La subida de la luz golpea a los pacientes en diálisis domiciliaria

El gran ascenso del precio de la energía hace que, para muchos de los que reciben el tratamiento en su casa, se convierta en un lujo que no se pueden permitir

La Sociedad Española de Nefrología reclama ayudas para ayudas para todos los pacientes
La Sociedad Española de Nefrología reclama ayudas para ayudas para todos los pacientes FOTO: Alberto Ortega Europa Press

La notable subida en el precio de la electricidad preocupa, y mucho, a los profesionales de la Nefrología, que temen una reversión en la tendencia de crecimiento de las modalidades de diálisis domiciliaria, que, a pesar de ser aún claramente minoritarias (menos del 11% de los pacientes en diálisis), había aumentado el 37% en la última década entre las personas con enfermedad renal crónica que inician tratamiento renal sustitutivo.

«El lema del Día Mundial del Riñón de este año es ‘’Salud renal para todos’', pero la realidad es que, a día de hoy, y por el impacto de la subida del precio de la energía, para algunos recibir la diálisis en casa es un lujo que no se pueden permitir», explica la presidenta de la Sociedad Española de Nefrología (SEN), Patricia de Sequera.

Lo que los nefrólogos demandan, de forma más específica, es que quienes reciben la diálisis domiciliaria no tengan que pagar por el sobrecoste de la luz o lo hagan a un coste muy reducido. Todas las opciones que contribuyan a ese objetivo les parecen adecuadas siempre que sean homogéneas y estén coordinadas a nivel nacional: «Las mismas ayudas deben habilitarse para todos los pacientes, vivan donde vivan, pues los derechos y las posibilidades de acceso a los tratamientos tienen que ser iguales para todos en cualquier comunidad», afirma De Sequera.

Razones hay para acometer este esfuerzo. Y es que, además de estar justificadas por los mejores resultados sanitarios de la diálisis domiciliaria, las ayudas demandadas serían también coste-eficientes, pues el paciente tratado con técnicas domiciliarias puede suponer hasta 25.000 euros menos al año, lo que supondría más de 40.000 euros de diferencia por año de vida ganado ajustado por calidad. En palabras de la presidenta de la SEN, «ayudar a pagar a la luz a los pacientes en diálisis domiciliaria costará menos que tratarlos en el hospital».