El diputado de Cs que hace la compra a los vecinos y rescata coches

Juan Rubio ha remolcado a más de 10 vehículos y ha asistido a dependientes

Juan Rubio
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Juan Rubio es diputado por Ciudadanos en la Asamblea de Madrid. Ayer se levantó y lo primero que hizo fueron sus 40 minutos de gimnasia rutinaria en su casa de Villanueva de la Cañada que le permite mantenerse en forma. No había que desplazarse a la Cámara de Vallecas por la nevada, así que se puso sus botas, cogió el coche y se fue a comprar el pan a los vecinos. En su grupo parlamentario dicen que, cuando se trata de ayudar a la gente, «es el primero».

Después, un amigo que pertenece a una asociación de padres de un colegio le dijo que en Chamberí se había agotado la sal. Así que se fue a comprar doce sacos de 25 kilos cada uno a una tienda de piscinas de Villanueva de la Cañada que aún tenía existencias.

No fue lo fue lo único que hizo por la mañana. Le informaron de que una pareja con tres hijas y la abuela se encontraba aislada en una urbanización de una localidad próxima: Valdemorillo. Se le hizo el tiempo corto para irse con su hijo Jaime a llevarles pan, harina, arroz, leche... «Cosas esenciales que nos habían encargado. Dejamos el coche y fuimos andando un tramo de la calle porque era imposible acceder», cuenta a LA RAZÓN. Todo eso en una mañana. «Esto no es ser solidario, es ser normal», dice. Por la tarde se fue a una reunión del Canal de Isabel II.

El diputado y portavoz en la Comisión de Transportes, Movilidad e Infraestructuras en la Asamblea de Madrid lleva ya días auxiliando a sus vecinos y sacando nieve con la pala hasta el punto de considerarla una «maldición bíblica». Y no es de extrañar teniendo en cuenta que el fin de semana se dedicó, junto con otro vecino militar, a limpiar 200 metros de la calle con una azada, para romper el hielo y con la pala. No está entrenado en estas labores, por eso dice que le duele el hombro y los riñones pero «lo bueno que tiene el ser jugador de rugby es que el dolor no nos tira para atrás».

Solo en los últimos días calcula que habrá sacado de la nieve a unos 10 coches remolcándolos con su todoterreno. El domingo hizo la compra, además, a 30 vecinos. Pero de los que más orgulloso se siente este diputado de 58 años aficionado a la montaña ha sido de la ayuda que ha prestado en un centro de personas dependientes y con discapacidad de la Fundación Jardines de España del municipio. Algunos empleados no pudieron llegar a sus trabajos, así que él se encargó de dar comidas, cenas, cambiar pañales...«A estas personas todo lo que rompe su rutina les pone muy nerviosas y no podían salir de las instalaciones por la gran nevada». Pero lo que se dice mérito, «honestamente, no lo veo. Los madrileños somos muy cabezones y había que echar una mano al pueblo».