Explicaciones, usted, señor Sánchez

«No es el Rey padre quien debe dar explicaciones sino Pedro Sánchez por las incongruencias de su gestión»

Luis María Anson

El Rey padre ha sido exonerado por la Justicia suiza, la más independiente de Europa. Don Juan Carlos también ha sido exonerado por la Justicia española, a pesar de la miserable actitud de la fiscal general Dolores Delgado. El sanchismo ha magnificado hasta la náusea durante meses, a través de los medios de comunicación que controla, una descomunal campaña contra el hombre que renunció a todo para hacer viable la democracia pluralista en España. La decencia política obligaba al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a declarar públicamente: «Nos hemos equivocado. Pido perdón al Rey Juan Carlos y le ruego que regrese a España donde será recibido con todos los honores».

En lugar de eso, el presidente del Gobierno se ha permitido exigir al Rey padre que dé explicaciones. ¿Explicaciones? Explicaciones, usted, señor Sánchez, que aseguró a bombo y televisión que no podría dormir, ni tampoco los españoles, con la presencia podemita en el Gobierno y dos meses después, para mantenerse en el poder, les incorporaba al Consejo de Ministros.

¿Explicaciones? Explicaciones, usted, señor Sánchez, que ha devastado España y comprometido su futuro, aliándose con Bildu, el partido heredero de los terroristas etarras; y también con ERC, la agrupación independentista de Cataluña que pretende fracturar España.

¿Explicaciones? Explicaciones, usted, señor Sánchez, que con tal de permanecer en el poder ha demostrado estar dispuesto a pisotear la dignidad de la nación española indultando a golpistas no arrepentidos y excarcelando a asesinos etarras.

¿Explicaciones? Explicaciones, usted, señor Sánchez, que ha incorporado a su Gobierno a destacados comunistas provocando el rechazo internacional del Occidente democrático.

Juan Carlos I ha encarnado uno de los cuatro grandes reinados de la Historia de España, junto a los de Carlos I, Felipe II y Carlos III. Recibió del dictador Franco todos los poderes y a todos renunció para hacer viable la soberanía nacional del pueblo español, secuestrada en 1939 por el Ejército vencedor de la guerra incivil. Juan Carlos I, en fin, que desbarató el intento de golpe de Estado de 1981, devolvió a España la imagen internacional que su historia exige y consolidó su libertad y su prosperidad. Las explicaciones a los españoles, en fin, debe darlas usted, señor Sánchez.