Sociedad

Luis Paz-Ares: «Hemos triplicado la supervivencia a tres años en cáncer de pulmón microcítico»

Según el jefe del Servicio de Oncología Médica Hospital 12 de Octubre, “necesitamos tratamientos más efectivos tanto en primera línea como en pacientes que tienen enfermedad refractaria”

Luis Paz-Ares
Luis Paz-Ares FOTO: Archivo Archivo

¿Cuáles son las cifras del cáncer de pulmón en España?

El cáncer de pulmón es uno de los tumores más frecuentes y, desde luego, el más mortal. En el mundo, hay más de dos millones de diagnósticos nuevos cada año y casi 1.800.000 fallecimientos. En España se estima que este año habrá más de 30.000 diagnósticos de cáncer y el número de fallecimientos seguro que supera los 25.000, por dar unas cifras redondas.

¿Qué porcentaje corresponde al tumor microcítico?

El número de casos de cáncer de células pequeñas o microcítico está en el rango del 13-15%. Este porcentaje ha ido descendiendo a lo largo de los años, probablemente en función del tipo de consumo de tabaco. Antes eran más frecuente en los cánceres de las vías aéreas proximales de la tráquea y de los grandes bronquios, que son los cánceres microcítico y tumores epidermoides y, en cambio, ahora son más frecuentes los tumores más periféricos, más del parénquima pulmonar, sobre todo el adenocarcinoma.

Es el que tiene menos opciones de tratamiento. ¿Por qué es tan difícil de tratar este tumor?

Sí, tiene una biología muy concreta, es decir, es un tumor muy agresivo que se replica muy rápido y por esto es un tumor que suele responder bien a la quimioterapia y a la radioterapia porque las células que están en división son las que son más susceptibles a estos tratamientos. Sin embargo, las respuestas suelen ser transitorias, es decir, duran en general meses, y el porcentaje de pacientes que diagnosticamos con tumores muy localizados es muy pequeño, más pequeño que los microcíticos. Muy pocos son candidatos a una cirugía potencialmente curativa precisamente por eso, y la mayor parte de los pacientes, más de un 70%, se diagnostica en un estadío avanzado, en los que el tratamiento paliativo con quimioterapia y, últimamente, inmunoterapia, son las únicas alternativas. Es importante reconocer que el tratamiento de esta enfermedad ha cambiado poco en los últimos 30 años, a pesar de que hemos avanzado en el conocimiento de la biología, de qué alteraciones genéticas subyacen a este tumor. Sin embargo, esto no se ha traducido en la misma proporción de nuevas terapias que otros tipos de cánceres de pulmón, como los adenocarcinomas, por ejemplo. Además, y aunque hemos demostrado que la inmunoterapia es efectiva –quizás es el gran cambio–, sin embargo, el porcentaje de pacientes a los que beneficia a la inmunoterapia actualmente disponible es menor que en los cánceres no microcíticos.

¿Qué nuevas terapias hay en cáncer de pulmón microcítico?

No es que haya grandes movimientos, pero si tengo que decirle los dos cambios más importantes en la última década, uno es que al tratamiento quimioterapéutico habitual hemos añadido la inmunoterapia con los inhibidores de PDL1 como durvalumab o atezolizumab, de tal manera que, a día de hoy, los pacientes en general los tratamos con quimio e inmunoterapia y, gracias a esto, en aquellos con enfermedad avanzada hemos aumentado el número de supervivientes a largo plazo. Hemos triplicado el número de pacientes vivos a los tres años versus lo que conseguimos con quimioterapia sola, pasando de un 6% a un 18% de pacientes vivos a tres años. La otra buena noticia sería que tenemos algunos datos nuevos de tratamientos disponibles para la segunda línea de tratamiento para los pacientes que han recibido quimioterapia o inmunoterapia y que la enfermedad recidiva. Para estos hemos visto que un fármaco de origen marino, la lurbinectedina, tiene eficacia en este contexto y, de hecho, ha sido aprobada de forma acelerada por la agencia regulatoria americana, la FDA, para tratar el cáncer microcítico. En Europa todavía está pendiente de aprobación. Y tenemos datos no solo de este nuevo fármaco, sino también de lurbinectedina en combinación con otros fármacos, con inmunoterapia, con irinotecan, datos iniciales prometedores.

¿Qué ensayos clínicos que hay en marcha, hay nuevas combinaciones de fármacos?

Hay ensayos clínicos en concreto con la lurbinectedina, por un lado como tratamiento sobre todo en dos contextos: en los pacientes con recidiva se está estudiando cuál es el efecto de la lurbinectedina versus otro tipo de quimioterapias más clásicos como el topotecán o la combinación de lurbinectedina con un análogo del topotecán, que se llama irinotecán, y este es un estudio que está actualmente en marcha y que probablemente puedan ser importantes resultados para futuras aprobaciones como la europea en función de los resultados. Además, también tenemos datos iniciales de combinaciones con inmunoterapia como atezolizumab más lurbinectedina, y de hecho, los resultados prometedores iniciales han llevado a que esta combinación la estemos estudiando como tratamiento de mantenimiento en primera línea. Esto quiere decir que a los pacientes que les damos la primera línea de tratamiento con quimio inmunoterapia, una vez han recibido cuatro ciclos de tratamiento estudiamos si es mejor seguir con inmunoterapia sola o con la combinación de inmunoterapia más lurbinectedina, tratando, por tanto, de mejorar los resultados de primera línea que hemos comentado. Hay otros fármacos también con interés que están siendo estudiados, en concreto, particularmente prometedores son dos: un nuevo tipo de inmunoterapia llamada BiTE, que es un activador de los linfocitos T, y este es un fármaco biespecífico llamado tarlatamab, con resultados iniciales prometedores en pacientes que ya han recibido dos o más líneas de tratamiento; y recientemente también hemos visto datos prometedores con un anticuerpo conjugado dirigido contra B7H3 que se llama DS7.300, con datos muy preliminares (solo en 19 pacientes), pero que ya nos permiten pensar que merece la pena estudiar esta estrategia.