Ignacio Aguado deja la política: “Ha sido un orgullo”

El ex vicepresidente madrileño pone así fin a una trayectoria de seis años, en los que fue decisivo a la hora de que Cristina Cifuentes e Isabel Díaz Ayuso fueran investidas presidentas

El ex vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado
El ex vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio AguadoJesús Hellín

Ignacio Aguado ha anunciado este lunes que deja la política. El fin de esta etapa se concreta poco más de dos meses después de que fuera cesado como vicepresidente de Madrid por Isabel Díaz Ayuso. En las elecciones regionales provocadas por la ruptura entre PP y Cs, Aguado renunció a ser el candidato naranja y favoreció que Edmundo Bal fuera el cabeza de cartel de su formación en estos comicios. Tras una campaña electoral en la que ha permanecido en segundo plano, Aguado ahora confirma que deja la política activa.

Ha realizado este anuncio a través de un tuit: “Después de seis años dedicados a servir a los madrileños, hoy pongo fin a mi etapa en política. Ha sido un orgullo liderar Ciudadanos en Madrid y compartir proyecto con tantas personas excepcionales. Gracias a todos, de corazón”.

Madrileño del barrio de La Estrella, Aguado dedicó buena parte de su adolescencia al waterpolo. “Al entrar en la Universidad, tuve que dejar la piscina para centrarme en sacar adelante tres carreras: Derecho, Administración y Dirección de Empresas y Ciencias Políticas. Las dos primeras las estudié en la Universidad de Comillas, mientras que la tercera la cursé en la Universidad Autónoma de Madrid. Fue una etapa bonita e intensa de mi vida, en la que pude conocer los fundamentos jurídicos, económicos y políticos que vertebran nuestra sociedad”, asegura en la biografía publicada en su web.

Antes de entrar en política, Aguado trabajó durante más de 7 años en el sector energético: “Primero, en el área de Regulación y Relaciones Institucionales y posteriormente como responsable del departamento de Inteligencia de Negocio y Planificación Operativa de una multinacional energética”.

Con una vocación política que se manifestó en el desde pequeño, Aguado se afilió a Ciudadanos en 2013. Dos años más tarde fue el candidato naranja a la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Logró hacer que su partido entrara por primera vez en la Asamblea de Vallecas y sus votos permitieron la investidura de Cristina Cifuentes. Sin entrar en el Gobierno, Aguado también negoció y permitió que Madrid tuviera presupuestos durante toda la legislatura, tanto con Cifuentes como con Ángel Garrido en la Presidencia madrileña. En 2019 repitió como cabeza de cartel en Madrid. Ciudadanos mejoró sus resultados y se quedó a pocos puntos de igualar los obtenidos por Isabel Díaz Ayuso como candidata del PP. El acuerdo entre ambos permitió alumbrar el primer Gobierno de coalición en la historia de esta comunidad autónoma.

Además de la Vicepresidencia, asumió las competencias de Deportes y las de Transparencia. A todo ello sumó la responsabilidad de ser el portavoz del Gobierno regional. A pesar de la buena sintonía que Ayuso y Aguado manifestaron en los primeros pasos del mandato, pronto dejaron patentes sus desacuerdos, que fueron creciendo conforme avanzó la legislatura y se hicieron insostenibles durante la gestión de la pandemia. La presentación de una moción de censura en Murcia llevó a Ayuso a adelantar las elecciones y a cesar a todos los consejeros naranjas, incluido Aguado.

Siempre se ha definido como “una persona idealista, inconformista y leal. Me encanta el deporte, viajar y estar con mi familia. Detesto el egoísmo, la envidia y la chulería. No me verás gritando para convencerte de que es posible un mundo más justo, pero es muy probable que cuando me veas, esté trabajando para intentar que lo sea”.