Psicología

Los cinco hábitos de inteligencia emocional para satisfacer nuestra salud mental

Los trastornos generados por el malestar mental podría afectar a la forma en la que pensamos, sentimos, actuamos, tomamos decisiones o nos relacionamos con las demás personas

Los casos de depresión y ansiedad se han multiplicado en los últimos años
Los casos de depresión y ansiedad se han multiplicado en los últimos añosCLÍNICA LÓPEZ IBORCLÍNICA LÓPEZ IBOR

La salud mental es quizás más importante que la física, o al menos, son del mismo calibre. El estado de bienestar de nuestra mente afecta a la forma en la que pensamos, sentimos, actuamos, tomamos decisiones o nos relacionamos con las demás personas, y en buenas condiciones, nos permite lidiar con el estrés, la ansiedad o derivados, así como desarrollar habilidades para lograr madurar, aprender o trabajar en nuestro día a día.

No obstante, un trastorno de salud mental puede afectar a la capacidad propia para entablar relaciones, participar en actividades e incluso en el ámbito laboral, entre otros. Muchos son los desencadenantes de estas situaciones, como experiencias del pasado, miedos que se han ido incrementando o malos hábitos propios.

Si psicológicamente no estamos bien, acabará repercutiendo en nuestro organismo. Y si los trastornos no los detectamos a tiempo, podrían agravarse con el paso del tiempo. Asimismo, si seguimos unos hábitos correctos, podremos mejorar nuestro bienestar y gozar de una buena salud mental, que nos permita afrontar la vida de forma sana. Algunos consejos van desde el punto de vista alimenticio como la adaptación o consideración de uno mismo.

1. Relájate y mantén un orden en tu vida

El ritmo acelerado que la sociedad nos impone en la actualidad nos tiende a hacer caer en el estrés de la rutina, así como privarnos de encontrar tiempo para nosotros mismos y realizar actividades que podamos disfrutar. Ante esto, conviene adoptar una actitud positiva y mantener cierta autonomía, priorizando y ordenando las tareas y buscar, en la medida de lo posible, meditar.

Esta actividad se trata de conectar con uno mismo, mirar hacia adentro para calmar nuestros pensamientos (que se vuelven mayoritariamente intrusivos a medida que crece el estrés) y lograr una relajación profunda y consciente. Entre sus beneficios, ayuda a mejorar la concentración y la memoria, nos permite dormir mejor y previene el desgaste mental.

2. Considerar a los demás y potenciar las relaciones

Sé humilde, procura escuchar y aprender de los demás, potenciando las relaciones con familia, amigos o conocidos.

La mejora en las relaciones sociales no solo implicará el hablar con los demás y conocer otras perspectivas y puntos de vista, sino que, al mismo tiempo, facilitará la resolución de problemas propios, nos hace sentir más felices y, según varios estudios, reduce el riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas, además del estrés, sobrepeso o envejecimiento.

3. Adaptarse a las situaciones

La inteligencia emocional nos lleva a poder adaptarnos a las situaciones incómodas. Cuanto mejor salud mental, más facilidad para adaptarnos y reconocer distintos tipos de vías para mejorar el ambiente, ya sea dejándolo atrás, cambiar el entorno o producir una mejora del entorno.

Según el doctor Joshua A. Gordon, en un estudio elaborado junto a otro especialista, Alexander Z. Harris, ambos de la Universidad de Columbia, la capacidad de aprender con flexibilidad en situaciones nuevas “hace posible adaptarse a un mundo en constante cambio”, explica la revista Nature.

4. Hábitos alimenticios y dormir bien

Tener una alimentación saludable nos ayudará a lidiar mejor con el día a día y cuidar nuestra salud mental. Cenar temprano y ligero, incluir verduras, evitar las grasas o alimentos procesados o consumir alimentos ricos en probióticos o en fibra son algunos ejemplos para alimentarnos de manera eficiente.

Al mismo tiempo, dormir entre siete y nueve horas cada noche es primordial para poder tener una buena salud mental.

5. Dar lo mejor de sí mismo

El único modo de quitar de nuestra mente lo que nos hace mal es a través de un acto voluntario, consciente y elegido por nosotros. En base a hábitos, actitud, una creencia firme de las propias capacidad o el compromiso, seremos capaces de mostrar nuestra mejor versión, lo que haría que nos viéramos más felices, más capaces y tomar mejores decisiones, incrementando nuestro bienestar.