de crecimiento es muy rápida. Con el agua incluso reducimos su necesidad de alimentarse y estamos llenando su diminuto estómago o parte de este, con un líquido sin nutrientes y acalórico. ¡Cuidado! Todos sabemos que el agua no aporta calorías, por lo tanto su peso puede verse alterado a la baja.

Es muy importante considerar este aspecto, sobre todo en aquellos lactantes cuyas madres sufren el insistente asedio del «peso». Si te encuentras en este grupo, no caigas en el error de llenar de agua el estómago de tu bebé. Porque si lo haces, corres el riesgo de que cuando acudas a la revisión del peso, se cumpla la «amenaza» que te hicieron en el anterior control: «Esperamos una semana más y si no gana peso le damos suplemento». Sería un error, puesto que no se ha tenido en cuenta que esta semana parte de la leche materna que el bebé estaba tomando ha sido sustituida por agua.

El agua aporta cero calorías y le ha reducido el deseo de alimentarse, quedando apenas espacio en su estómago para que le entre la leche. En definitiva, el agua también está incluida en la leche materna y dando agua a un bebé menor de 6 meses que se alimenta al pecho estás interfiriendo en la absorción de los nutrientes que tu leche le aporta y además puede producir un nuevo riesgo: el de la diarrea.

¿Cuándo empezar a ofrecerle agua? Cuando inicies la alimentación complementaria y comiences con las papillas y/o los alimentos sólidos.

Que a partir de los seis meses le des agua, no significa que tu leche no continúe aportándosela, lo que sucede es que como en España la conciliación familiar es cero, puede que en ese momento te encuentres trabajando, y en tu ausencia, como el bebé no puede tomar pecho en el caso de tener sed, si ha empezado con la alimentación complementaria, sí deben ofrecerle agua.

Ofrecerle significa que disponga de agua, no que obligatoriamente beba. Así pues, que nadie se angustie si no quiere tomarla y, ¡Ten cuidado! No te dejes influir por «las sabias mentes infusas» porque quizás oigas decir: «Claro, está tan viciado a la teta que no quiere el agua». El bebé es pequeño pero no tonto, por lo tanto, si tiene sed, beberá.

Insisto en que quizás no tenga sed debido a que muchos de los alimentos con los que se inicia la alimentación complementaria contienen mucha agua. Ninguno de estos «expertos» suele caer en esto.

En conclusión, la leche materna proporciona al lactante los componentes que su organismo necesita para alimentarse y también para hidratarse. Si toma leche materna a demanda pedirá ser amamantado con más frecuencia y es posible que las tomas sean a su vez más cortas, porque lo que desea es calmar su sed. Un bebé que toma leche materna a demanda siempre estará hidratado y la leche materna le aportará mucho más que un vaso de agua.

Pueden enviar sus preguntas a consultalactancia@larazon.es

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