Asma, una enfermedad que puede complicarse fácilmente

Uno de cada 10 niños en nuestro país desarrolla esta enfermedad, una media similar a la de la UE, siendo además superior en las zonas costeras

Uno de cada 10 niños en nuestro país desarrolla asma
Uno de cada 10 niños en nuestro país desarrolla asmaAntonioGuillemGetty Images/iStockphoto

Según la Guía Española para el Manejo del Asma (GEMA), referente de expertos, en nuestro país esta enfermedad ha aumentado en los últimos años, probablemente debido al desarrollo industrial, cada vez mayor entre nuestras fronteras. Uno de los problemas que tiene esta patología es que puede llegar a complicar, y mucho, la vida de quien la padece, a la par que puede complicarse fácilmente, si no atajamos sus síntomas a tiempo.

“En concreto, se trata de una afección en la que se estrechan y se inflaman las vías respiratorias, lo cual produce mucosidad, lo que dificulta a su vez la respiración, y provoca tos, silbido al respirar, y falta de aire en las personas”, según explica el doctor Aythamy Henríquez Santana, coordinador de la Unidad de Asma Grave del Hospital Universitario Infanta Elena de Valdemoro (Madrid).

Tanto GEMA como la Global Initiative for Asthma(GINA),añaden que esta hiperrespuesta bronquial y obstrucción variable del flujo aéreo provocada en el asma puede ser desencadenada por diversos factores, como el ejercicio, la exposición a alérgenos (moho, pelo de mascotas, pasar el aspirador etc), las condiciones atmosféricas, o bien las infecciones víricas.

El Dr. Henríquez Santana explica además que todos los pacientes asmáticos tienen riesgo de sufrir una crisis de asma aguda en el curso de su vida. A día de hoy, según añade, ésta no tiene cura, si bien sus síntomas pueden controlarse, al mismo tiempo que se desconocen sus causas y no está claro por qué algunas personas contraen asma y otras no. “Todo apunta a que se deba a una combinación de factores ambientales y genéticos”, apostilla el especialista de la Unidad de Asma del Hospital Infanta Elena de Valdemoro.

Una de las características de esta enfermedad es que puede cambiar con el tiempo. “Por ello es vital que colabores con el médico para controlar los signos y síntomas del asma, y para ir ajustando el tratamiento”, subraya el doctor Henríquez, para lo que defiende el empleo de Unidades multidisciplinares de asma en los centros hospitalarios, como la que él coordina en el Hospital Infanta Elena, donde profesionales de distintos departamentos (Alergología, Neumología, ORL, entre otros) velan por la evolución de estos pacientes.

El asma, ¿una enfermedad infantil?

Según el International Study of Asthma and Allergies in Chilhood (ISAAC), uno de cada 10 niños en nuestro país desarrolla esta enfermedad, una media similar a la de la UE, siendo además superior en las zonas costeras.

De hecho, el doctor Henríquez reconoce que hasta hace poco se había considerado una enfermedad principalmente de la infancia, si bien apunta que múltiples estudios indican que es una patología altamente prevalente en la población mayor, a la que afecta de modo más significativo que a los jóvenes, sobre todo en lo que se refiere a mortalidad, hospitalizaciones, coste sanitario, y calidad de vida. “Hasta un 15 % del asma que se diagnostica en adultos puede atribuirse a la exposición laboral a alérgenos e irritantes pulmonares”, precisa.

Por otro lado, advierte de que el asma es una enfermedad heterogénea y cambiante y que hasta un 75 % de los niños con diagnóstico de asma pierden esa condición al pasar a la edad adulta.

Así, el coordinador de la Unidad de Asma Grave del hospital Infanta Elena de Valdemoro (Madrid) resalta que el diagnóstico del asma no siempre es fácil, y requiere de la valoración tanto del médico de Atención Primaria, como de especialistas en Alergología y Neumología.

Cuando se diagnostica a un paciente de asma, Henríquez ve fundamental establecer las medidas oportunas de desalergenización, si existe una fuente alergénica que lo produce, y aplicar un tratamiento adecuado a la severidad y a la situación de control de la enfermedad del paciente, aparte de remitirle a un especialista parar realizar una valoración y las pruebas funcionales respiratorias que precise, así como para ajustar el tratamiento inhalado que esté tomando.

Dentro de la enfermedad de asma hay grados, y para clasificarlos, según detalla, el médico tiene en cuenta los síntomas (como la frecuencia e intensidad de los ataques de asma), junto con los resultados de la exploración física y de las pruebas de diagnóstico. “Determinar la gravedad del asma ayuda al médico a elegir el mejor tratamiento”, defiende el especialista del Hospital Universitario Infanta Elena de Valdemoro.

El tratamiento

GEMA y GINA recomiendan que en todos los casos el tratamiento se base en el control del asma, a la vez que el doctor Aythamy Henríquez Santana añade que todas las publicaciones, tanto de asma como de otras patologías crónicas, defienden las bondades de la terapia personalizada del paciente.

“Es necesario que el paciente conozca su enfermedad, porque así entenderá mejor por qué es importante que siga un adecuado tratamiento antiinflamatorio y broncodilatador. En segundo lugar, debe practicar las habilidades necesarias para tratar su enfermedad, comenzando por utilizar el inhalador más adecuado a él y asegurándose de que lo hace correctamente”, agrega.

Según indica el coordinador de la Unidad de Asma Grave del Hospital de Valdemoro, no todas las personas con asma se benefician del mismo tratamiento, retomando el concepto anteriormente mencionado de Medicina. Además, aclara que los medicamentos para el asma pueden ser de dos tipos: de alivio rápido y de control a largo plazo, habiendo demostrado estos últimos, principalmente algunas combinaciones de broncodilatador de acción larga y corticoide inhalado, que uso de manera temprana y ajustado a las necesidades del paciente, reduce el riesgo futuro de exacerbaciones y el daño en la vía área del paciente motivado por la inflamación mantenida.

En el caso concreto de los tratamientos biológicos para el asma, sobre los que el doctor Henríquez es experto, sostiene que estos evitan el uso de corticoides sistémicos y, además, mejoran la función pulmonar y la calidad de vida del paciente asmático, reduciendo sus visitas a Urgencias e ingresos hospitalarios.

“Con un seguimiento en consultas, si el paciente cumple criterios clínicos y no tiene ninguna contraindicación, se deberá proponer una terapia biológica.Estos pacientes son monitorizados mediante un seguimiento estrecho y protocolizado de especialistas con experiencia en el manejo de tratamientos biológicos”, asegura.