Detenido un «mena» en Moncloa por agredir y robar a una joven

Polémico centro en Casa de Campo: la Policía también ha detenido esta semana a un segundo menor extranjero que participó en otro atraco

La situación de inseguridad que durante los últimos meses llevan denunciando los vecinos de Casa de Campo y Batán ya trasciende los límites del barrio. Un «efecto frontera» que salpica a zonas aledañas como Moncloa y Madrid Río, con idénticos modus operandi y perfiles delincuenciales similares. Y, según las investigaciones policiales, los ataques tienen un origen común: el antiguo albergue juvenil Richard Schirmann, reconvertido en centro para menores extranjeros no acompañados, los conocidos como «menas». Las pesquisas señalan que el último suceso ocurrido, según ha podido saber LA RAZÓN, no constituye una excepción.Ocurrió el pasado 3 de septiembre, entre las dos y las tres de la mañana. El lugar, la glorieta de San Vicente, en el distrito de Moncloa-Aravaca. Mientras esperaba la llegada de un autobús nocturno, una joven de 23 años fue agarrada, golpeada, tirada al suelo y y finalmente robada por otro joven, que huyó con sus pertenencias. Tras poner la correspondiente denuncia, la Policía Nacional detuvo este pasado jueves al presunto agresor. Se trataba de un joven menor de edad, de nacionalidad marroquí y con varios antecedentes.

El historial del detenido indica que se había fugado previamente del centro de menores de Cádiz, terminó recayendo en el de Hortaleza (una institución que hasta hace pocas fechas presentaba una sobresaturación de sus recursos) y, finalmente , acabó en el ya citado albergue Richard Schirmann. En ese tiempo, habría utilizado una identidad falsa para cometer delitos violentos, similares al que ahora se le atribuye.

A este suceso se añade el registrado el pasado 20 de agosto, a las 16:45 horas, en Casa de Campo. Cinco menores acorralaron a un hombre, de 62 años y origen sudamericano, cuando paseaba por uno de los parques de esta zona verde de la capital.Tras agarrarlo, le amenazaron con una barra de hielo, le tiraron al suelo y robaron sus pertenencias. Tras tres semanas de investigación, la Policía ha detenidos esta semana a uno de los atracadores.

Con estas nuevas detenciones, se confirma que el radio de actuación de estos jóvenes se amplía más allá de los límites de Casa de Campo. Uno de los casos más recientes se produjo el pasado 2 de agosto en Madrid Río, después de que un hombre de mediana edad fuera asaltado con con la técnica del «mataleón», consistente en atacar a la víctima por la espalda y asfixiarla hasta hacerle perder el sentido. La maniobra es perfecta para sus propósitos: además de neutralizarlo, el desvanecimiento provoca que el agredido apenas recuerde lo sucedido, de forma que se dificulta su relato de los hechos.

La zona de Campamento también ha sufrido atracos similares. Tal y como adelantó LA RAZÓN, el pasado 17 de agosto,una mujer de 72 años fue sorprendida en la Avenida Piquer, en las inmediaciones de su casa, por dos «jóvenes marroquíes», si bien, de acuerdo al relato de la víctima, no pudo precisar su edad. Mientras uno de los asaltantes le agarró por el cuello, el otro le robó y le quitó una cadena. Afortunadamente, y después de pedir auxilio, los jóvenes huyeron, dejándole una herida, un arañazo y, por supuesto, el miedo en el cuerpo.

La situación ha llevado a los vecinos de Casa Campo y Batán a estudiar acciones legales, sobre todo tras comprobar que el aumento de presencia policial en no está acabando con los ataques en la zona. Concretamente, pretenden poner en conocimiento de la ley las condiciones en las que el antiguo albergue Richard Schirmann fue reconvertido en un centro para «menas». Así, planean «mandar un requerimiento a la Administración debido a posibles «irregularidades», ya que el antiguo albergue estaría protegido al estar dentro de la Casa de Campo, un conjunto que es Bien de Interés Cultural.