Simón: la epidemia se estabiliza, aunque aún “tiene efecto en el sistema sanitario”

Por primera vez en varios meses ha descendido la incidencia acumulada, que se sitúa en 527,30 los últimos 14 días. El epidemiólogo niega que en España vaya a alcanzar la inmunidad de grupo

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, durante la rueda de prensa para informar sobre la evolución de la pandemia de coronavirus, en el Ministerio de SanidadJesús Hellín Europa Press

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, ha señalado hoy que gracias a las medidas adoptadas por todas las comunidades autónomas, entre las que destaca la restricción del ocio nocturno, “se tienen que observar efectos” en unos días en el descenso de la transmisión. En este sentido, ha indicado que “la evolución de la epidemia se está estabilizando” en España, aunque aún así la alta transmisión de las últimas semanas “tiene efecto en el sistema sanitario”, y seguirá notándose en la hospitalización convencional y en ucis “varios días más” (entre 10-14 días).

Simón ha recordado que la tasa de ocupación de camas es del 16,35%, y en UCI del 29,2%, con diferencias entre los distintos territorios, pero “muy elevadas para una sola patología”. Hay comunidades que “mantienen la actividad programada, otras la han restringido y otras están pensando en restringirla". La situación “aún no es grave, pero se está colapsando en algunos puntos", ha manifestado.

Durante la rueda de prensa, le han preguntado si es posible que España esté llegando al “techo de saturación” de la transmisión, ya que la incidencia acumulada ha descendido por primera vez en tres meses, a lo que ha declarado que “lo que para la transmisión es la inmunidad de las personas, gente que no se puede infectar porque tiene anticuerpos o porque nunca se expone al riesgo” (usa mascarilla, guarda la distancia de seguridad, las medidas de higiene y tiene cuidado de salir de su grupo estable). Este hecho que la transmisión descienda, algo que “puede pasar incluso con población poco inmunizada”. Simón ha subrayado que “podemos bajar la incidencia haciendo las cosas bien. ¿Por qué no intentarlo? No tiene por qué subir siempre. Está en manos de todos”, sostiene. Si podemos controlar la transmisión “habrá menos riesgo de confinamiento domiciliario o de medidas mucho más drásticas que las actuales", ha valorado.

Vacunación en primavera

El epidemiólogo ha hablado asimismo sobre la posibilidad de que la vacuna de la Covid-19 llegue en los próximos meses. En este momento varias están en estudio, con resultados próximos a salir. “Cuando la seguridad esté asegurada se podrá empezar a vacunar”, pero la producción es progresiva. Las empresas “tienen casi ya preparadas las plantas de producción, lo que permitirá que el tiempo entre los estudios y la disposición sea muy breve, pero requerirá un tiempo fabricar las dosis”.

Las primeros en recibir la inmunidad (en diciembre o enero) “serán los grupos de riesgo”, que se están valorando en los países, y luego habrá que disponer de cantidad suficiente para vacunar al resto de la población, que en España “podría ser en mayo, con buena suerte en abril y con mala en junio”, ha indicado Simón. Sin embargo, eso no implica la inmunización global en ese momento, ya que “requiere equipos y tiempo, no todos los países van a poder hacerlo”, sí en los grupos de riesgo, pero desgraciadamente “las naciones con menos recursos tardarán más".

No a la inmunidad de grupo

Por último, Fernando Simón ha vaticinado que el porcentaje de la población española que ha estado en contacto con el virus ha podido pasar del 5% de mayo al “8, 9 o incluso el 10%”, pero “no mucho más”. Por eso, ha rechazado la posibilidad de que se llegue a la inmunidad de grupo en España, la cual se tendría que situar en el 60%, algo a lo que “ni de lejos” se va a llegar. “No podemos plantearnos una inmunidad de grupo para llevar a cabo otras estrategias de contención del virus”, ha manifestado.

Simón ha calculado que, en este momento, aunque se puede “pillar los dedos”, España está detectando entre el “60 y el 80 % de las infecciones reales que hay”, el doble de lo que se detectaba en la primera fase del estudio de seroprevalencia, que concluyó que la tasa de inmunidad se movía en un 5,2 %, es decir, que 2,3 millones de españoles se habían infectado hasta mayo.