Se buscan emprendedores para repoblar el Madrid vacío

La Comunidad apuesta por la colaboración público-privada para combatir la despoblación

Madarcos, situado a 87 kilómetros de la capital, en mitad de la Sierra norte, es ya el municipio con menos residentes censados de la de la Comunidad de Madrid. El INE tiene contabilizados 47, pero la alcaldesa de la localidad más pequeña de la comunidad, Eva Gallego, se siente orgullosa porque, gracias a las medidas que se han empezado a poner en marcha y a la pandemia, que ha llevado a replantearse a muchos madrileños dónde vivir y a cambiar la ciudad por el campo, el número de empadronados ha ascendido hasta los 58. En los últimos meses, de hecho, han llegado dos familias que quieren emprender y el número de niños ha pasado de seis a ocho.

La alcaldesa cree que esto no es más que el comienzo de un cambio de tendencia que puede hacer que Madarcos deje de ser el municipio más pequeños y que sean cada vez más los que elijan esta localidad de la sierra para instalarse y para emprender, una de las grandes esperanzas para revitalizar el municipio.

De momento, la llegada de la fibra se espera para final de año. «Esto favorecerá que familias o personas quieran establecerse aquí y poner en marcha nuevos negocios. Con los recursos propios, con subvenciones y con una mejora de los servicios estoy convencida de que iremos creciendo», señala.

Su alcaldesa ya vislumbra un municipio completamente distinto cuando se ponga en marcha el proyecto piloto de transporte a demanda que se va a iniciar, cuando se construyan las nuevas viviendas municipales gracias al Plan de Inversión Regional (PIR), que tiene proyectadas con la Comunidad de Madrid y otras dos de la Agencia Social, y cuando desarrolle otros proyectos propios en el municipio.

De momento, hace poco que ha llegado una familia que tiene previsto poner en marcha «El rincón de las sonrisas», una iniciativa de integración para niños con síndrome de Down. Y desde el Ayuntamiento se está impulsando un proyecto de atención a mayores, a los que se facilite la vida y se atienda sus necesidades. «Lo importante es las personas mayores no se vayan del municipio porque si a Nieves, una vecina de 90 años, se la llevan a una residencia, el pueblo también se puede ir vaciando de personas más edad que no pueden estar aquí porque precisan de una ayuda que nosotros podemos ofrecerles. Es importante que la gente venga y que no se vaya», dice la alcaldesa.

Madarcos, además, «es tierra de innovación», cuenta la regidora. La localidad dispone de una escuela de hostelería, también se ha instalado una empresa de ahumados y ya hay dos jóvenes que se están planteando un proyecto para crear una bolsa de artesanos o de pequeños productores para comercializar los productos locales. A eso se añade el minipolígono, unas naves que se están ofreciendo a los emprendedores para que cojan arraigo en el municipio y contribuyan a crear un consistente tejido económico y empresarial que le permitan un despegue más rápido.

La «receta», precisamente, es la que está aplicando la Comunidad de Madrid contra la despoblación. A través de los fondos de financiación europeos, se propone impulsar la creación de una red de Emprendimiento Rural, con colaboración público-privada, donde los emprendedores de estos municipios de la región con mayores signos de despoblación puedan trabajar y colaborar juntos, reduciendo costes, creando empresas y enriqueciendo sus proyectos, lo que se conoce como «co-working.

A la vez, se pretende apoyar y orientar a los municipios en la elaboración de sus planes de desarrollo urbanístico para que haya un impulso socioeconómico y se respete el medio rural, a la vez que se protegen los valores medioambientales y la identidad de los municipios.

«Hay que apostar por una repoblación real con medidas específicas acompañadas de partidas presupuestarias. El objetivo de la Estrategia debe estar orientado a que la brecha entre lo urbano y lo rural sea cada vez menor o desaparezca», asegura el consejero de Vivienda y Administración Local, David Pérez.

De hecho, fue lo que planteó el consejero hace unos días en el Pleno de la Conferencia Sectorial de Reto Demográfico organizado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que dirige Teresa Ribera.

Durante el encuentro, el Ministerio informó del Plan Nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y presentó un avance del borrador sobre la Estrategia nacional frente al reto demográfico.

El consejero cree, no obstante, que «el borrador presentado no puede considerarse como la Estrategia Nacional 2030 y ni mucho menos puede trasladarse como un documento ya finalizado en la próxima Conferencia de Presidentes, ya que no contiene ni una planificación ni unas medidas concretas, y dispone de una partida presupuestaria absolutamente insuficiente, de apenas 18 millones de euros para todo el territorio nacional».

El documento no especifica las zonas despobladas dónde se actuará desde un primer momento y «no se aprecia una estrategia nacional, sino la recopilación de las actuaciones de cada una de las comunidades autónomas», señala. La queja de la Comunidad de Madrid es que la cantidad económica asignada en los Presupuestos Generales del Estado es insuficiente y ello obligará a las comunidades autónomas a hacer frente a la inversión económica necesaria, como tampoco se definen en ningún momento los fondos europeos que serán dedicados a la despoblación.

Es por esto por lo que Madrid considera fundamental la creación de un fondo específico para el desarrollo rural de las zonas despobladas. «Hay que apostar por una repoblación real con medidas específicas acompañadas de partidas presupuestarias», añade Pérez. El borrado del Plan presentado por el Ministerio «sí avanza en algunos aspectos de mejora, pero debe de concretar las medidas, las actuaciones a llevar a cabo y calendarizar una hoja de ruta que permita un avance real».

De momento, la Comunidad de Madrid ya cuenta con cien medidas a aplicar en la Estrategia para la Revitalización de los Municipios rurales de la región. De hecho en enero pasado se incrementó el plan con 40 nuevos puntos, que se han añadido a los 60 iniciales.

El plan tiene como objetivo beneficiar a los más de 73.000 vecinos que residen en los 78 municipios de la Comunidad que cuentan con menos de 2.500 habitantes de la región en el momento de la puesta en marcha de la estrategia. En concreto, en la zona norte se beneficiarán 22.117 habitantes; en el este, 27.631; y en el oeste, 23.731.

El Gobierno regional incorporaba así actuaciones enfocadas a la digitalización de los territorios, el fomento de la innovación y la transferencia del conocimiento, destacando el papel de la mujer. En los grupos de trabajo que se han puesto en marcha participan, además, los alcaldes de los municipios afectados, para hacer seguimiento de las medidas.

Entre las nuevas iniciativas, destaca la extensión de la Red de Oficinas de Empleo de la Comunidad de Madrid a municipios que carecen de ellas, con la apertura de puntos de atención para trámites rápidos o la puesta en marcha efectiva de la Ley de Titularidad Compartida de las explotaciones agrarias, para mayor visibilidad a las mujeres que están al frente de explotaciones ganaderas y que sirvan como ejemplo para otras. También está la puesta en marcha del Nuevo Hospital de la Sierra Norte, que dará cobertura a los 42 municipios que integran esta zona.

De momento, ya hay cinco pueblos que han salido de la despoblación: Navalagamella, Pelayos de la Presa, Santos de la Humosa, Bustarviejo y Villamanta.