El uso de pentoxifilina durante la estimulación ovárica mejora la calidad de los óvulos

Un estudio internacional confirma este descubrimiento hecho en una clínica de reproducción asistida de Granada

El doctor Jan Tesarik ha dirigido este trabajo científico internacional
El doctor Jan Tesarik ha dirigido este trabajo científico internacional FOTO: clínica margen

Uno de los mayores retos actuales de la medicina reproductiva es cómo mejorar la calidad y cantidad de los óvulos recuperados durante la estimulación ovárica. Resolver este problema es muy importante, ya que la mala calidad ovocitaria es uno de los principales factores que afectan a la fertilidad hoy día. Para tener una visión de la magnitud de las mujeres que sufren este impedimento para lograr un embarazo hay que pensar que son muchas las circunstancias que provocan esta mala calidad (lo que supone un gran número de afectadas de infertilidad por esta causa), como la endometriosis, los ovarios poliquísticos, entre otras, y, por supuesto, una edad avanzada.

El tratamiento de infertilidad consiste en la mayoría de estos casos en una estimulación hormonal, recuperación de óvulos de los ovarios estimulados y la formación de embriones mediante diferentes técnicas de reproducción asistida, principalmente varias versiones de fecundación in vitro (FIV). Entre 1 y 3 de los embriones resultantes se transfiere al útero de la paciente. Si hay más embriones de una buena calidad disponibles, se procede a su criopreservación (congelación). Los embriones criopreservados pueden ser descongelados y transferidos posteriormente, o en casos del fracaso de la primera tentativa con los embriones frescos, o más tarde, después del nacimiento del bebé resultado de un embrión fresco, si la pareja desea otro niño. La posibilidad de congelar embriones es esencial para reducir no solo el coste del tratamiento, sino también el malestar físico y emocional asociado con una nueva estimulación hormonal y punción ovárica. Por consiguiente, conseguir una buena calidad y cantidad de óvulos recuperados en cada estimulación ovárica son retos muy importantes para los profesionales de la medicina reproductiva, ya que, como hemos dicho, es primordial para el éxito del tratamiento. Es por ello por lo que es preciso desarrollar nuevos métodos que lo posibiliten, y llegados a este punto, nos hacemos eco de un reciente y muy interesante estudio internacional que resumimos a continuación.

Hace unos días, la publicación de un trabajo internacional dirigido por el doctor y científico Jan Tesarik, fundador y director de Clínica MARGen, y en el que ha participado su compañera de profesión a la vez que hija, Raquel Mendoza Tesarik, ha revolucionado la comunidad médica de la reproducción asistida, pues demuestra que el uso de pentoxifilina durante la estimulación ovárica mejora tanto la calidad como la cantidad de los óvulos recuperados. La fórmula de la utilización de pentoxifilina desarrollada en la clínica MARGen fue evaluada por los equipos de dos grandes clínicas de reproducción asistida, una perteneciente a la Universidad de Catania (Italia) y otra a la Universidad de Miami (Florida, Estados Unidos).

La doctora Raquel Mendoza Tesarik
La doctora Raquel Mendoza Tesarik FOTO: Clínica Margen

Los médicos involucrados en el estudio acaban de publicar sus resultados en la revista científica Journal of Gynecology, Obstetrics and Human Reproduction y concluyen que la administración oral de la pentoxifilina durante la estimulación ovárica mejora prácticamente todos los indicadores cualitativos y cuantitativos de los resultados de la estimulación.

Este descubrimiento es, ante todo, una gran esperanza para todas las mujeres que tienen una mala calidad ovocitaria o cuyos ovarios responden mal a la estimulación produciendo pocos óvulos. Actualmente, a muchas mujeres en esta condición las clínicas de reproducción asistida se les indican que la única solución es que acepten una donación de óvulos. Ahora, este estudio abre un posible nuevo protocolo para estas mujeres, facilitando una FIV con sus propios óvulos.

Hemos querido entrevistar al doctor Tesarik para poder informar a nuestros lectores de primera mano.

Doctor Jan, ¿cómo se le ocurrió que la pentoxifilina podría mejorar la calidad de los óvulos?

Cuando realizamos una estimulación ovárica, utilizamos básicamente preparaciones farmacológicas con dos tipos de actividad hormonal: una de la hormona foliculoestimulante (FSH) y otra de la hormona luteinizante (LH). Ambas hormonas actúan sobre sus receptores específicos en diferentes tipos de células en el ovario. La reacción entre la hormona y su receptor resulta en la formación de adenosín monofosfato cíclico (cAMP) que funciona como segundo mensajero para transmitir la información aportada por la hormona, mediante una cadena de elementos posteriores de señalización hasta activar mecanismos responsables de la cantidad y la calidad de los ovocitos. Todas células contienen una enzima, llamada fosfodiesterasa, que elimina las moléculas de cAMP. La pentoxifilina, a su vez, inhibe la fosfodiesterasa causando una acumulación intracelular de cAMP. De este modo, incluso las células cuya respuesta espontánea a las hormonas FSH y LH es deficiente pueden desarrollar una respuesta normal. Este es básicamente el mecanismo por el cual la pentoxifilina mejora la calidad y la cantidad de los óvulos durante la estimulación ovárica.

¿En qué está basado su estudio?

La pentoxifilina puede ser útil en prácticamente todas mujeres. Pero hay que utilizarla con precaución en las mujeres con una respuesta espontánea fuerte a FSH y LH, donde es preciso evitar un fenómeno llamado hiperestimulación. En mujeres con una respuesta normal, la pentoxifilina, que es un medicamento barato, puede permitir una reducción de las dosis de las preparaciones hormonales (FSH y LH), que son bastante caras. Pero hablando de nuestro último estudio, hemos incluido solo mujeres entre 30 y 40 años, sin patologías ováricas o metabólicas y cuyos maridos tenían esperma normal. Solo así se pudieron minimizar variables de confusión capaces de impactar sobre los resultados independientemente de la supuesta mejora de la función ovárica.

¿Cuáles fueron los resultados de su estudio?

La administración de pentoxifilina dio como resultado un mayor número de óvulos totales y maduros, mejor calidad de los citados, así como de cigotos y embriones, también unas concentraciones séricas de estradiol más altas, endometrio más grueso y mejores resultados clínicos de FIV.

¿Cree que añadir pentoxifilina a los protocolos es algo que debería de hacerse en todas las clínicas? ¿Es este un descubrimiento que hay que difundir por lo que implica?

Sin duda, según nuestro estudio la utilización de pentoxifilina es muy positiva de usar en las mujeres cuyos valores hormonales y resultados ecográficos indican una reserva insuficiente de óvulos en los ovarios, así como en aquellas que han tenido un fracaso previo de la FIV, supuestamente debido a una baja calidad de óvulos, ante esto, es indiscutible para mí que debería de usarse en todas las clínicas de reproducción asistida. Y, por otro lado, creo que nuestro descubrimiento al haber sido publicado en una revista científica de prestigio internacional ya tiene asegurada una difusión de gran alcance para los profesionales de la medicina, sin embargo, no hay que olvidar la necesidad de informar también a través de medios de comunicación populares a las pacientes que podrían beneficiarse de este nuevo protocolo (estas muy raramente leen publicaciones científicas) para que ellas mismas demanden este tratamiento.

Como bien ha expuesto, respaldado por su estudio, este reputado profesional de la medicina reproductiva, Jan Tesarik, destacamos de este artículo algo de vital importancia: el uso de la pentoxifilina puede ser útil en prácticamente todas las mujeres.