El tráfico en Madrid

Cabify podría perder un tercio de su flota de coches madrileña el 20 de enero

Cibeles, una de sus filiales, comunicó a la plataforma de movilidad el pasado 21 de diciembre la rescisión del contrato de 1.000 VTC a partir de mediados de enero

Un usuario de VTC baja de un Cabify en la estación de Atocha de Madrid
Un usuario de VTC baja de un Cabify en la estación de Atocha de Madrid

La plataforma de movilidad está a un paso de perder en torno a un tercio de sus VTC (vehículos de transporte con conductor) el 20 de enero tras un giro legal inesperado en su batalla contra el Grupo Auro, dueño de unas 2.000 licencias. Esta empresa, según apunta “El Confidencial”, ha decidido rescindir el contrato de una de sus dos filiales socias de Cabify, Cibeles Comfort Cars, argumentando una de las cláusulas del mismo.

Esta filial de Auro cuenta con unas 1.000 licencias que hasta ahora operaban en exclusividad con Cabify. Salvo que haya un acuerdo entre la plataforma de movilidad y Cibeles o una orden judicial, Cibeles podrá operar con otras empresas de movilidad a partir del 20 de enero. Desde la compañía, no hacen comentarios sobre el impacto sobre el total de vehículos que supondría la pérdida de estos 1.000 coches.

Así se lo comunicó la compañía a Cabify el pasado 21 de diciembre. Cibeles declaró la resolución unilateral del contrato agarrándose a la cláusula de cambio de control, que según sus asesores legales se habría incumplido por la salida de alguno de los principales directivos de la plataforma: el director financiero, Juan Ignacio García, y el de Public Affairs.

Con todo, desde Cabify no se van a cruzar de brazos ante la decisión de Auro. Esta compañía defiende que ya tuvo un proceso arbitral con Cibeles “que analizaba diversas cuestiones contractuales, y cuyo laudo se emitió a finales de junio de 2021″. “Esta resolución fue favorable a Cabify en todos los puntos de discusión, y especificaba claramente que no concurrían las causas de terminación del contrato alegadas entonces por Cibeles y que las sociedades de su grupo empresarial no pueden operar bajo ninguna plataforma de intermediación tecnológica distinta a Cabify. Cabify cumple escrupulosamente con los contratos firmados con sus proveedores, con las resoluciones judiciales y la legislación vigente”, añaden.

Cabify y Cibeles comenzaron a trabajar junto en verano de 2017. Desde entonces, junto a Auro, Cabify se ha convertido en su principal proveedor de licencias VTC. Cabify mantendrá inicialmente los más de 1.000 coches de Auro, aunque la pérdida de Cibeles podría suponerle perder el liderazgo en Madrid y dejar de ser el principal rival del taxi.

Guerra judicial

La batalla entre la plataforma de movilidad y Auro comenzó tras el intento de esta empresa de prestar servicio a otros operadores como Uber. Para Cabify, los contratos incorporan una cláusula de no competencia que se lo impide. Por ello, el grupo dueño de las VTC presentó un arbitraje que inicialmente ganó en primera instancia, pero ha perdido ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, según publicó en su momento “Cinco Días”.

Cabify se juega entre un 10% y un 20% de su facturación en España en caso de que Auro deje de trabajar en exclusiva para su plataforma. Así, en un escrito remitido a los tribunales, reconoció un posible impacto de facturación de 13 millones -casi un 9%- en caso de que una de las filiales de Auro, con 1.100 coches, dejara de operar solo para Cabify, según “Vozpopuli”. A eso habría que sumar la posible salida de Cibeles, que no solo no trabajaría en exclusiva para su plataforma, sino que rompería toda relación.