El Gobierno justifica no haber publicado los datos de fallecidos en residencias por ser “un borrador”

Un documento interno del Ministerio de Sanidad presentado a las comunidades sitúa en 27.359 la cifra de personas mayores que han sido víctimas del virus en estos centros

Preocupación por los brotes de coronavirus en la comarca del Segrià (Lleida)
Vista de la residencia geriátrica San Josep en Lérida, donde se ha producido uno de los 14 brotes de coronavirus detectados en la comarca leridana del Segriá, que desde el sábado mantiene confinados a sus 210.000 habitantesRamón GabrielEFE

El Gobierno ha justificado no haber publicado un informe del Ministerio de Sanidad sobre la cifra de fallecidos por coronavirus en las residencias de mayores por ser un “borrador”, que “no está aún consolidado”, y que se dará a conocer cuando los datos ofrecidos por las comunidades autónomas sean “robustos”, según ha declarado la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Ejecutivo.

En el día de hoy ha salido a la luz un documento interno que el Ministerio de Sanidad ha presentado a las comunidades en el que se reconoce la escasa calidad de los datos de las víctimas de la pandemia en la residencias trasladados por las diferentes regiones, y que sitúa el número de fallecidos en 27.359. De ellos, en 9.003 casos (32,9% de los fallecidos) se tiene la certeza de fallecimiento por Covid-19, en 9.830 se detectó sintomatología compatible pero no se llegó a confirmar (35,9%) y el resto (31,2%) se atribuyen a otras causas. En el mismo documento se especifica que el número total de centros sobre los que se comunica su intervención fue de 391 (5%) que acogían, en ese momento, a 31.406 residentes.

En su comparecencia ante la prensa de ayer, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, evitó confirmar las cifras de fallecidos en estos centros que publicaban algunos medios y aseguró que había que matizar los datos y distinguir si fallecieron a causa de la enfermedad, si la padecían y lo hicieron por otra causa u otro tipo de circunstancia, y señaló que él “no era la persona adecuada” para dar ese dato.

Abandono del sistema sanitario

A tenor del informe, la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales ha lamentado que “no solo sufrieron el abandono del sistema sanitario público, sino además el del propio Ministerio de Sanidad”. También consideran incomprensible que “todavía no se haya iniciado una evaluación con recogida de datos directos de manera unificada que permita la realización de estudios de los centros para poder poner en pie un relato objetivo y certero de lo que ha pasado”.

Los directores de Servicios Sociales sostienen que en el documento hay “fechas incoherentes en el envío de la información, informes de centros intervenidos que no especifican las causas de la intervención, informes con ausencias de datos respecto de las causas de fallecimiento de residentes, errores en la suma de residentes en centros intervenidos, discrepancia de datos evolutivos... Incluso una comunidad no ha enviado los datos ni una sola vez”. El informe llega a reconocer, según el colectivo, que una de las comunidades autónomas no ha notificado nunca los datos y que algunas no lo han hecho con la periodicidad exigida o lo hicieron fuera de plazo (dos comunidades solo notificaron una vez los datos).

A este respecto, fuentes del Gobierno del Principado de Asturias han señalado que se envió “puntualmente” la información y que “no hay ninguna discrepancia por la misma”. Por su parte, el departamento de Sanidad de Castilla-La Mancha sostiene que la comunidad “ha entregado en tiempo y forma toda la información al Ministerio sobre fallecimientos en residencias”, puntualizando desde el inicio los fallecimientos en residencias en todas sus informes diarios.