EE UU sustituye por primera vez a Arabia Saudí como el país con peor desempeño climático

Australia, Arabia Saudí y Estados Unidos suspenden en la lucha contra el cambio climático, según el Climate Change Performance Index de Germanwatch. A nivel europeo, Polonia y Bulgaria son los países que menos medidas están tomando para disminuir emisiones

Ninguno de los 57 países más contaminantes está hoy en camino de lograr la reducción de emisiones necesarias para alcanzar los compromisos del Acuerdo de París. Australia, Arabia Saudí y especialmente Estados Unidos reman en contrasentido en la lucha contra el cambio climático. Así se desprende del Climate Change Performance Index, presentado hoy en la Cumbre del Clima por Germanwath, el NewClimate Institute y Climate Action Network.

De este modo, solo dos países del G20, Reino Unido (7º) e India (9º), están clasificados en la categoría “alta” (hacen los deberes) del ranking, mientras que ocho países del G20 permanecen en la peor categoría (“muy bajo”). Australia, Arabia Saudita y, sobre todo, EE UU tienen un rendimiento particularmente bajo. Según este índice de desempeño, estos países son motivo de gran preocupación debido a su baja reducción de emisiones, al escaso desarrollo de energía renovable y a su política climática. Esto se debe a que “los tres gobiernos están influenciados por el lobby del carbón y del petróleo de ahí que no se vislumbren signos de una política climática seria a la vista”, precisa el documento. Especialmente llamativo es el caso de EE UU, que “sustituye por primera vez en este ranking a Arabia Saudí como el país con peor desempeño en la acción climática”.

Así, según el estudio, bajo la Administración Trump, Estados Unidos ha obtenido una calificación “baja” o “muy baja” en casi todas las categorías. En la categoría de política climática, solo Australia tuvo un desempeño peor, dado que recibió 0 de los 100 puntos posibles según la evaluación de los expertos en clima del país. “Esta evaluación basada en la ciencia muestra nuevamente que, en particular, los grandes contaminadores climáticos no hacen casi nada por el cambio transformacional que necesitamos para lograr reducciones de emisiones profundas que reduzcan la carrera hacia un cambio climático potencialmente irreversible”, afirma el Dr. Stephan Singer, de Climate Action Network.

Por otro lado, el consumo mundial de carbón está cayendo y el auge de las energías renovables continúa. De ahí que en 31 de los 57 países analizados (con elevadas emisiones) hayan disminuido las emisiones.

"El nuevo Index muestra signos de un cambio global en las emisiones, incluida la disminución del consumo de carbón a nivel mundial. Sin embargo, varios países grandes todavía están tratando de resistir esta tendencia, sobre todo Estados Unidos. Vemos oportunidades para detener el aumento de las emisiones globales, pero mucho dependerá de lo que se haga en China y de las elecciones en 2020 en Estados Unidos. Ambos países están en una encrucijada", sostiene Ursula Hagen, de Germanwatch y una de las autoras del informe.

Polonia y Bulgaria, esfuerzos “muy bajos”

Como ninguno de los países evaluados ya se encuentra en un camino compatible con los objetivos climáticos de París, los primeros tres lugares del ranking permanecen desocupados. Mientras que algunos países de la UE como Suecia (4º), nuevamente el favorito, y Dinamarca (5º), uno de los mejores “escaladores”, alcanzan calificaciones generales altas o muy altas en la lucha por la acción climática, el desempeño de los países de la UE varía en gran medida. Así, ocho países de la UE tienen una calificación alta, ocho baja y dos muy baja. Bulgaria (49) y Polonia (50) son los países de la UE con peor desempeño en la lucha contra el cambio climática. Así, según este índice, ambos países presentan una calificación de política climática muy baja y Polonia con resultados bajos a muy bajos en energía renovable.

Mejora, en cambio, Irlanda. Así, el país con el peor desempeño de la UE del año pasado escaló siete puestos en el ranking hasta alcanzar la posición 41.

La Unión Europea en su conjunto ocupa el puesto 22, Alemania el 23, ambas posiciones están ligeramente por encima de la media. "La UE ha perdido algunos puestos, pero podría ascender nuevamente si siguiera la recomendación de la nueva presidencia de la Comisión Europea de aumentar el objetivo de reducción de emisiones de -40% a -55% para 2030 en comparación con los niveles de 1990 y adoptar un estrategia a largo plazo para alcanzar la neutralidad climática (cero emisiones netas) para 2050”, asegura el profesor Dr. Niklas Höhne, del Instituto NewClimate.

El mayor emisor mundial mejora levemente

China, el mayor emisor mundial, una vez más mejora levemente su clasificación hasta el puesto 30 (“medio”). China obtiene un muy buen desempeño por su mayor participación de energías renovables en la combinación energética en los últimos años y calificaciones de política climática relativamente buenas, pero el bajo desempeño en la reducción de emisiones y los escasos esfuerzos en mejorar la eficiencia energética aún pesan mucho. Si China implementa sus amplios planes para construir nuevas centrales de carbón, existe el riesgo de una recaída severa en la parte inferior de la clasificación.