Las reinfecciones cuestionan la posibilidad de la inmunidad de rebaño

Los primeros casos detectados en la UE en Holanda y Belgica podrían confirmar los peores presagios sobre la baja protección de un primer contagio

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Los conocimientos científicos que hasta ahora se tenían del virus del SARS-Cov-2 se tambalearon el pasado lunes después de que se documentara el primer caso de un paciente, un hongkonés de 33 años, que se había curado y volvió a contraer la enfermedad. Además, ayer mismo se supo de otros dos casos, un anciano con un sistema inmunológico «deteriorado» que contrajo el coronavirus por segunda vez en Holanda, y una mujer belga que ya había superado el coronavirus y recayó en la enfermedad tres meses después del primer contagio.

Este descubrimiento vuelve a incidir en uno de los aspectos hasta ahora más desconocidos de la pandemia, que es la duración de la inmunidad. Es decir, cuánto tiempo estaría protegida una persona tras haber contraído el virus ante una nueva infección. Hasta ahora, ni médicos ni científicos han podido determinar cuánto dura, ya que el virus de SARS-CoV-2 (el agente que causa la COVID-19) no lleva en circulación el tiempo suficiente.

En estos momentos se están empezando a ver los primeros casos de reinfección, pero este dato no sería suficiente para establecer el tiempo en que podemos estar protegidos. En otro tipo de coronavirus, el del resfriado común, se sabe que la inmunidad es de corta duración; sin embargo, en el caso de otros más graves, como el SARS o el MERS, se han detectado anticuerpos en individuos años después de la infección.

«Aquellas personas con infecciones más fuertes generan una respuesta inmune más intensa», explica el doctor José María Martín-Moreno, doctor en Epidemiología y catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Valencia. Este dato es bueno a priori, el inconveniente es que los estudios sugieren cada vez más que un porcentaje muy alto de las personas que contraen COVID-19 «son asintomáticos o tienen síntomas leves, por lo que parece que éstos tenderán a tener una respuesta inmunológica deficiente la próxima vez que el virus entre en su sistema». En este caso, cabe preguntarse si al volver a contagiarse la enfermedad sería igual de grave o no que la primera vez. En este sentido, el doctor Martín-Moreno indica que «en la experiencia acumulada hasta ahora la reinfección tiende a ser más leve, la evolución ha sido muy favorable, mostrando solo una sintomatología leve y no necesitando hospitalización».

Aunque el virus lleva ya unos meses en circulación es llamativo que hasta ahora no se hayan documentado más casos de reinfecciones, aunque algunos expertos señalan que era previsible. ¿Cómo se explicaría este hecho? Los primeros test de anticuerpos empleados «han demostrado ser poco sensibles y poco específicos» (casi un 30% de ellos habrían ofrecido falsos positivos o negativos), «aunque ahora nos estamos acercando a minimizar ese error a alrededor de un 5 a un 10%», lo que quiere decir que estas pruebas se están mejorando. Pero, además, puede suceder que las pruebas «sufran de hipersensibilidad, como en el caso de la prueba de reacción en cadena de la polimerasa de transcripción inversa (RT-PCR), detectando positivos que solo son fragmentos remanentes de RNA» (ácido ribonucleico), material genético de ciertos virus, como el COVID.

En cualquier caso, lo que está claro es que cuanto más tiempo pase entre un contagio y otro mejor, ya que hay infecciones respiratorias que pueden repetirse dos veces o incluso más. Es frecuente que una persona no esté protegida de por vida si se ha contagiado una vez, y eso es lo esperable también con la COVID-19.

Inmunidad de rebaño

Además, el hallazgo de los casos de reinfecciones «sí complica la idea de lograr la inmunidad de rebaño a través de la infección natural», opina el doctor Martín-Moreno. Y también descalificaría lo que se ha denominado «cartilla Covid», que se ha propuesto como una especie de pasaporte sanitario para realizar determinadas actividades sociales o viajar sin miedo a contagiarse.

Por último, habría que analizar cómo afecta la posibilidad de reinfectarse a las vacunas actualmente en desarrollo. «En caso de que la inmunidad sea de corta duración, habrá que ver si es necesario repetir periódicamente la inoculación». El experto señala que «todavía es demasiado pronto para saber con precisión cómo va a evolucionar todo, y será necesario seguir investigando por el bien de todos.

No es necesariamente una mala noticia

El que se haya confirmado una persona reinfectada en Hong Kong no tiene por qué ser algo negativo, según algunos expertos. Para Juan Emilio Losa, jefe de Enfermedades Infecciosas de la Unidad de Medicina Interna del Hospital Universitario Fundación Alcorcón, «cuando uno lee el artículo de la universidad china la reflexión es más positiva que negativa» (solo se refiere el caso chino porque es el único que está documentado). «Si de los más de 23 millones de contagiados en el mundo solo uno se ha reinfectado quiere decir que no es algo frecuente». Además, destaca dos hechos. El primero, que en el paciente de Hong Kong éste no habría generado anticuerpos tras la primera infección, «por lo que quiero pensar que su situación no era igual a la de otras pesonas, porque la mayoría de los infectados desarrollan anticuerpos. Lo anormal es no tenerlos». Este hecho podría indicar «que su respuesta inmune no fue lo suficientemente potente». Asimismo, es significativo que «la primera infección fuera sintomática y la segunda asintomática, dentro de lo malo es mejor así, porque podría significar que en la primera infección no se generó inmunidad para prevenir la reinfección pero sí suficente para que haya sido asintomática». «Necesitamos sabe más, tener más detalles. En este momento es un caso particular. Hay que tener en cuenta que no todas las personas reaccionan de la misma forma ante una reinfección, igual los anticuerpos de una son más fuertes que los de otra, o duren más”, asegura.