Marta Herrero: «Crear en Madrid me flipa, no por la popularidad, sino por la identidad»

Tras su paso por Loewe o Disney, esta experta en marketing dirige ahora su propia marca, Missmsmith, un proyecto artístico que hace de la papiroflexia una forma de comunicación

La artista Marta Herrero Arias posa junto a su obra en la terraza de Picalagartos, en Madrid.
La artista Marta Herrero Arias posa junto a su obra en la terraza de Picalagartos, en Madrid. FOTO: Cristina Bejarano La Razón

Suena el despertador. Tiene la sensación de que hace solo unos minutos que apagó la luz y, al mismo tiempo, parece que ha pasado una eternidad tratando de desenredar el ovillo de pensamientos que se le acumulan entre las sienes. Una noche más, no ha dormido de puro cansancio. Resignada, abre los ojos, pero algo va mal. Todo se mueve a su alrededor, como si el desorden la hubiera traspasado y ahora sus preocupaciones salpicaran las paredes y los muebles de su habitación. Lo que había empezado siendo una mañana cualquiera de 2018, dejó de serlo de golpe: «No sabía lo que me estaba pasando, así que fui al médico y allí me dijeron que sufría una crisis por estrés y que debía parar», recuerda hoy Marta Herrero Arias sobre el día en el que su cuerpo le suplicó a las malas una tregua.

Aquello marcó un antes y un después en su carrera y más allá de ella: «En esa época tenía un cargo directivo en el área de márquetin de una empresa y trabajaba bajo muchísima presión; cuando pedí mi vuelta voluntaria de la baja tras mi colapso me exigieron estar al 500% y me di cuenta de que ese no era el tipo de vida que quería, de que era hora de darle una oportunidad a mi otro lado, a mi otra vocación», explica la fundadora de Missmsmith, un proyecto artístico en el que el papel es el protagonista. «He sido parte de importantes multinacionales en las que era una pieza más de una gran máquina, en las que mis funciones diarias me obligaban a estar pegada al ordenador, sin una dosis mínima de creatividad», sigue razonando esta madrileña en cuyo currículum se cuelan nombres tan reconocidos como los de Loewe, Disney, NBCUniversal o Marie Claire, para rematar su carta de presentación: «Por eso decidí salir de ese ambiente, y no me arrepiento en absoluto».

En realidad, Marta no tuvo más que rebuscar entre sus recuerdos y recuperar los sueños que había abandonado en el camino, para ser más exactas, a las puertas de la universidad: «Yo era muy buena estudiante y, además, hice el Bachillerato de Ciencias, por lo que habría estado mal visto que me decantara por una carrera artística, como si eso fuera a tirar por la borda todo mi esfuerzo», dice la que llegó a fantasear con la posibilidad de matricularse en Bellas Artes y hasta en Arte Dramático. Así que, movida por el miedo a condenarse a un futuro incierto, una Marta más joven y, seguramente, más influenciable, tiró por su otra pasión y se licenció en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense, donde completó su formación con un máster en Periodismo. «En aquel momento pensaba que solo me podía dedicar a una cosa, pero, con el tiempo, he ido aprendiendo que yo soy más que eso, y aunque me ha costado bastante aceptar que no podía negarme a ninguna de mis facetas, ahora intento que ambas convivan», aclara cuando, a sus 35, dirige además de su propia marca artística, su propia agencia de comunicación.

Marta Herrero Arias fundó Missmsmith a los 27 años para crear ramos de flores de papel.
Marta Herrero Arias fundó Missmsmith a los 27 años para crear ramos de flores de papel. FOTO: Cristina Bejarano La Razón

Y todo comenzó, asegura, casi sin querer y cinco años antes de la mañana de revelación: «Allá por 2013, me puse a investigar sobre tendencias en busca de un nuevo reto y vi que en otros países como Japón o Estados Unidos funcionaba muy bien el origami y se me ocurrió la tontería de hacer ramos de flores de papel para novias; mi idea era sacar algo de dinero entre que salía de una empresa y encontraba otro trabajo, ni siquiera me entusiasmaban las bodas, pero todo el mundo me decía que era una pasada y, de la noche a la mañana, empecé a salir en revistas y sesiones de fotos, a tener mucha visibilidad».

Desde entonces y con especial fuerza a partir de su apuesta por ello en 2018, Missmsmith no ha dejado de crecer, pasando de ser casi un refugio personal a convertirse en una salida profesional sólida para todo un equipo de artistas de la papiroflexia que hoy puede permitirse el lujo de aceptar solo encargos con los que lucirse. «Últimamente me siento muy conectada con todo lo que hago, pero crear en Madrid me flipa, porque esta es mi ciudad, y me encanta», destaca Marta, que pone como ejemplos su reciente aportación a la Meninas Madrid Gallery 2021 y la instalación geométrica que firmó en Callao en 2020: «Hice un corazón gigante de papel que se colocó en el mismo punto en el que de joven solían terminar mis noches de fiesta y eso me hace ilusión, no por popularidad, sino por identidad».

En todo este giro tuvo mucho que ver su familia, los Herrero y los Arias, quienes le inculcaron que más vale ser rica en experiencias que en dinero y, por eso, no es casualidad que su cambio de rumbo haya incluido la maternidad, pues, como dice la madre de un recién nacido y de una pequeña de dos años que apunta a maneras en sus garabatos de colores, «la vida y el arte no son eternas, sino que se van transformando».

La perfecta anfitriona
«Yo soy muy madrileña, y eso significa que mi padre nació en Ávila y que mi madre es de Galicia. Y he vivido en Francia, pero siento que mi sede de operaciones tiene que ser Madrid, de hecho, me encanta hacer de anfitriona y enseñarles la ciudad a mis amigos».