El mito de Tesla se desmorona en Noruega

Propietarios de la marca americana se manifiestan contra los fallos de estos automóviles

FOTO: Eric Risberg AP

Un grupo de propietarios de Tesla en Noruega ha iniciado una huelga de hambre a modo de protesta para llamar la atención de la marca ya que sus vehículo presentan diferentes problemas de funcionamiento. Hay que señalar que este país es el más avanzado de Europa en número de coches eléctricos por cada mil habitantes.

Noruega es un país que suele ser usado como ejemplo a la hora de hablar y analizar las estrategias de transición a la movilidad sostenible que se están llevando a cabo. Una de las marcas de coches que lideran este pequeño pero importante mercado es Tesla. Sin embargo, y a pesar de las buenas cifras de ventas que esta maca consigue en el territorio noruego, ha surgido un importante contratiempo.

Según informa el digital motor.es, las quejas de los propietarios afectan a diferentes sistemas del vehículo, desde un asiento delantero suelto hasta luces que no funcionan correctamente e incluso que el vehículo no arranque cuando hace frío. Ante esta situación, un grupo de propietarios de coches de Tesla han iniciado una huelga de hambre para llamar la atención de la marca y que se resuelvan sus problemas mecánicos.

Los afectados han aportado una larga lista de problemas en los automóviles de esta marca. Dicen que hasta el momento no han tenido una respuesta adecuada por parte de Tesla, a pesar de que Noruega es proporcionalmente uno de sus principales mercados. En la página web que ha sido habilitada para conseguir una mayor visibilidad, el grupo de propietarios afectados resume en la siguiente lista los principales problemas que están sufriendo: fallos en el arranque en frio o con demasiado calor, los tiradores que abren las puertas no funcionan cuando hace frío, fallos en la fijación del asiento delantero, la tapa del maletero se llena de agua cuando llueve, conexión a internet excesivamente lenta, mal funcionamiento de los limpiaparabrisas, molduras sueltas, fallos en el funcionamiento de las luces y en el ordenador de a bordo, las ventanas no cierran completamente, mala calidad de la pintura, problemas con el aire acondicionado y con la recarga y la autonomía de la batería, además de aparición de óxido, especialmente en el Model 3.