Imputado por simulación de delito la “falsa víctima” de la agresión homófoba de Malasaña

Un juez ha imputado al joven tras haber confesado que se inventó la denuncia

Barrio de Malasaña.
Barrio de Malasaña. FOTO: Gonzalo Pérez Mata La Razón

Ocurrió el pasado 8 de septiembre y su caso hizo estallar a la sociedad madrileña al contemplar que una banda de homófobos andaba dando palizas a la gente homosexual. Hasta el PSOE convocó una reunión de urgencia para abordar el asunto a nivel nacional, a pesar de que el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, estuvo al corriente de las investigaciones policiales desde el principio. Una investigación que ya desde el origen mostraba serias dudas sobre la veracidad de los hechos denunciados por el joven, que sostenía que un grupo de ocho encapuchados le había abordado a primera hora de la tarde de un domingo en las inmediaciones de su portal de Malasaña para agredirle en el interior. El grupo agresor le había “tatuado” con una navaja la palabra “maricón” en un glúteo y él, tras ser animado por su pareja, acudió a denunciar los hechos. La Policía se mostró extrañada ya que no veían en las cámaras de la zona ningún grupo de personas y finalmente, tras la presión al ver la magnitud de los hechos (se convocaron manifestaciones de repulsa por lo sucedido) confesó los hechos: el “tatuaje” se lo había hecho de forma consentida tras mantener relaciones con un cliente que requería de sus servicios sexuales y se inventó lo de la agresión para esconder a su novio la realidad.

De seis a 12 meses de cárcel

La Policía remitió los hechos al Juzgado de Instrucción número 52 y ahora el joven ha sido imputado por un delito (valga la redundancia) de simulación de delito. Está tipificado en el artículo 457 del Código Penal, contempla una multa de seis a doce meses de cárcel para la persona que, ante algún policía, «simulara ser responsable o víctima de una infracción penal o denunciara una inexistente, provocando actuaciones procesales».