¿Primera ola de calor del verano con la que está cayendo?

La AEMET utiliza dos criterios fundamentales, extensión geográfica y duración (tres días) para determinar este fenómeno atmosférico, y hasta ahora no se habían dado

A pesar de las altas temperaturas que se están registrando en España estos últimos días, no será hasta hoy cuando nos enfrentemos a la primera ola de calor de este verano. La Asociacion Española de Meteorología (AEMET) ha advertido de que la Península y Baleares se encuentran «bajo la influencia de una masa cálida de origen africano» que, unida a la fuerte y prolongada insolación propia de estas fechas, «dará lugar a una situación de ola de calor en los próximos días», con máximos de temperaturas que irán variando a lo largo de toda la geografía española.

¿Por qué considera la AEMET que puede producirse ahora una ola de calor si llevamos varios días sufriendo altas temperaturas? El meteorólogo José Miguel Viñas, de Meteored, explica que la institución «tiene una serie de criterios técnicos» para hablar de este fenómeno atmosférico, «se trata de una predicción, que utiliza datos y modelos, que se basa fundamentalmente en dos criterios: extensión y duración». En lo que llevamos de verano «el calor no ha tenido ese carácter general, aunque en Extremadura y Andalucía están registrando temperaturas muy elevadas, y en esas zonas la situación no será muy distinta». Pero en el resto del país la extensión geográfica del calor «no va a ser la misma que ahora, y tiene que durar como mínimo tres días». Viñas reconoce, no obstante, que los expertos están revisando los criterios para definir cuándo se produce este fenómeno, «ya que cada año suben más las temperaturas, las condiciones extremas se repiten cada vez más». En este sentido, el meteorólogo señala que «en los años 70 se podía llegar a alcanzar los 40 grados, pero ahora es cada vez más frecuente».

El portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Rubén del Campo, ha indicado que las tormentas y las temperaturas superiores a los 40 grados (ºC) marcarán el día de hoy, que afectarán especialmente al área cantábrica, con un «ascenso extraordinario» de temperaturas por la llegada de vientos del sur. En Cantabria y en el interior de País Vasco las temperaturas rondarán los 38 y 40ºC, y se ha activado la alerta roja por riesgo extremo en Vizcaya.

Esta situación –que debería remitir a partir del domingo– dejará asimismo cielos turbios debido al polvo en suspensión, como ha detallado Del Campo.

Las temperaturas rondarán los 42 grados en el valle del Ebro, en Navarra y la Rioja. En los valles del sur peninsular se alcanzarán los 41 en el Tajo y Guadiana y los 42 en el Guadalquivir. En el resto, incluyendo el interior de Mallorca, las temperaturas oscilarán entre los 37 y los 39 grados. Solo se salvarán de la canícula las zonas litorales.

Por su parte, el viernes y el sábado habrá un descenso muy significativo de las temperaturas en el tercio norte, algo menos acusado en el resto de la mitad norte; en el tercio sur y este peninsulares se producirá un ascenso, mientras que en el resto se mantendrán con pocos cambios. Las temperaturas probablemente superarán los 40ºC en áreas del sur y nordeste peninsular, y los 36-38ºC en el resto de la mitad sur, mitad este, zona centro, Baleares y puntos de la mitad norte durante el viernes.

Las noches seguirán siendo muy calurosas. El sábado bajarán las temperaturas en el tercio norte pero subirán en el sur de Andalucía, Murcia y Comunidad Valenciana, donde las diurnas llegarán a los 42 grados.

Temperaturas récord

Por otro lado, Del Campo informó de que el pasado martes se registraron temperaturas muy elevadas en nuestro país, ya que en 40 estaciones de la red de AEMET se alcanzaron o superaron los 39ºC y en una decena los 40ºC, siendo el valor más alto el de Montoro (Córdoba), con 42ºC, aunque también destacó los 40,6ºC de Palma, en Mallorca, que iguala el récord de julio de 1983 con datos de 1954.

Además, indicó que se están produciendo noches muy calurosas, y señaló que, en la madrugada del lunes al martes, en Lérida se alcanzaron los 23,3ºC, un valor que iguala el récord de temperatura mínima para julio del año pasado. Los datos de esta estación se registran desde 1983.

La última gran ola de calor de la que da cuenta la AEMET se produjo en el verano de 2018, cuando 36 provincias se situaron dentro de un «.episodio cálido».