Madrid

Las tutorías, la clave del éxito en la educación a distancia

El colegio Ágora Sant Cugat International School empezó a prepararse para impartir clases a distancia cuando vio el confinamiento italiano

La pandemia ha obligado a los centros educativos a adaptar contenidos para impartirlos a distancia en apenas horas. Pero al colegio Ágora Sant Cugat International School, del grupo Globeducate, con diez colegios entre España y Andorra en los que estudian con más de 7.000 alumnos, el estado de alarma no le pilló de improviso. «Teníamos la experiencia de nuestros centros en Italia y veíamos lo que estaba ocurriendo allí, así que empezamos a prepararnos con semanas de antelación; hicimos cursos de formación para el profesorado y un plan para mantener la rutina, porque eso era imprescindible para nosotros», explica a LA RAZÓN Vicente Gandol, director general del grupo educativo.

Los alumnos del colegio disponen de un aula virtual en Mocrosoft Teams y existe un canal específico para cada asignatura. Cada materia tiene un tablón del profesor, que es donde el docente va pautando el aprendizaje, un foro, en el que los estudiantes comparten dudas y el profesor responde, como ocurriría en un aula presencial, y un espacio de tareas que el alumno sabe que tiene que hacer.

En su plan de educación a distancia, que ahora es fundamental para el proceso de aprendizaje, utiliza recursos digitales de editoriales, como Aula Planeta, de la que se valen los profesores para mantener la atención al alumno con vídeos llamativos y contenidos originales. Pero hay una cuestión que para Gandol es fundamental para que se pueda mantener la educación a distancia más allá de quince días: el contacto emocional entre profesor y alumno. «Tenemos una hora al día de acción tutorial dividida en tres franjas horarias porque el alumno necesita saber que hay alguien que se preocupa de él. El estudiante necesita un retorno de lo que está haciendo y esto es casi más importante que los contenidos».