Detectan un riesgo muy bajo para los recién nacidos de madres con Covid-19

Un estudio publicado en JAMA Pediatrics defiende la lactancia materna directa y practicar el piel con piel en mamás Covid positivas siempre que usen mascarillas y tengan una buena higiene de manos

Las mujeres embarazadas son un perfil vulnerable frente al SARS-CoV-2 por las consecuencias que el virus puede desencadenar en la gestación. Pero, ¿qué ocurre una vez que el bebé nace? La ciencia confirma que las mamás Covid-19 positivo rara vez transmiten el virus a sus recién nacidos cuando se siguen las prácticas básicas de control de la infección, según un nuevo estudio realizado por investigadores del Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia y el Hospital de Niños Morgan Stanley del New York-Presbyterian y publicado hoy en la revista científica JAMA Pediatrics.

Este hallazgo resulta trascendental, ya que el estudio reúne los datos más detallados disponibles sobre el riesgo de transmisión del SARS-CoV-2 entre las madres y sus recién nacidos hasta el momento, lo que sugiere que es posible que no se justifiquen medidas más extensas como separar a las madres positivas para Covid-19 de sus recién nacidos y evitar la lactancia materna directa.

“Nuestros hallazgos deberían tranquilizar a las mujeres embarazadas con Covid-19 de que las medidas básicas de control de infecciones durante y después del parto, como usar una mascarilla y practicar la higiene de los senos y las manos al coger o amamantar a un bebé, protegieron a los recién nacidos de infecciones”, aseguran las autoras principales del estudio, la profesora Cynthia Gyamfi-Bannerman y responsable de Salud de la Mujer en Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Columbia.

Según esta investigación, las medidas básicas de prevención de infecciones redujeron el riesgo de Covid-19 en los recién nacidos. En concreto, los investigadores examinaron los resultados de los primeros 101 recién nacidos de madres positivas para Covid-19 en el NewYork-Presbyterian Morgan Stanley Children’s Hospital o el NewYork-Presbyterian Allen Hospital del 13 de marzo al 24 de abril de 2020.

Para reducir el riesgo de transmitir el SARS-CoV-2 a los recién nacidos después del parto, el personal del hospital practicó el distanciamiento social, usó mascarillas y colocó a las mamás positivas en habitaciones independientes. La mayoría de los recién nacidos compartieron la habitación con sus madres, incluso durante el primer chequeo posparto. Los bebés que compartían habitación con sus madres fueron colocados en cunas protectoras distanciadas de las camas de las madres cuando dormían. Además, en todos los casos se apostó por la lactancia materna directa y también se realizó el contacto piel con piel con los bebés, siempre que las madres usaban mascarillas y se lavaran las manos y el pecho con agua y jabón. “Durante la pandemia, continuamos haciendo lo que normalmente hacemos para promover la vinculación y el desarrollo en los recién nacidos sanos, mientras tomamos algunas precauciones adicionales para minimizar el riesgo de exposición al virus”, detalla Gyamfi-Bannerman. De entre todos los bebés estudiados, solo dos de los recién nacidos dieron positivo al SARS-CoV-2 pero no tenían evidencia clínica de enfermedad.

Defensa de la lactancia materna y el piel con piel

De esta manera, tras analizar todos los datos, los investigadores apoyan la lactancia materna y el contacto piel con piel con el bebé incluso si la mamá tiene Covid-19, a pesar de que varias organizaciones pediátricas y de salud han publicado pautas provisionales para mujeres embarazadas con SARS-CoV-2 recomendando la separación de madres y recién nacidos durante su estancia en el hospital, apoyando la lactancia materna indirecta y bañar a los recién nacidos lo antes posible. “Estas recomendaciones se hicieron en ausencia de datos sobre las tasas de transmisión del SARS-CoV-2 de madre a recién nacido y se basan en la experiencia con la transmisión de otras enfermedades infecciosas entre mamás y bebés”, asegura el autor principal Dani Dumitriu, profesor asistente de pediatría de la Universidad de Columbia y médico pediatra especializado en recién nacidos en la División de Salud Infantil y Adolescente del NewYork-Presbyterian Morgan Stanley Children’s Hospital. “Pero algunas de las recomendaciones conocidas hasta el momento entran en conflicto con lo que sabemos sobre los beneficios para el desarrollo de la lactancia materna temprana y el contacto piel con piel. Nuestro estudio muestra que estas medidas pueden no ser necesarias para los recién nacidos sanos con madres Covid positivas”. “Creemos que es particularmente importante que las madres con Covid-19 tengan la oportunidad de amamantar directamente a sus recién nacidos”, insiste Gyamfi-Bannerman, quien añade que "se sabe que la leche materna protege a los recién nacidos contra numerosos patógenos y puede ayudar a proteger a los recién nacidos contra la infección por el SARS-CoV-2. La mayoría de los estudios no han encontrado el SARS-CoV-2 en la leche materna, y se ha descubierto que la leche materna contiene anticuerpos contra el virus ".