Así es la revolución digital en el quirófano

La tecnología ha transformado los procesos médicos, lo que aumenta la eficiencia y la seguridad tanto para el paciente como para los profesionales

Interior de uno de los quirófanos digitalizados, con tecnología de última generaciónQuirónsalud

Si hay algo que la pandemia de la Covid-19 ha puesto sobre la mesa es, sin duda, el papel esencial que juegan las nuevas tecnologías a la hora de diagnosticar y tratar a los pacientes de manera rápida y eficaz. Por ello, la transformación digital de los circuitos de salud es un reto de futuro convertido en una necesidad del presente. De hecho, ya es una realidad palpable en muchos hospitales.

Buen ejemplo de ello es uno de los proyectos recientemente premiados por la Fundación Quirónsalud relacionado con la transformación digital de los bloques quirúrgicos de los hospitales de dicho grupo, que propone cuatro áreas de mejora en la red hospitalaria que permitan su conversión digital en favor de la calidad asistencial. «Esta iniciativa forma parte de las tres líneas estratégicas de la compañía: la salud, las personas y la gestión responsable de los recursos. A nivel del área del quirófano ayuda a entender que el hecho de hacer una intervención no es un acto único, sino que forma parte de un proceso asistencial que empieza desde que el paciente presenta un síntoma», explica Juan Rey, director médico y de Innovación Asistencial del Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles, en Madrid.

Así, la transformación digital se centra en todas las áreas que participan del proceso asistencial, es decir, desde consultas externas o Urgencias, donde se valora al paciente y se indica la opción quirúrgica. «A partir de ahí se implica el resto de los agentes: departamento de admisión, donde se gestiona la lista de espera y los requerimientos de cada paciente para ser programado (que incluye asignación automática de fecha y hora de cirugía), anestesistas, personal del área de hospitalización y del bloque quirúrgico», detalla Rey.

Ventajas

Los beneficios que reporta esta digitalización son notables. «La transformación afecta fundamentalmente al manejo de la información. Tener herramientas que ayuden a integrar todos estos requerimientos aporta valor añadido desde el punto de vista de seguridad del usuario, planificación de la actividad y de los recursos materiales y humanos, así como de la experiencia del paciente y del profesional», explica Marta Berni Sanz, responsable del Departamento de Administración en Hospitales Quirónsalud Zaragoza.

Para hacer una transformación real del proceso, resulta fundamental dar respuesta de manera ágil a las necesidades que van surgiendo. Así, por ejemplo, «el Portal del Paciente permite conocer la trayectoria de cada patología, haciendo los ajustes necesarios en relación a las citas, firmar el consentimiento después de recibir la información o resolviendo dudas incluso a través de sistemas de comunicación instantáneos como el diálogo web», detalla David Sáez Martínez, jefe asociado del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, quien recuerda que, durante su estancia en el hospital, «los pacientes intervenidos llevan una pulsera geolocalizadora que permite a sus familiares tener información actualizada de la fase de la intervención en la que se encuentra. Esto nos ayuda además a gestionar mejor los recursos y los flujos de trabajo».

Pero eso no es todo, ya que a nivel del profesional, el hecho de «disponer del sistema asistencial en su dispositivo móvil favorece el desarrollo de iniciativas de seguridad del paciente como la cumplimentación de los listados de verificación. Agiliza también las peticiones de pruebas, ajustes de tratamientos y emisiones de informes, digitalizando circuitos de anatomía patológica, clásicamente asociados a la utilización del papel, con los problemas potenciales que tenían. Asimismo, se han implementado algoritmos que ayudan en la valoración por los anestesistas en función de las características de los pacientes, facilitando a través del portal las preparaciones necesarias para su intervención», afirma Iván Martínez, director territorial de Sistemas de Información en Quirónsalud para la Comunidad Valenciana.

La apuesta tecnológica va más allá, pues el apoyo proporcionado mediante el uso de inteligencia artificial y big data para la gestión y tratamiento del gran volumen de datos que se generan permite predecir futuros comportamientos, corregir errores, sugerir acciones de mejora o identificar posibles ineficiencias en la programación quirúrgica. «Todas estas herramientas se integran en una especie de «torre de control», desde donde se coordina la actividad de nuestras jornadas», explican los expertos.