GAP y Kanye West revolucionan el mercado antes de comenzar a producir

No hay un solo sector en el mundo que haya salido ileso de los golpes económicos que trajo la COVID-19. GAP ha sabido dar en el clavo con un contrato que a la luz de la estadística, es su posible mayor acierto.

Kanye West y Kim KardashianInstagramLa Razón

En busca de valorizar sus acciones, la marca de ropa decidió poner en manos de Kanye West su futuro los próximos 10 años. La cercanía del rapero al mundo empresarial de la familia Kardashian es un plus que todos quieren aprovechar, tal como Adidas recientemente, que supo sacar más de 850 millones de euros tras una campaña con el rapero.

Y no se equivocaron. Desde el momento en el que la noticia comenzó a circular, las acciones de GAP se dispararon por completo y una vez se concretó de manera oficial, el repunte pasó al 30% para una empresa que se quedaba atrás ante sus principales competidores en el mercado textil y de moda.

La idea del acuerdo pasa por emular lo sucedido con Adidas y para lograrlo, el diseño y concepto creativo del producto estará por completo en manos de West, que liderará la campaña Yeezy x GAP. El propio artista considera que este acuerdo será favorable para todos ya que no solo se trata de costes o calidad.

«Los diseños cómodos, sencillos y de calidad, democratizan el mercado y los buenos productos. GAP puede ser la Apple de la moda si cumplimos con esto», enfatizó el rapero en una entrevista concedida a mediados de 2020, cuando comenzó a hablar de esta alianza que ahora es un hecho.

El 2019 dejó pérdidas de casi 600 millones de euros en comparación a 2017 y esto motivó a que el cambio fuese drástico, principalmente buscando un estilo identificable que permita asentarse en el mercado con alguna imagen clara, así como también un golpe mediático importante.

Si bien el impacto económico será gigante para GAP, con proyecciones que alcanzan los 800 millones de euros como posibilidad de ingreso, para Kanye el trato pasa por algo más allá del dinero, ya que entiende este trato como una posibilidad de vender su propio producto con la calidad adecuada sin necesidad de alcanzar precios exuberantes o inalcanzables por el público.

Su paso por Louis Vuitton y Nike, así como la capacidad productora de GAP, convergen en un trato que seguramente marcará un precedente en el mundo de la moda para los próximos años y ayudará a que el estilo «streetwear» tome un gran impulso.